Por Urías Gamarro

“Cada vez hay riesgos a la baja en la economía mundial”, resaltó Sergio Recinos, presidente del Banco de Guatemala (Banguat) y de la Junta Monetaria (JM), al dar a conocer que la tasa líder de interés se mantuvo en 2.75% durante la sesión del pasado miércoles.

“Se consideró que las proyecciones de crecimiento económico mundial, aunque se han debilitado respecto del 2018, siguen siendo positivas para 2019 y 2020, en un entorno en el que los riesgos a la baja y la incertidumbre se han acrecentado”, detallan los análisis de la JM.

Recinos afirmó que, aunque la economía global sigue creciendo, cada vez hay riesgos a la baja y que se está mostrando en las economías emergentes.

Proyecciones por debajo de lo previsto

De acuerdo con el reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) la economía mundial estaría creciendo en 3.2% este año y 3.5% para el siguiente.

El crecimiento proyectado para este año sería menor al 3.6% que fue en el 2018.

Mientras que, en las economías avanzadas, que cerraron en 2.2% el año pasado, para 2019, es de 1.9% y para 2020 el indicador sería de 1.7% y la economía de los Estados Unidos, estaría incidiendo.

La economía norteamericana creció en 2.9% en 2018, ahora se proyecta en 2.4%.

“Es probable que se siga revisando a la baja y hoy (jueves) salieron los datos del segundo trimestre de la economía de los EE. UU., y está un poco bajos de lo que se había previsto”, aseguró Recinos.

Mientras que para 2020, se pronostica en 1.8% y se habla de una recesión y aunque no hay consensos sobre usar ese concepto, hay indicadores que apuntan hacia ahí, describió el presidente de la banca central.

Riesgos económicos globales

En el informe más actualizado de la JM se identificó un mapa de los principales riesgos para el crecimiento económico mundial.

En primer lugar, colocan la intensificación de las tensiones comerciales y sus efectos en otras economías, entre EE. UU., y China, sobre todo por la implementación de las nuevas medidas arancelarias que entrarán en vigor en septiembre.

El siguiente es el brexit (que es la salida del Reino Unido del bloque de la Unión Europea) en el cual no hay acuerdo y que tendrá que definirse en octubre.

Así también, efectos en la economía de la República Popular de China, por las tensiones en el comercio y finalmente el impacto en economías emergentes como Turquía y Argentina, sobre todo en el sector financiero y la salida de capitales.

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“Todo esto genera mayor incertidumbre y menor crecimiento económico mundial respecto de lo previsto”, señala el documento oficial.

Escenarios ante la desaceleración económica

Al preguntarle a Recinos sobre estos posibles efectos para la economía guatemalteca y una posible desaceleración de la economía de los EE. UU., –que es el principal socio comercial adonde se destina el 38% de las exportaciones y el 45% de las importaciones–, se tendrían impactos en la esfera real y financiera.

  •  Los efectos reales (según el escenario), se presentarían en las exportaciones por medio de una menor demanda de productos y servicios.
  •  También en el ingreso de divisas por remesas familiares, al haber una posible recesión que aumenta el desempleo y la posibilidad que, de los migrantes, no solo de Guatemala, sino que, de otros países, laboren menos horas y que su ingreso disponible disminuya y se despachen menos transferencias. Al 22 de agosto, él envió de remesas es de US$6 mil 564 millones con un crecimiento del 13%.
  • Finalmente, habría impactó en los flujos de inversión extranjera directa.

Mientras que el precio del petróleo tendría a disminuir, lo que afectaría de manera positiva a la economía nacional, disminuye la factura petrolera (costo por las importaciones de los derivados), habría un ahorro y las personas pueden orientar ese dinero para la compra de otros bienes y servicios.

En el canal financiero hay riesgos, pero Guatemala no está tan expuesta, a diferencia de México, Argentina y Brasil, los capitales puedan salir a economías más avanzadas con menor riesgos.

Con relación a las tensiones comerciales entre EE. UU., y China, habría una posibilidad, dependiendo de los productos, podría haber espacios de productos guatemaltecos por aprovecharse, pero a nivel global por las medidas arancelarias, impacta la economía, al comercio y se puede traducir en una menor demanda de bienes nacionales.

Combatir la guerra comercial

Mientras las autoridades brindaban estos escenarios, Amador Carballido, director general de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport) indicó que ya preparan acciones contingentes, en el entendido de si se presentan o no los respectivos pronósticos del desempeño de la economía de los EE. UU.

La posible recesión se presentaría en un momento en el cual los precios de los productos agrícolas se mantienen bajos, como el café, azúcar, banano, hule, entre otros, así como una baja demanda.

Por de pronto, afirmó, se desconoce qué productos pueden impactar, pero un buen porcentaje sería para los agrícolas y en menor medida, para los artículos de vestuario y textiles.

Carballido definió una lista de por lo menos cinco acciones que estarían trabajando con estas advertencias de riesgos por parte de las autoridades monetarias y las empresas que se dedican al comercio exterior en su planificación anual para el siguiente ejercicio.

  1. Buscar mercados alternativos fuera de Estados Unidos, y que pueden ser Asia, Europa y Centroamérica y no necesariamente exista una desaceleración en esos mercados, que en ese momento no presentarán una crisis.
  2. Explorar y atender el mercado de Suramérica, donde Guatemala no tiene una mayor presencia y abrir esa plaza, dado que en la actualidad el porcentaje de ventas es muy bajo, pero que alta demanda y potencial.
  3. Mantener la tasa líder de interés para fomentar el crédito y que sea estable el costo financiero.
  4. Diversificar la oferta de productos, bienes y servicios de algo que pueda tener un efecto a corto plazo, con mayor valor agregado. Aunque el proceso no es inmediato, puede durar meses o hasta años.
  5. Determinar cuáles son los productos que se comercializan a los EE. UU., y apoyar a esos productores agrícolas que son los más sensibles con medidas públicas como incentivos transitorios, mientras dure esta posible crisis.

Alejandro Ceballos, presidente de la Comisión de Vestuario y Textil (Vestex), señaló que las medidas de estímulo económico que se han adoptado en EE. UU., han beneficiado al sector al haber una mayor demanda y para este y el siguiente año se esperan números positivos, lo que significa mayor exportación y contratación de personal.

*En alianza con Prensa Libre