La agencia de calificación Moody’s Investors Service prevé este año una caída en el Producto Interno Bruto (PIB)de Nicaragua de 2.5% y advirtió que el financiamiento externo está con mayores riesgos, “debido a la respuesta internacional a la crisis política de Nicaragua”.

La calificadora señaló en su reporte del 2 de agosto pasado que “las posibles interrupciones de los préstamos externos oficiales a Nicaragua, en particular de los bancos multilaterales de desarrollo, generarían presiones externas de liquidez, adicionalmente la Ley de Condicionalidad de Inversión de Nicaragua (la Ley de Nica), que se convirtió en ley en los Estados Unidos en diciembre de 2018, llama a condicionar la aprobación de Estados Unidos de préstamos multilaterales a Nicaragua sobre la adhesión del gobierno a la democracia”.

Moody’s advirtió que Nicaragua corre el riesgo de que los préstamos internacionales ya aprobados para 2019 se suspendan si la presión internacional aumenta. Además si la crisis actual se mantiene a partir de 2020 el país no logrará encontrar nuevas líneas de crédito de las multilaterales.

“Algunos gobiernos latinoamericanos podrían apoyar el condicionamiento de nuevos préstamos a Nicaragua, siguiendo las medidas tomadas por la Organización de los Estados Americanos (OEA), lo que podría afectar los nuevos préstamos para 2020 en adelante. Además, Nicaragua enfrenta riesgos que los préstamos ya aprobados para 2019 podrían suspenderse si aumenta la presión internacional”, añadió.

En los “Lineamientos de política para la formulación del proyecto de Presupuesto General de la República y del marco presupuestario de mediano plazo 2020-2023”, el Ejecutivo admite que con los organismos financieros multilaterales tiene asegurado recursos hasta 2025.

Recientemente la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimaron que la economía se contraería un 5%. Mientras que la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) previó que la caída ande entre un 5.4% y 6.8%, en el peor de los escenarios.

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Todas estas perspectivas son contrarias a las previsiones del Gobierno de Nicaragua que prevé recuperación a partir del próximo año, aunque con tasas de crecimiento muy bajas.

Caída en la inversión extranjera

De acuerdo con Moody’s, la contracción en la economía de Nicaragua seguirá debido a menores entradas de Inversión Extranjera Directa (IED), las salidas de depósitos del sistema bancario, la reducción del crédito y la falta de un acuerdo político.

“Es muy probable que la economía nicaragüense se contraiga nuevamente en 2019, alrededor de 2.5% año tras año según nuestras estimaciones. Dada la situación política actual, la inversión privada seguirá siendo débil, particularmente impulsada por menores entradas de Inversión Extranjera Directa en el país”, detalló.

“Además, debido a una combinación de menores ingresos del gobierno y restricciones de financiamiento, las autoridades reducirán los gastos, particularmente la inversión pública, que también pesará en el crecimiento”, sostuvo la calificadora.

Impacto de las Reformas

En cuanto a la reforma fiscal, Moody’s señala que la medida fue recesiva y que solo daría rendimiento en el primer semestre del 2019.

“En febrero de 2019, las autoridades implementaron una reforma fiscal que aumentó las tasas de retención sobre los impuestos sobre la renta, redujo el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y amplió la base del impuesto al consumo. El gobierno espera que las medidas impositivas aumenten 1.8% del PIB para fin de año, un recorrido significativo en un entorno recesivo, pero creemos que probablemente solo le dará un rendimiento durante la primera mitad de 2019”, detalló.

En cuanto a la reforma al Seguro Social, la agencia sostuvo que “si bien el paquete de reforma general es algo más ligero de la versión del intento en abril de 2018, observamos que debería ayudar a limitar el déficit del INSS ligeramente por debajo de los niveles actuales”.

Pese a que a la fecha no ha habido una reforma al Presupuesto General de la República, Moody’s en su informe señala que es posible que haya una reducción en el gasto público.