Con República Dominicana a la cabeza, Centroamérica supone uno de los principales focos emergentes de la economía global. Aunque es cierto que el escenario geopolítico no atraviesa por su mejor momento, dadas las circunstancias que vive el escenario comercial a nivel internacional, la región, para las principales agencias de rating, continuará creciendo a buen ritmo.

Para la agencia Moody’s, la economía centroamericana crecerá a ritmos superiores al 3%. Unos crecimientos que, como hemos indicado, ante la desaceleración económica que vive la economía a nivel global, intensificándose más en determinados territorios, es un ritmo de crecimiento óptimo. No obstante, si debemos llevar cuidado con la volatilidad de los precios en las materias primas, pues muchas economías emergentes poseen economías supeditadas a las mismas.

Unos crecimientos que, como ya afirman muchos analistas, serán liderados, en primer lugar, por la economía panameña, una economía con gran actividad económica y fuertes inversiones en el país. Irá seguida de República Dominicana, otra gran economía de la región, sustentada en primer lugar por el turismo. En general, un crecimiento generalizado en la región que se verá lastrado, únicamente, por Nicaragua.

Así, República Dominicana, según el ranking que elabora la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), se convierte en el país con mayor potencial de crecimiento para este año de todo el continente latinoamericano. Una región con gran atracción de financiación externa, así como con un proyecto turístico en continuo crecimiento. Una economía que, no debemos olvidar, creció a ritmos del 7% en el 2018 y que plantea seguir por el mismo camino.

Como podemos ver, la economía centroamericana, dado su carácter emergente, posee una gran capacidad de aunar crecimientos en los distintos territorios que componen la región. La mejora que están experimentando, apoyándose algunos países en la mejoría que han vivido las exportaciones con Estados Unidos desde el inicio de la Guerra Comercial, ha provocado el interés de los inversores.

En concreto, para ser más precisos, Panamá, país líder en crecimiento de la región según las proyecciones realizadas por Moody´s, ha experimentado un crecimiento en los flujos de Inversión Extranjera Directa, impulsándose un 18% por encima de los flujos registrados durante el mismo periodo del pasado año. En este sentido, las principales economías emergentes también han visto incrementados los flujos de inversión.

Por detallar el único aspecto negativo en el recibimiento de inversión extranjera, Nicaragua, dadas las tensiones que estaba viviendo el país y la mala situación que atravesaban, tanto ciudadanos como gobernantes, sí que ha experimentado una contracción en sus flujos de inversión extranjera, otro de los motivos que explica las contracciones que prevé su economía en los próximos meses, si la cosa no mejora.

La región ha despertado un gran interés en los mercados internacionales, factor a tener en cuenta, dado que los índices de corrupción que han presentado los países integrantes provocaban un gran frenazo en los flujos de capital extranjero. No obstante, el desarrollo de la región y los avances en materia de productividad y gestión han generado una mayor confianza en los inversores internacionales, que ven en Centroamérica un lugar en el que invertir y generar nuevos negocios.

Para el Fondo Monetario Internacional (FMI), la labor que está realizando Centroamérica para mejorar su economía está siendo de gran utilidad. El gran combate que mantiene la región en contra de la corrupción, como hemos dicho, ya empieza a surtir efecto. Además, cabe añadir la reducción del déficit que, salvo Costa Rica, se produjo durante el año pasado en la región, pues esto restó vulnerabilidad a los crecimientos, debido al desapalancamiento de las economías.

No obstante, el FMI ha insistido en que la región continúe esa senda, aprovechando los crecimientos cosechados para consolidar el crecimiento económico, sustentado en reducciones de deuda, pues dada la debilidad de los crecimientos y el gran impacto de las políticas erróneas en la economía, el dinamismo que experimentan los crecimientos podría verse completamente lastrados.

Para la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), uno de los principales riesgos que correría la economía centroamericana sería la reducción en materia de financiación externa, algo que, si hilamos con lo mencionado por el Fondo Monetario Internacional, nos lleva a determinar que, mientras exista una buena política fiscal y un control en materia de deuda pública, la región seguirá siendo atractiva para la inversión y la financiación.

En resumen, estamos ante una economía que, como podemos observar, si continúa la senda que ha seguido hasta ahora, podría consolidar grandes crecimientos en materia económica. Hablamos de un fenómeno muy provechoso para la región, dado el impacto que esto supone en la calidad de vida de los ciudadanos, así como el avance en materia de gestión que provoca en los países que la integran.

No obstante, no debemos olvidar lo mencionado, pues la economía acecha muy de cerca el crecimiento económico en los próximos años, por lo que la rigurosidad a la hora de tomar decisiones en el campo político juega un papel determinante. Cualquier decisión llevada a cabo de una forma arbitraria y con cierto grado de aleatoriedad, sin mirar las repercusiones, podría desatar el desastre de una región que, a priori, promete mucho.

Contacto:

Correo: [email protected]

Twitter: @Fcollmorales

LinkedIn: francisco-coll

Facebook: FcoCollMorales

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.