De origen japonés, el Karate Do es un arte marcial que basa su filosofía en la creencia de alcanzar un equilibrio en la vida diaria y que va más allá de practicar un deporte para ser concebido como una forma de pensamiento.

La constancia en el entrenamiento favorece la fuerza de los músculos y estimula el funcionamiento de todos los sistemas del cuerpo al tiempo de desarrollar facultades físicas y mentales.

Si bien, existen 50 estilos diferentes de karate, todos generan beneficios en todos los planos de tu vida, incluso en el entorno de los negocios. Ello, debido a los valores que comunica como el control de sí y el esfuerzo.

Foto. Club Mundet

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Ricardo González, miembro de la World Shotokan Karate-Do Federation (WSKF) explica que cuando perfeccionas tu carácter, también logras un mayor control de sus emociones y actuar de manera pacífica y con congruencia ante cualquier eventualidad. Y esta facultad se puede lograr a través del Karate Do.

El karate Do se basa en dos tipos de ejercicios, el kata en el cual se realizan una serie movimientos de ataque (rituales, bloqueos, desplazamientos, combinaciones de golpes de manos y pies)  y de control de respiración en un combate imaginario contra uno o varios adversarios, con el objetivo de lograr una ejecución perfecta.

El segundo ejercicio es el kumité que implica movimientos defensivos y ofensivos aplicados en un enfrentamiento con un oponente real. En este tipo de combate se pone a prueba la habilidad física y mental, la meta es alcanzar la concentración y dominar el cuerpo para una ejecución correcta con la fuerza necesaria.

Los grados que alcanzan los karatecas se conocen como danes y se relacionan con los cinturones. La escala empieza con el blanco que se otorga a los principiantes, siguen el amarillo, el naranja, el verde, el azul, el marrón y el negro.

Sin embargo, lo importante del Karate Do, no sólo es alcanzar un grado, sino aprender la filosofía del guerrero y armar una estrategia de vida, concluyó el sensei Ricardo González.

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