Este lunes se desató una crisis política en Perú debido a que el presidente peruano, Martín Vizcarra decidió disolver constitucionalmente el Congreso y una facción de este votó por las “suspensión” del mandatario y juró a la vicepresidenta Mercedes Aráoz.

De acuerdo con información de agencias, la población peruana demostró su sensación de alivio y apoyo a la decisión del presidente peruano, debido a que la mayor parte de los mandatarios que conforman el Congreso son repudiados por la mayor parte de la población.

¿Qué sucedió en Perú?

El presidente peruano, Martín Vizcarra, disolvió el congreso y convocó elecciones legislativas para el próximo 26 de enero, aplicando una norma constitucional que le permite cerrar la cámara si esta le negaba una cuestión de confianza al gabinete presidido por Salvador del Solar.

Vizcarra tomó su decisión después de que el Congreso procediera a elegir un magistrado para el Tribunal Constitucional pese a que la moción de confianza estaba expresamente vinculada a ese proceso de elección de jueces, cuestionada por las formas y los plazos que se emplearon en su tramitación.

De acuerdo con el presidente peruano, los congresistas negaron con este hecho, el pedido de confianza, pese a que luego dieran formalmente en otro trámite parlamentario su respaldo a la propuesta gubernamental.

El Congreso, dominado por la derecha, acusó al mandatario de violar la Constitución por haber disuelto indebidamente la cámara.

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Antecedentes

La información de agencias señala que desde 2016, el gobierno y el congreso comenzaron un conflicto que dejó como resultado un parlamento dominado por el partido Fuerza Popular y la presidencia en manos de Pedro Pablo Kuczynski. 

Debido al escándalo de corrupción de la constructora Odebrecht en el país terminó por costarle el cargo a Kuczynski y llevó a la asunción de su vicepresidente Vizcarra, quien promovería una serie de reformas que lo enfrentaron con el Congreso, identificado como un organismo penetrado por la lacra de la corrupción y que por acción u omisión boicoteó varios intentos para modificar normas y tomar medidas contra los corruptos.

Vizcarra propuso en julio un adelanto electoral para renovar tanto la presidencia como el Congreso, propuesta que sin embargo fue archivada sin debate por la Comisión de Constitución del Parlamento.

La cuestión de confianza que planteó Vizcarra y que se debatió este martes era precisamente para evitar esa maniobra.

La incertidumbre

La situación de crisis muestra un panorama de incertidumbre en el país, todo parece indicar que el asunto terminará en manos del Tribunal Constitucional, quien tendrá que dilucidar en último término si Vizcarra hizo bien en interpretar como denegado el pedido de confianza dadas las acciones tomadas por el Congreso.

*Con información de agencias