Por Roger Brownrigg*

Imagina a un estudiante de medicina o a un médico practicando repetidamente una misma cirugía con tiempo ilimitado de práctica y sin la presión de equivocarse. Todo esto es posible gracias a los simuladores de realidad virtual para el entrenamiento quirúrgico.

Hoy en día, la evolución de la medicina no se ve reflejada solamente en el surgimiento de nuevos tratamientos y terapias para mejorar la salud de los pacientes, sino también en la forma en la que los nuevos residentes y médicos desean aprender.

Nos enfrentamos ante una generación de profesionales de la salud más independientes, cercanos a las tecnologías digitales y que están buscando maneras innovadoras de desarrollar habilidades cognitivas, para luego ir a experiencias prácticas y aplicar lo aprendido.

Actualmente el 97% de los profesionales de la salud consideran muy importante participar en programas de educación médica continua, mientras que el 98% consideran relevante el entrenamiento en nuevas técnicas quirúrgicas.

Los simuladores de realidad virtual en medicina han llegado para satisfacer estas nuevas necesidades y marcar un hito en la historia de la educación médica continua en América Latina, a través de una plataforma que simula procedimientos y casos quirúrgicos muy cercanos a los reales.

Por ejemplo, se está usando en el entrenamiento de cirugías de artroplastia de rodilla, en la cual una articulación enferma es reemplazada por una articulación artificial, así como en cirugías de cadera. Con esto, los residentes y los cirujanos más experimentados desarrollan sus habilidades de una forma flexible y cercana, ya que son tecnologías portátiles que caben en una maleta, es decir, puede entrenar tanto el profesional de la salud que se encuentra en un hospital de alta especialidad, hasta uno en algún poblado alejado.

La educación continua es hoy en día fundamental para el desarrollo de cualquier profesión, particularmente de la medicina, en donde el conocimiento científico y tecnológico avanza de manera impresionante. En ese sentido, la realidad virtual ofrece muchos beneficios para elevar los estándares en la calidad del entrenamiento:

  • Permite explorar las habilidades sin presión y aumentar el número de horas de práctica sin necesidad de estar en un quirófano
  • Favorece la retroalimentación positiva o negativa en tiempo real
  • Ayuda a ganar confianza en habilidad y planificación
  • Permite simular una cirugía completa antes de realizarla, por lo que se disminuyen los resultados inesperados

La medicina evoluciona a pasos agigantados día con día, pero la realidad virtual llegó para quedarse; no sólo porque permite que la adopción de la innovación sea más rápida y los procesos de aprendizaje más didácticos, sino para mejorar la atención y seguridad de los pacientes.

*Vicepresidente de Johnson & Johnson Medical Devices para Latinoamérica.

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