Por César González Porras

Terracerías, desiertos y calles de Latinoamérica son protagonistas de algunos de los rallies más significativos del mundo, como el Campeonato Mundial de Rally (WRC, por sus siglas en inglés), el Rally Sudamericano, organizado por Codasur Championship FIA, y la Carrera Panamericana. Sin embargo, este año sufrirá una gran pérdida: la de Dakar, que dejará Sudamérica para regresar a la zona de Medio Oriente.

Cada fecha de estos eventos automovilísticos se realiza en diferentes destinos, lo que implica la movilización de personas, como staff, pilotos, equipo, mecánicos y, por supuesto, el público, hecho que por un lado crea un ambiente festivo entre la población y, por el otro, activa la economía.

“Los beneficios son palpables. Cuando estamos en competencia viajamos cerca de 500 personas, a eso hay que sumar a nuestras familias, prensa y los aficionados, que ocupan cuartos de hotel, hacen visitas turísticas, comen en restaurantes. Esa es la importancia de organizar estos eventos”, explica Emilio Velázquez, dos veces campeón de la Carrera Panamericana, que se realiza en México desde 1950.

Tan solo el WRC dejó al país azteca una derrama económica de 37.6 millones de dólares (mdd) el año pasado, gracias a los 523,000 asistentes que elevaron 9% la ocupación hotelera de Guanajuato, lugar donde se realiza la competencia.

Benito Guerra Jr., quien al cierre de esta edición se situaba en el liderato de la temporada 2019 del WRC 2 (la segunda división del certamen), comenta que no sólo los destinos de las fechas de competencia se benefician económicamente, pues es un mercado amplio.

Y precisamente las automotrices apuestan a este tipo de competencias por los resultados que obtienen. Por ejemplo, el piloto recuerda que el Volkswagen Polo fue uno de los autos más vendidos del mundo cuando, entre 2013 y 2016 su versión R logró más de 43 victorias y casi 90 podios en el WRC.

“Las marcas prueban a sus clientes que sus vehículos son fiables y resistentes, ganan confianza para garantizar las necesidades de uso, aunque la versión de calle sea diferente a la de competencia, como los autos que pelean en el WRC, como el Citroën C3, el Ford Fiesta, el Hyundai i20, el Toyota Yaris o el Škoda Fabia, que no son de gama alta, sino vehículos que son asequibles”, agrega Guerra.

No obstante, la organización de este tipo de eventos en Latinoamérica todavía no está al nivel de los que tienen lugar en Europa: “Las dificultades son el menor desarrollo en infraestructura, la ambigüedad y los vacíos en las reglas de tránsito y las carencias en la red de carreteras”, puntualiza el corredor de rallies.

Pistas latinas

A pesar de sus limitantes, la región marca pauta en los rallies. Argentina y México, junto con Portugal, fueron las tres fechas con mayor número de asistentes de la temporada 2018 del WRC, que en Chile completa las tres competencias que cada año realiza en Latinoamérica.

De acuerdo con datos oficiales del certamen reportados a la Federación Internacional d eAutomovilismo (FIA), el año pasado asistieron más de 4.1 millones de aficionados a las 13 fechas de la temporada, en la que el piloto francés Sébastien Ogier obtuvo su sexto campeonato consecutivo.

En la temporada 2018, el WRC superó en asistencia a la Fórmula 1, atrayendo en suma a 4.9 millones de fanáticos que acudieron a las 21 fechas, de acuerdo con información de Liberty Media.

En Argentina, esta modalidad del automovilismo deportivo convocó a cerca de 700,000 asistentes.

Las competencias organizadas por México y Argentina superaron por mucho al promedio de asistencia a todo el WRC durante 2018, que fue de 315,000 espectadores; el país sudamericano dobló esa media.

La ciudad de Concepción, en Chile, debutó este 2019 como sede
de la sexta fecha del WRC (con competencias aseguradas por la FIA también en 2020 y 2021), con un recorrido de 330 kilómetros que pasaron por 12 comunas del país andino.

Además de las fechas del WRC, en Latinoamérica se realizan dos competencias importantes para el rallismo mundial: el Rally Sudamericano, organizado por Codasur Championship FIA, y la tradicional Carrera Panamericana.

Con fechas en cinco países, el Rally de Codasur es la competencia más importante de esta categoría en Sudamérica, en la que corren 40 pilotos en su actual temporada, con cinco fechas: Argentina, Paraguay, Brasil, Bolivia y Uruguay.

La Carrera Panamericana, que se realiza en México desde 1950, tiene la misma importancia y espectacularidad de las 24 Horas de Le Mans (Francia), la Mille Miglia (Italia, corrida hasta 1957) y la Targa Florio (Italia, hasta 1977).

Las particularidades de esta competencia de seis días, que atraviesa varios estados de la república mexicana de sur a norte, son principalmente que los automóviles deben ser modelos fabricados entre 1940 y 1965, con las adecuaciones tecnológicas necesarias para los complicados trayectos, además de que es la única carrera a nivel mundial en la que los vehículos transitan por caminos públicos a máxima velocidad .

Adiós dakar

Después de 11 años, el rally Dakar se fue de Sudamérica para comenzar una nueva historia en Arabia Saudita a partir de 2020.

La llegada de la competencia a Latinoamérica se debió a que una amenaza de Al Qaeda hizo que se suspendiera la competencia en aquel país en 2008, para traer esa fecha de 2009 a 2019 a Sudamérica, con recorridos que pasaron por Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Perú.

La espectacularidad de este rally reside en sus múltiples categorías, pues compiten autos todo terreno que atraviesan montañas y desiertos a bordo de motocicletas, cuatriciclos (o quads), camiones y la categoría de más reciente creación, que se corre a bordo de vehículos Side by Side, mejor conocidos comercialmente como Utility Task Vehicle (UTV) o Recreational Off-Highway Vehicle (ROV).

Estrellas latinas

La tradición del rallismo ha permitido desarrollar competidores en la región, quienes ya son protagonistas de las competencias más importantes, como en el WRC, donde actualmente participan Benito Guerra Jr. y Ricardo Triviño, de México, junto con Pedro Heller, de Chile.

En la Carrera Panamericana, el mexicano Emilio Velázquez es el actual campeón de la competencia y busca el tricampeonato en la edición 2019.

Y por otro lado, plagado de estrellas sudamericanas, el Dakar tiene como actual campeón de cuadriciclos al argentino Nicolás Cavigliasso, mientras que el campeón de Side by Side (vehículos de cuatro ruedas) en la edición de Perú es el chileno Francisco López Contardo.

La presencia de los latinoamericanos es muestra de que, a pesar de las complicaciones la región, todavía tiene muchas millas que recorrer por sus interminables carreteras de terracería, desiertos y calles. Así que habrá carreras todo terreno para rato.