No es ningún secreto que la efectividad profesional y personal están directamente ligadas a la salud. Cualquier persona que no se cuide es susceptible de disminuir su rendimiento intelectual, pues el cerebro consume entre 20% y 30% de la energía total del cuerpo.

“El emprendedor está constantemente en una situación de estrés y la respuesta del cuerpo es bioquímica: se liberan hormonas del estrés, como el cortisol, y eso implica también muchísimas afectaciones de salud”, asegura Oswaldo Trava, fundador de InstaFit, una aplicación móvil de entrenamiento y nutrición que ayuda al usuario a hacer ejercicio sin necesidad de ir al gimnasio.

Agrega que si no se hace algo por balancear o por compensar esa sobreestimulación negativa que detona la química corporal pueden desarrollarse enfermedades cardíacas, cardiovasculares e, incluso, cáncer.

Para mantener una empresa sana, el emprendedor y sus colaboradores deben estar bien, por ello presentamos cinco claves para balancear el trabajo y la salud.

1. Ponte a ti antes de cualquier cosa. Siempre va a haber algo más qué hacer, el trabajo nunca se termina. Sin embargo, es importante priorizar a la persona antes que a los pendientes.

2. Encuentra un momento para ti. Busca espacios para atenderte a ti y tu salud en tu rutina diaria, desde dormir bien, tomar agua y comer bien, hasta hacer algo de ejercicio. Puede ser por la mañana, antes de empezar las actividades laborales, con algunos minutos para meditar durante el día o hasta en un espacio en la noche para leer algo no relacionado con el trabajo.

3. Descansa bien. Además de una noche de sueño reparadora es importante tener un tiempo alejado del trabajo. El ejercicio o una actividad rutinaria es clave para lograrlo. Esta técnica no sólo mejora el estado de ánimo y relajación del trabajador, sino que permite que su mente, al estar relajada, haga conexiones a nivel subconsciente para resolver los problemas que tiene de forma más efectiva.

4. Mantén una mentalidad positiva. Cuando el escenario es adverso, la mente humana se acostumbra a ver lo malo de su entorno sin concentrarse en lo bueno. Las cosas que lees, cómo piensas, la meditación y tener una mentalidad positiva, te pueden ayudar a no engancharte en problemas y a estar más en paz para encontrar soluciones a las dificultades.

5. Equilibra. Una cosa es lo que es importante (tú) y otra es entender que no todo es trabajo. Debes identificar qué es lo que te motiva y hallarle espacio. Si estás trabajando y quieres ser más productivo y exitoso debes de pensar en la razón que hay debajo de ello, y por la que quieres lograrlo.