Naciones Unidas realizó un llamado a los gobierno a dar más apoyo al corredor seco centroamericano, región que permanece vulnerable a las sequías y que incluye a gran parte del El Salvador.

Durante un encuentro realizado en México, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señaló que la vulnerabilidad climática de la región y la pobreza están forzando a la migración.

El director general de la FAO, José Graziano da Silva, afirmó que “la migración debe ser un acto voluntario, y no un acto forzado. La pobreza, el hambre, el cambio climático, la inseguridad crean una tormenta perfecta en la que miles de personas solo ven una vía de salida: emigrar. La solución de fondo a la migración obligada, es el desarrollo”.

De acuerdo con la FAO y el programa Mundial de Alimentos (PWA), “más de 2 millones de personas han visto sus medios de vida severamente afectados, y 1.4 millones de ellas necesitan asistencia alimentaria ahora mismo a consecuencia de los efectos climáticos del pasado año”.

Puedes leer: AES y CMI invierten 64 mdd en energía limpia para El Salvador

Marcos Selva, director adjunto en El Salvador del Plan Mundial de Alimentos, informó en una entrevista que buscan 30 millones de dólares (mdd) para dar asistencia a los habitantes del corredor seco de los tres países que componen el Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador), que también se encuentran en plena crisis migratoria. Para El Salvador serían unos 12 mdd.

El año pasado, la llegada tardía de las lluvias hizo que se perdiera el 70% de la primera cosecha en esta zona, la cual abarca parte del litoral del Pacífico centroamericano, mientras que las lluvias torrenciales dañaron el 50% de la segunda recolección o “postera”.

En 2018, El Salvador sufrió tres periodos de sequía. El primero duro 40 días consecutivos sin lluvia, esto tuvo como consecuencia 86,747 manzanas de cultivos dañadas o perdidas, que ascienden a 2.8 millones de quintales de producción perdidos.