Por Kenia Hernández, Eduardo Pluma e Israel Pantaleón

Los guatemaltecos han vuelto a salir a las urnas esta vez para elegir de manera definitiva a su próximo presidente. Alejandro Giammattei se ha llevado los comicios tras vencer a su contendiente, Sandra Torres, convirtiéndose en el virtual presidente de Guatemala.

¿Qué retos le esperan a Giammattei y a su nuevo gobierno?, Forbes Centroamérica ha consultado a cuatro especialistas que establecen una serie de desafíos que la próxima administración tendrá que superar.

El editor de Negocios de Prensa Libre de Guatemala, Juan Manuel Fernández; la profesora e investigadora del Gobierno Mexicano y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso México), Jeraldine del Cid; el director ejecutivo de la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (FUNDESA), Juan Carlos Zapata y el emprendedor y periodista fundador del Grupo Veraz, Alexis Canahui establecen los retos para el nuevo gobierno.

Migración y “Tercer País Seguro”

Para el editor de Negocios de Prensa Libre de Guatemala, Juan Manuel Fernández, el virtual presidente, Alejamdro Giammattei, deberá retomar el rumbo de la política exterior luego de una serie de desaciertos (cómo la negociación de aviones argentinos Pampa) y una información parcialmente revelada de un acuerdo que no tiene el aval de ninguno de los dos congresos (acuerdo migratorio).

“El presidente electo deberá utilizar estos cinco meses de transición que nos separan del 14 de enero para recuperar la confianza de la población en la gestión pública”. Una participación “tímida” en la segunda vuelta revela un desgaste, acota Fernández.

La abstención en la votación fue alta debido a que rondó el 57%, esto es un elemento importante en el aspecto de la votación, señala.

Con respecto al tema migratorio, Giammattei deberá aspirar a tener un rol más protagónico en la mesa migratoria con México y Estados Unidos, algo parecido a lo que logró Nayib Bukele, de El Salvador, quien ha tenido acceso a reuniones de alto nivel. Guatemala tiene que entrar y negociar de una forma realista las condiciones que pueden ofrecer para detener la crisis migratoria, sostiene.

La profesora e investigadora del Gobierno Mexicano y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso México), Jeraldine del Cid, asegura que Giammattei en su momento se manifestó complacido con el acuerdo firmado y planteó que tenía muchas ventajas. Al tener relación  su grupo de interés con los mismos del actual presidente Morales, no le extraña que tenga una misma continuidad con respecto a esos temas.

El mayor reto es encontrar la manera de atender institucionalmente las habilidades que va implicar ejecutar el acuerdo, como su efectividad. Hay una opacidad del contenido profundo sobre el cómo se va aplicar, lo que la lleva a pensar que tiene más relación con una estrategia mediática ligada a la administración del presidente Trump y su búsqueda a una reelección.

Un salvadoreño u hondureño que esté buscando asilo en Estados Unidos y que como parte del acuerdo se les abran las puertas de Guatemala, es difícil que vayan a mantener la idea de quedarse en este tercer país seguro; debido a que la nación guatemalteca mantiene las mismas condiciones de los países donde están saliendo los migrantes.

El mayor desafío que tiene Guatemala al ofrecer ser un país seguro es serlo realmente y el país centroamericano no lo es ni para sus propios ciudadanos. Hay que destacar que solo el 10% de los que piden asilo lo obtienen, es posible que se vislumbre una crisis migratoria (humanitaria), en el que el país no pueda sostener la acogida de los países vecinos.

La pregunta que debe plantearse es ¿cómo se ha diagnosticado el problema de la migración?, este no es un problema que deba ser atendido desde el tópico de seguridad, sino desde derechos humanos.

Debe mejorarse las capacidades diplomáticas, ya que la actual administración ha sido muy errática en la manera en como negocia, lo imprescindible es que centre su negociación para que a sus migrantes les respeten sus derechos como no separar familias, no hacinamiento en los centros de detención; así como tener una política específica a niños migrantes no acompañados.

El nuevo gobierno que comenzará en 2020 tiene el reto de saber negociar entre vecinos que comparten la misma problemática.

