El presidente argentino, Mauricio Macri, tuvo una elección primaria complicada debido a que sólo obtuvo 32.23% de los votos, por lo que tuvo que reconocer su derrota la noche del domingo 11 de agosto.

Especialistas entrevistados por Forbes Centroamérica consideraron la posibilidad de la llegada de un nuevo gobierno a la presidencia de Argentina, a partir del 28 de octubre, un día después de las elecciones presidenciales.

Ante esto, el aún mandatario tiene que mandar un mensaje claro de las acciones que tomará previo a las elecciones de octubre.

“Ante este escenario, con un 75% de los votantes, al oficialismo les quedan dos meses para hacer que la economía pueda mejorar levemente, ya que al votante no le intereso que haya habido mayor cantidad de obras publicas y a menor costo relativo que hace 4 años”, señala el empresario argentino, Juan Manuel Barrero.

Para el también presidente de la Federación Iberoamericana de Jóvenes Empresarios (FIJE), este resultado en el corto plazo resultado traerá aparejado una creciente venta de activos, un derrumbe de la bolsa y un riesgo país más alto.

Muestra de ello es que un día después de las elecciones el peso argentino se hundía un 57.8% por dólar luego de alcanzar un récord mínimo intradiario de 65 unidades.

Además, el riesgo país de JP Morgan subía 33 unidades a 905 puntos básicos y la bolsa de Buenos Aires se desplomaba un 31.8% en medio del temor a que el Gobierno sufra un vacío de poder tras su derrota.

“Para revertir esta situación de cara a cctubre no alcanza solo con mejorar la economía o medidas económicas porque no tendrían suficiente efecto, lo que se necesita tiene que ver con lo político, se va a requerir un acuerdo con otras líneas opositoras y un golpe fuerte de medidas que pueda generar un cambio en las expectativas”, agrega.

Por su parte, la politóloga argentina Catalina de Elía considera que la diferencia que le sacó Alberto Fernández a Mauricio Macri es tan grande que quedó al borde de la presidencia. “Todo indica que el 10 de diciembre habrá un cambio de gobierno”, sostiene.

De Elía considera que el desafío de Macri no será solamente remontar la situación electoral, ya que deberá enfocarse en garantizar la gobernabilidad hasta diciembre.

“Para ello, debe salir de su campaña del miedo y polarización de que Argentina puede ser Venezuela, hacer más autocríticas y abrir diálogo con su principal contrincante Alberto Fernández. Macri deberá trabajar en los consensos, estabilidad y seguridad jurídica”, comenta.

Asimismo, la especialista en política menciona que la victoria de la fórmula Fernández – Fernández tiene una fuerte explicación en no haber sabido leer lo que le está pasando a los ciudadanos producto de la crisis económica, recesión y de la inflación.  “Las políticas económicas de Alberto Fernández serán una continuidad con el gobierno de Macri , pero con un rostro más social e inclusivo”, agrega.

Puedes leer: Argentina no va hacia Venezuela