Tigo Guatemala es una empresa reconocida en Centroamérica y fuera de la región. Mario López, presidente de la compañía, hace una comparación de su gran afición al alpinismo con el manejo de una empresa, y durante su participación en el Foro Forbes Centroamérica en Guatemala en 2017, compartió tres lecciones para que una compañía sobreviva al paso del tiempo.

A lo largo del trayecto en el alpinismo se encuentran grietas enormes y probablemente en algunas ocasiones se va a sentir miedo, dijo López.

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“Yo creo que al empresario le sucede lo mismo. En algunas ocasiones cuando uno mira los obstáculos siente miedo, un miedo que paraliza. El secreto del alpinista es trasformar ese miedo en un aliado, no se debe quedar paralizado sin saber qué hacer. El empresario debe hacer lo mismo”, platicó Mario López, en el Foro Forbes Centroamérica que se realiza en Guatemala.

Para el empresario, el mundo moderno se ha globalizado y ya no hay fronteras. “Estamos viviendo una época distinta a la que vivieron nuestros antepasados. Nosotros tenemos ahora una cantidad de información, una fórmula para conocer las particularidades de cada país”.

“Lo que uno tiene que ver es donde existen las condiciones fundamentales para invertir. Un lugar donde todos los actores tengan las mismas oportunidades”, comentó el empresario guatemalteco.

En un mundo cambiante donde la competencia es un factor que determina el éxito, Mario López comparte tres consejos para que una empresa sea permanente para el paso del tiempo:

  1. La empresa debe producir utilidades. Si no lo logra, va a desaparecer pronto.
  2. Parte de esas utilidades deben emplearse en todos sus empleados, con buenos salarios, educación, y programas que permitan a los empleados tener tiempo para su vida y familia.
  3. Esa empresa debe servir a la sociedad y no que se sirva de ella. Las empresas deben competir, deben dar el mejor producto o servicio para la sociedad.

Las compañías también deben invertir en educación, salud y trasladar la tecnología a las clases más desamparadas. La innovación no debe darse en las telecomunicaciones, debe ser generalizada.

“El mundo ha cambiado por la velocidad y el volumen de los cambios tecnológicos. Si no innovamos y si no estamos pensando en lo que viene, todas nuestras ventajas comparativas pueden desaparecer de un día para otro. Si no lo hacemos otros empresarios lo harán”, comentó López.