EFE.– Una luz que se enciende aprovechando la fotosíntesis de una planta o un dron con forma de tortuga para detectar microplásticos en el mar son solo dos de los diez proyectos que se desarrollan en el Laboratorio de Innovación Ciudadana que se celebra hasta este sábado en Costa Rica.

Tras un camino selvático de unos diez kilómetros desde la ciudad de Liberia (Costa Rica), se encuentra la Universidad Earth que acoge este encuentro organizado por la Secretaría General Iberoamericana y que en esta ocasión cuenta con mayoría de mujeres y un 30% de costarricenses entre los participantes.

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Entre mangos y guanacastes (el árbol símbolo costarricense), guacamayos e iguanas, varias mesas reciben materiales tecnológicos de bajo coste, kilos de tierra, ordenadores y una mezcla de español y portugués que impregna todas las ediciones de este laboratorio.

Ahí, cien personas de dieciocho países trabajan en torno a diez prototipos que pretenden paliar una necesidad del entorno costarricense, como el acceso a agua potable, la eliminación de microplásticos del mar o recuperar la presencia de insectos polinizadores.

UNA SEMANA DE ENSAYO-ERROR

Tras una semana de trabajos, los proyectos llegan ya a su fase final y serán presentados el sábado en un acto abierto que contará con la presencia del ministerio de Medio Ambiente de Costa Rica, Carlos Manuel Rodríguez y la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan.

Siete días de ensayo y error en los que los integrantes de cada proyecto probaron decenas de veces con diferentes materiales y diferentes procedimientos.

Los miembros del proyecto Fotolámpara celebraron hoy el encendido de una luz led gracias a la energía emitida por las plantas en la fotosíntesis.

De un sencillo vaso desechable, un poco de tierra, unos cables y un led sale un hilo de luz que, si se aplica en lugares con deficiencia de energía eléctrica, podrá ser una solución al alcance de todos.

“¿Cuántas veces lo habéis probado en estos días?”, se escucha alrededor de estos iberoamericanos. “Cientos de veces durante cuatro días, imagínate”, contesta una de ellas entre la multitud.

Otro de los proyectos que tendrá que esperar hasta el último día para comprobar su efectividad es Electrónica Biodegradable, que pretende crear una alternativa orgánica a las placas de los dispositivos electrónicos.

“Veremos si resulta”, cuenta cautelosa la integrante del equipo Alba Nascimento, quien, junto a sus compañeros, diseña placas con ingredientes comestibles para evitar que si estas placas acaban en entornos naturales dañen a los animales que puedan ingerirlas.

LOS DIEZ PROYECTOS

La relación de proyectos de innovación ciudadana en Costa Rica son:

1. Filtro de bajo coste portátil para potabilizar el agua en regiones con falta de acceso.

2. Filtro hecho a base de lombrices para descontaminar el agua residual en comunidades con déficit de saneamiento.

3. Sistema de construcción de placas plástico reciclado y residuos orgánicos para generar productos sostenibles.

4. Dispositivos electrónicos hechos a partir de plásticos de material orgánico que sustituyan la utilización del plástico sintético.

5. Sistemas emisores de luz que usan la energía emitida por las plantas en la fotosíntesis para zonas con sistemas de electricidad deficientes.

6. Estación meteorológica de bajo costo y refugio de abejas polinizadoras al mismo tiempo que controla la contaminación ambiental.

7. Sistema de eliminación de sal del agua marina para uso en huertos para zonas con déficit de agua dulce.

8. Plataforma digital para exponer cómo el cambio climático está afectando a las comunidades en América Latina.

9. Red de jardines para favorecer la presencia de polinizadores de la región donde se celebra el laboratorio.

10. Dron flotante y sumergible en forma de tortuga para identificar y contabilizar microplásticos en las reservas ambientales marinas.