Los tres países tienen que intentar homologar sus políticas de tratamiento para los migrantes y comprender que la perspectiva debe centrarse en los derechos humanos, para así evitar que las personas que migran enfrenten las condiciones  de vida que hace que les obligue a llevar esta movilidad; Jeraldine considera que el término correcto para este problema es migración irregular.

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Relación entre con Estados Unidos

La profesora examina que se debe tener una perspectiva más amplia respecto quién es Estados Unidos, ya que ese país no es únicamente Donald Trump. Recientemente ha visto como una delegación de diputados y diputadas han viajo a Centroamérica, abordando posiciones importantes del poder ejecutivo de Estados Unidos.

Considerar a otros poderes de la nación norteamericana le puede ser de ayuda a Guatemala para tener políticas más integrales. Manifestó que hay que estar atento al desenvolvimiento de las próximas elecciones de EU, ya que van a ser determinantes para la región, dado que es posible que Trump sea reelecto o en todo caso haya una alternancia.

Desafíos internos de Guatemala

Para Juan Carlos Zapata, director ejecutivo de la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (FUNDESA), el mayor reto que tendrá que afrontar Giammattei en cuanto a política interna es la aprobación de la ley de infraestructura vial para generar mayor inversión que permita conectar al país.

Además, las acciones del nuevo gobierno deben orientarse a la generación de empleos, aumentar la Inversión Extranjera Directa (IED), invertir en el capital humano, dar certeza jurídica a los inversionistas y continuar reduciendo la inseguridad, consideró.

Otro aspecto que el director de la FUNDESA considera una prioridad para el próximo gobierno es la aprobación de la ley que permita regular el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), -el cual establece que los pueblos indígenas y tribales tienen los mismos derechos humanos y libertades -fundamentales que todos los demás seres humanos-.

Por su parte, el editor de Negocios de Prensa Libre de Guatemala, Juan Manuel Fernández, considera que es urgente enviar un mensaje de reactivación económica que dé confianza a la inversión, para lograrlo es indispensable revertir la baja ejecución de inversión pública que deja el gobierno saliente. Es necesario tener un plan ordenado de gasto público orientado a la infraestructura crítica, añade.

El país necesita recuperar su reputación como destino competitivo de inversión extranjera, establecer un entorno de reglas claras para el capital, aseguró.

Fernández señala que hay que incentivar el desarrollo en las ciudades intermedias fuera de la capital y acelerar el empleo en las zonas expulsoras de migrantes,

Es importante establecer una política seria en materia de acceso a créditos para pequeñas y medianas empresas, siempre orientada a bajar la presión migratoria, opinó.

El próximo gobierno deberá acelerar una serie de leyes que se encuentran actualmente en discusión parlamentaria, (como la Ley ProGuatemala, la Ley de Infraestructura, la Ley de Leasing así como el reglamento al Convenio 169 de la Consulta a Pueblos Indígenas dado por la OIT), esto será un reto debido a que el virtual presidente, Alejandro Giammanttei, cuenta con el 10% de los escaños y tendrá una férrea oposición los cuatro años de gobierno; el país tendrá que encaminarse a consensos en una agenda económica mínima, opinó Manuel Fernández.

Bajo el criterio de Jeraldine del Cid, el principal reto que enfrenta la ciudadanía guatemalteca es mantener vigentes las reformas a la ley electoral y de partidos políticos que se lograron en el 2016, tras la crisis política que el país centroamericano enfrentó en el 2015, donde quedó electo Jimmy Morales.

Hubo procesos de reformas a la ley electoral y de los partidos políticos en la Asamblea Legislativa, el resultado de ello es que hubo una primera generación con la que se ha logrado grandes avances.

Con esto, Del Cid reitera que uno de los retos es mantener las reformas ya alcanzadas. También, al no quedar electo el partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) trae consigo una serie de pesos y contrapesos, puesto que en el congreso la mayoría pertenecen a ese partido.

El nuevo presidente debe mantener una posición abierta a este tipo de reformas, para salvaguardar la institucionalidad. Por otro lado, en vista de que no hay una continuidad de la CICIG y hasta el momento no hay una figura especializada a perseguir la corrupción, es necesario que la configuración del nuevo gobierno que empieza en el 2020 intente integrar las fuerzas necesarias para que exista un seguimiento de esta lucha.

