Panamá y Costa Rica fueron invitados por los países del Triángulo del Norte de Centroamérica y Estados Unidos, en los esfuerzos para frenar la emigración ilegal desde América Central hacia el norte.

Al término del séptimo encuentro entre el secretario interno de seguridad nacional de Estados Unidos, Kevin McAleenan y los ministros y secretarios de los países del Triángulo Norte de Centroamérica (integrado por Guatemala, El Salvador y Honduras); el Ministro de Gobernación de Guatemala, Enrique Degenhart, explicó que desea que Panamá y Costa Rica los acompañen a Washington en julio, para sumarse al freno de tráfico de personas y la migración irregular.

Uno de los puntos concordador en la reunión fue realizar pruebas de ADN a los menores migrantes que estén acompañados por los adultos, para evitar que personas se hagan pasar por sus parientes cuando esto no sea cierto. Una tecnología brindada por Estados Unidos, en 90 minutos podría dar resultados para todos los centroamericanos que tienen el sueño americano.

Degenhart dijo que la semana pasada estuvo en territorio estadounidense y observó la aplicación de las pruebas de ADN; indicó que el 30% de las personas que decían ser parientes de los menores no lo eran y en esos casos se inició un proceso legal.

Al respecto de las situaciones infrahumanas que están viviendo los centroamericanos en los centros de detención o albergues, McAleenan dijo que se está solicitando el presupuesto necesario para las condiciones de los migrantes; recalcó que están absolutamente comprometidos a cuidar a los menores que están bajo su custodia y a proteger a los niños de la región, antes de que lleguen a manos de traficantes de personas en los trayectos tan peligrosos que deben hacer.

Pronunció que en mayo tuvieron alrededor de 60,00 niños como parte de unidades familiares que llegaron, que gastaron 400 millones de dólares este año en asistencia médica, frazadas y comida para los niños de sus instalaciones.

Puedes leer: Estabilidad y desarrollo para CA, objetivo integral