El  próximo lunes 15 de julio estudiantes costarricenses se manifestarán frente a las oficinas centrales del Ministerio de Educación Pública (MEP), con motivo de detener las pruebas de Fortalecimiento de Aprendizajes para la Renovación de Oportunidades (FARO); así como la represión de la Educación Dual y el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

La manifestación empezará a las 9:00 a.m por el grupo Resistencia Nacional Estudiantil, que a su vez está relacionado con partidos políticos cristiano y sindicatos. La ruta será hacia la Asamblea Legislativa y después a la Casa Presidencial.

El motivo de la protesta es para la renuncia de la nueva Ministra de Educación Pública, Giselle Cruz; quien había sido nombrada de forma interina tras la salida de Édgar Mora.

En su página de Facebook el grupo estudiantil publicó “Si tenemos que sacarla lo Haremos. No sacamos a alguien para tener a alguien igual o peor al mando del MEP los estudiantes nos sentimos Burlados con la elección de la Nueva Jerarca del MEP, queremos alguien responsable que conozca de Educación y respete nuestros Derechos y sepa escuchar las Peticiones de los Estudiantes como representante que debe de ser de nosotros”.

Con 968 reacciones  hasta el momento, un usuario a favor comentó “Ustedes si luchan por nuestros derechos muchachos adelante, son una comunidad despierta y con valores, que orgullo!”. Como la contraparte de esta manifestación, agregó “Espero ver al tránsito y Fuerza Pública actuar de inmediato para quitarlos y procesarlos así como lo hicieron en Coronado ayer por defender al Tráfico Glen”.

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Será el día lunes cuando alrededor de 980,000 estudiantes volverán a clases después de un cierre de medio periodo donde casi 300 centros educativos estuvieron cerrados por protestas a favor de la renuncia de Edgar Mora.

Costa Rica está pasando por un episodio de agitación social, de acuerdo al Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica (IIS-UCR) entre mayo de 2018 y julio de 2019 ha habido 871 manifestaciones.

En 2017 hubieron 176 protestas, es decir que hubo un incremento de 695 eventos. Algunos de los motivos es el desencuentro entre la agenda que impulsa el gobierno de Carlos Alvarado y la que defienden los sindicatos y sectores de la población opuestos a brindarles concesiones a minorías; esencialmente a los ciudadanos de preferencia sexual distinta.

Sobre la agenda impusada por el Gobierno hay fines que chocaron, como la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas o plan fiscal, que lanzó el presidente costarricense para sanear las finanzas públicas, a lo que los sindicatos critican como una amenzaza al dinero de la clase trabajadora.

Asimismó como la Ley de Educación Dual, iniciativa que apira facilitarle a los estudiantes de colegios técnicos la posibilidad de obtener ecperiencia laboral antes de concluir la secundaria; sin embargo los sindicatos estudiantiles lo denotan de extralimitación a los menores de edad.

Por otra parte, el proyecto de reforma al empleo público también llevó a protesta sindical; lo que el Gobierno pretende en esta inicativa es una alternativa para ordenar en uno solo a los distintos régimenes laborales que existen el sector público.

También los cambios a nivel de la convivencia social, como el “Protocolo de atención de bullying contra la población LGTB inserta en los centros educativos” y otros implementados por Edgar Mora desde el MEP originaron manifestaciones a nivel estudiantil, que terminaron con la gestión del ministro el pasado primero de julio.

Al respecto el analista político Daniel Calvo comentó que el país debe prepararse para un incremento en la tensión. Añadió que el rompimiento del Partido Acción Ciudadana (PAC) con los sindicatos luego del contubernio que mantuvieron durante la administración Solís Rivera, que se reflejó en una profunda caída de la protesta social; representará un incremento en la protesta social del 2019 y en los años venideros.

Los niveles de violencia social disminuyeron durante la administración de 2014 a 2018, cuando Luis Guillermo Solís llevó las riendas del Gobierno de un modo que agradó al sector público. Solís renunció a impulsar una reforma fiscal en los primeros años de su mandato.

No han servido los llamados al diálogo en la actual administración de Carlos Alvarado, los cuales han intentado evitar las huelgas en instituciones públicas y las manifestaciones callejeras. Alvarado ha tenido  que batallar con retos de este ámbito desde que tomó posesión como presidente.

El 15 de mayo de 2018, tras una semana de haber tomado el cargo, enfrentó su primera protesta frente a Casa Presidencial; 200 vecinos de Las Parcelas de Herradura le solicitaron frenar el desalojo de sus viviendas.

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