Impulsar a los emprendedores guatemaltecos

Alexis Canahui, emprendedor y periodista fundador del Grupo Veraz, asegura que, ante todo, el nuevo gobierno debe de comprender algunos puntos clave en relación con el emprendimiento en Guatemala.

En Guatemala existen 2.4 millones de emprendedores que corresponden a más del 90% de los negocios en el país, estos están buscando que el gobierno establezca las condiciones adecuadas para poder emprender fácilmente, detalla.

“Los emprendedores son el futuro laboral de Guatemala”, las nuevas tecnologías, los robots y la inteligencia artificial, van a acabar con ciertos empleos a nivel global. Las grandes empresas van a perder muchos empleos, entonces los emprendedores jugarán un papel aún más importante generando, como lo han hecho siempre, más del 50% de todos los empleos en Guatemala, comenta Alexis Canahui.

Las acciones del nuevo presidente para fortalecer a los emprendedores se deben enfocar en un sistema tributario que pueda beneficiar a los emprendedores. Existen quejas de que en Guatemala hay mucho negocio informal, pero es importante señalar que el abrir un negocio cuesta alrededor de 1,000 dólares y puede llevar de uno a seis meses hacerlo y cerrarlo es mucho más difícil y más caro aún, esto hace que se evite la creación de nuevas empresas, profundiza.

Alexis sostiene que se debe impulsar un proyecto de ley para que los emprendedores puedan abrir un negocio fácilmente en 24 horas como en otros ecosistemas en el mundo y que en una etapa inicial puedan pagar menos impuestos que los que paga una gran empresa.

Se debe estimular el ecosistema de inversión, los inversionistas no tienen ninguna garantía en Guatemala, no existe nada que lo respalde.

El nuevo gobierno no sólo debe dar las oportunidades para abrir nuevos negocios, también debe tener enfoque en los negocios en crecimiento, en los potenciales, en la economía naranja y en negocios tecnológicos; actualmente hay pocas iniciativas y el gobierno no ha puesto su mirada en ellos, añadió.

Proceso electoral

Jeraldine del Cid comentó que el proceso electoral de Guatemala fue atípico, en el que se presentaron anomalías previas a las elecciones y poniendo en duda la legitimidad del suceso.

Indicó que si bien no se le considera fraude electoral, sí hubo ciertas irregularidades institucionales antes del proceso como la inscripción de candidatos, para lo cual se instrumentalizaron algunas instituciones; es decir, la obstrucción de la candidatura de Thelma Aldana del partido Movimiento Semilla,  que representaba la opción de una postura firme contra la corrupción y la impunidad, a la que se le imposibilitó al final ser inscrita como candidata.

Otra de las irregularidades es que tanto el doctor Alejandro Giammattei, como  la exprimera dama Sandra Torres, han sido señalados con acusaciones que implican la justicia.

Jeraldine mencionó que en el caso de Torres se debe a acusaciones de financiamiento electoral ilícito, quien tiene 22 casos en curso. La excandidata a la presidencia tenía inmunidad, lo cual involucraba derecho de antejuicio, pero tras no ganar vuelve a ser una ciudadana común; por lo que se analizarían qué actos judiciales se llevarían a cabo.

Respecto a Giammattei, al ser virtual presidente sigue “gozando de su inmunidad”. Cabe destacar, que en ambos casos ninguno estaba a favor de continuar con la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), debido a como se conformaron las fuerzas en el gobierno del actual presidente Jimmy Morales para impedir que los procesos judiciales y  las investigaciones siguieran sus cursos.

“Estamos frente a un presidente electo que representa el continuismo respecto de cuáles son los grupos de poder que le acompañan, vinculados al gobierno actual. Entonces debemos plantear que si se trata de los mismos grupos de interés, va haber un mismo modelo de gobierno y también de los intereses a los que se favorece el estado durante el gobierno que está por empezar el doctor Giammattei”, apuntó.

Refirió que se trata de un modelo elitista, en el que el sector empresarial tiene una gran autoridad e implicación en las esferas de poder. Agregó que ese transcurso electoral deja muchos sinsabores, así como un debilitamiento en todos los procesos electorales, en tanto un descontento propagado por las anomalías presentadas. Así que, el candidato electo se enfrenta a una situación de poca legitimidad.

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