Por Oscar González Escárcega*

Llegar a ser reconocida como una de las 100 empresas fintech más innovadoras del mundo por la consultora KPMG o ser el primer emprendimiento latinoamericano financiado por el fondo y aceleradora de startups de Silicon Valley, Y Combinator, no fue cosa sencilla para los fundadores de Tpaga, Andrés Gutiérrez y Juan Salcedo.

Andrés estudió Ciencias Políticas y Negocios Internacionales en la Universidad de los Andes, en Colombia, pasó de trabajar en una fábrica de latas en Filadelfia, Estados Unidos, en el área de mercadotecnia, a colaborar en una plantación de café propiedad de su familia, vendiendo café colombiano on line.

Pero fue gracias a una crisis de seguridad pública en Bogotá, Colombia, que surgió su primer emprendimiento en 2012. Andrés Gutiérrez y Juan Salcedo vieron una oportunidad de negocio producto de la inseguridad que se vivía específicamente en el transporte público.

En esos años, nos contó Andrés, hubo un incremento alarmante en el índice de asaltos en taxis que se tomaban en la calle.  “Estaban de moda lo que popularmente se conocía como paseos millonarios, que se daban cuando tomabas un taxi en la calle y a la cuadra siguiente se subían dos tipos y te paseaban por toda la ciudad para sacar dinero de tus tarjetas bancarias y en ocasiones ocurría algo peor”.

Aunado a esto, recordó Andrés, era imposible pedir por teléfono un taxi de compañías privadas. “Podía pasar media hora o más sin recibir respuesta; con este panorama, fue cuando decidimos hacer algo más seguro; en ese tiempo ya existían apps de taxis en Nueva York, Australia o Londres y dijimos: ‘queremos una app de taxis para Bogotá,. La intención era ayudar a los 1.3 millones de personas que viajaban en taxi todos los días,  y así nació Tappsi”.

Ahora es la app de taxis más grande de Colombia y la segunda más grande de Latinoamérica. “Encontramos el momento ideal y aprovechamos la situación que imperaba en ese momento. Tuvimos mucha suerte con ese timing, ya que tres años después, la competencia hubiera sido mucha y tres años antes no había muchos smartphones”.

Un poco más tarde se expandieron a Perú y Ecuador. Casi al mismo tiempo, se dieron cuenta de la necesidad urgente que había de no pagar el taxi con efectivo (por comodidad y seguridad). “Imagínate cuando llegas a otro país, no has cambiado tu dinero a moneda local y tienes que pagar el taxi. Ahí detectamos otra gran oportunidad de negocio, de servicio, una app para pagar con un click desde tu dispositivo móvil, en este caso el servicio taxi”.

En 2018 esta compañía se fusionó con Easytaxi, pero la idea de crear una plataforma virtual de pagos estaba en marcha. A ésta la bautizaron como Tpaga, la cual en su primer año de vida llegó a más de 100 clientes mensuales y alcanzó transacciones cercanas a los 125,000 dólares al mes.

Diferente a otras billeteras

Andrés dice que el elemento disruptor de esta historia consiste en que las demás billeteras existentes dependen de estar asociados a una tarjeta de crédito, pero “nosotros no dependemos de una tarjeta, no quisimos seguir brindando el mismo servicio que las demás. Dijimos: ‘hagamos lo que nadie está haciendo’. En ese momento, el mercado se amplió a esas miles de personas que no están bancarizadas, pero que tienen que pagar bienes y servicios. Ahora puedes tú depositar efectivo y usar app más adelante, cuando lo requieras”.

Incluyeron a los no bancarizados, pero también a los que sí tienen alguna tarjeta. “Es una App incluyente. Si tienes tarjeta de crédito puedes usarla. En México, por ejemplo, existen 16 billeteras que ofrecen prácticamente lo mismo, pagos de servicios y recargas de celular, pero ninguna te permite pagar en tianguis o en puestos de la esquina o en tiendas de barrio. Nosotros estamos conectando a los vendedores informales. En la CDMX, por ejemplo, son 1.5 millones de comerciantes informales que nunca han recibido nada que no sean pagos en efectivo”.

Conectaron entonces a clientes no bancarizados con comercios no bancarizados, adicionalmente, integraron a sus operaciones al segundo retailer más grande de la región, Cencosud, y se convirtieron en la primera billetera móvil para pagar en sus almacenes con solo tener un código QR.

El método es sencillo, relata Andrés: “cuando un cliente paga un servicio nosotros le cobramos a la empresa un porcentaje, pero además creamos otro elemento disruptor que consiste en cobrar cero pesos si el vendedor usa ese dinero para pagar otros servicios con la billetera”.

Todo eso les valió la confianza de los inversionistas de Y Combinator, esto a pesar de que, desde su punto de vista,  “existe un poco de estigma hacia Latam y sus emprendedores. Si tú ves las cifras de Venture Capital de Silicon Valley hacia Latam, en comparación con otras regiones, es paupérrima, por ejemplo Asia del Sureste, que es un pedacito de tierra, recibió dos veces más fondeo que Latam completa en 2018. Esa región tiene una tercera parte de nuestro PIB”.

Lecciones de emprendimiento

A los que buscan emprender, “yo les diría tres conceptos, casi lecciones, que considero importantes: no necesitas ser realmente joven para emprender, nosotros lanzamos Tappsi. Mi socio tenía 40 años y yo 35. Amancio Ortega empezó Inditex a los 45 años, por ejemplo; adicionalmente creo que no tienes que ser experto en la industria o sector, yo trabajaba en latas y ahora estoy en finanzas”.

Andrés recomienda tener uno o más socios, pues, dice, hace las cosas más fáciles. “Emprender es muy difícil para hacerlo, solo yo preferí tener 30 o 50% de algo grande que100% de nada. Decidí compartir mi idea con ellos, ahora nuestra visión es tener en un año un millón de usuarios, en tres años 10 millones y en cinco años 100 millones de usuarios. Queremos llegar a tener la cuarta parte de un continente”.

Tpaga en los últimos 3 años ha recibido inversión superior a los 3.5 mdd para el desarrollo de su negocio. Juan y Andrés fueron seleccionados Emprendedores Endeavor en el ISP 62° realizado en México en 2015.

*El autor es periodista de negocios.