Por Manuel Grajales

Una región convulsa con problemas políticos, sociales y económicos fue el panorama bajo el cual operaron las empresas Multilatinas en Centroamérica y República Dominicana (CARD) en 2018, en donde la situación de Nicaragua terminó por afectar a las economías del Triángulo norte y Costa Rica, con quienes tiene una relación comercial fuerte.

A lo anterior se sumaron los asuntos migratorios de El Salvador, Honduras y Guatemala, que también fueron un factor a tomar en cuenta por la iniciativa privada.

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“Yo diría que no estamos en el mejor momento. Pese a ello, las empresas necesitan seguir funcionando y es ahí donde deben ser muy visionarias para diversificar su riesgo al buscar otros mercados para expandir sus operaciones”, comenta Federico Chavarría, Líder de Consultoría de Deloitte Costa Rica, República Dominicana, Honduras y Nicaragua.

El especialista sostiene que las empresas del istmo deberían estar mirando hacia Colombia y Perú, economías estables que crecen de forma sostenida y requieren diversos productos y servicios en forma importante. Llegar ahí les implicará contar con más capital para financiamiento y mayor escala de producción, la cual pueda modificarse de acuerdo con la demanda, pues una cosa es venderles a los países CARD y otra a los del eje andino que requieren mayores cantidades de mercancías.

Estas grandes compañías centroamericanas y del Caribe también deberían buscar su consolidación, en primera instancia, en su propia zona, donde se forma un clúster natural para ellas; además de tomar ventaja de “la consolidación del gran hub financiero y habilitador de negocios que es Panamá, así como aprovechar el interés generado en algunas industrias hacia la integración a las redes de negocios con Colombia”, agrega Jorge Becerra, senior partner de The Boston Consulting Group (BCG).

Animal mítico

En este proceso de internacionalización estas corporaciones deben cuestionarse si llevan a nuevas geografías el mismo modelo de negocios que tienen en sus naciones de origen o si entran en nuevos nichos de mercado.

La pregunta es ¿la digitalización está proponiendo nuevos desafíos y oportunidades? Se cuestiona Becerra, para quien es claro que las Multilatinas deberían invertir más en temas de tecnología, tanto para mejorar y flexibilizar sus procesos internos, como para integrarse a un ecosistema en donde las compañías no hacen todo solas, más bien buscan alianzas con socios o desarrolladores estratégicos, y de esta forma pueden involucrarse en nuevas oportunidades de negocios que les permitiría continuar su expansión territorial.

Uno de los casos que se dio el año pasado fue el del minorista chileno Falabella, que invirtió 138 millones de dólares en la compra de Linio, un marketplace especializado en comercio electrónico, con el objetivo de blindarse ante la llegada de Amazon y fortalecer su participación en ese sector. Por eso, “el fenómeno creciente de las Multilatinas son el surgimiento de los unicornios [empresas con valor de 1,000 millones de dólares o más], el cual tiene que ver con la capacidad de innovación y aspiración global de estas compañías.

El caso de MercadoLibre es muy impactante y eso lo vamos a ver más y más en la región”, dice el especialista de BCG.

Actualmente, países como México, Brasil, Chile, Colombia y Perú, que se han subido a la corriente de las Multilatinas, buscan crear sus propios unicornios. Sobresale el caso de Argentina, que parece haber encontrado el secreto para desarrollar estos grandes fenómenos de startups, pues no sólo tiene a MercadoLibre, valuada en cerca de 30,000 millones de dólares (mdd) y considerada la tecnológica más valiosa fuera de Estados Unidos y China, sino que a ella se han sumado Despegar.com, OLX y Globant; en conjunto están cambiando la matriz productiva del país del cono sur.

“Si me preguntas si va a salir un unicornio en Centroamérica no lo sé —dice Becerra—. Pero lo bueno es que este tipo de firmas surgen en donde hay un genio que tiene el coraje de innovar y podría salir de ahí”. Mientras eso sucede, para Federico Chavarría el hecho que las empresas centroamericanas inviertan más en energías renovables y tecnología es consecuencia de las exigencias del mercado, pues los consumidores están reclamando más y más que las compañías sean responsables con el medio ambiente.

Por otra parte, estas corporaciones privadas deben buscar reducir sus costos para poder competir y ahí es clave el uso de energías más baratas; mientras que los recursos destinados a temas tecnológicos les permitirán ser más rápidas, operar sin errores y adelantarse a las necesidades del cliente: “Esto ya es la norma en una empresa que tenga la talla para ser Multilatina”, sostiene el especialista de Deloitte.

A continuación, las Multilatinas más importantes de la región: