Por Daniel Buchbinder

América Latina y Centroamérica, en particular, se encuentran en una coyuntura ambiental y socioeconómica crucial. El cambio climático, los movimientos sociales y el deterioro ambiental generalizado están acompañados de una nueva generación de empresarios, inversionistas, y líderes del sector público y civil con un nivel de conciencia que se cuestiona y replantea esquemas abriendo espacios y avenidas para innovar.

Es válido apreciar los avances logrados en la región en materia económica, así como de las acciones que se han tomado en cuestiones ambientales y sociales; pero también es importante reconocer que queda mucho por construir para alcanzar una región próspera, equitativa y sostenible.

Antes, los sectores tradicionales estaban claramente delimitados. Hoy las fronteras se diluyen ante la complejidad de las dinámicas, la rapidez de los cambios y la interdependencia de los nuevos procesos.

Desde una perspectiva optimista, esto significa que las oportunidades pueden generarse replanteando paradigmas. Una nueva generación de emprendedores sociales cuestiona el statu quo apostando por transformar su realidad con disciplina, pasión y creatividad. El combustible de su innovación consiste en materializar modelos de negocio con impacto social donde otras personas ven problemas sin solución.   

Al solucionar un reto social o ambiental a través de negocios sostenibles y rentables, están conectando y dando vida a una economía que genera prosperidad genuina.

Actualmente, el retorno financiero es solo un ingrediente en la fórmula que motiva a los emprendedores sociales. El uso de esta rentabilidad dependerá de cada caso: reinversión, RSE, I+D o reparto de dividendos. Sin embargo, la belleza y el potencial de las empresas sociales apunta a la creación de un círculo virtuoso en el que entre más crece la empresa, mayor es el impacto social positivo y mayor el retorno económico.

Los negocios sociales de la región afrontan desafíos que un ecosistema mejor conectado puede contribuir a reducir: no solo tienen el reto de maximizar la innovación en sus propuestas de valor, sino que deben desarrollarse en mercados poco explorados y con información escasa, lo que representa incertidumbre y un nivel de riesgo tanto para sus operaciones como para las fuentes de financiamiento.

La buena noticia es que ese ecosistema de soporte se ha estado articulando gradualmente. En algunos países europeos incluso se han reconocido nuevos tipos de figuras legales y esquemas fiscales que reconocen el potencial de estos emprendimientos para sus respectivas economías. En Centroamérica y el Caribe, por su parte, existen ya organizaciones y programas de fomento, apoyo y financiamiento para empresas sociales. A la industria que invierte en este ecosistema se la conoce como Inversión de Impacto.   

En 2019, la Inversión de Impacto superó los US$ 500 mil millones en activos bajo gestión (AUM) a nivel global. El crecimiento de estos fondos ha sido exponencial desde la última década y se espera que el ritmo acelere.

La región está viviendo un momento clave en la formación de este ecosistema. Por un lado, las oportunidades para innovar y proponer soluciones a retos sociales y ambientales son más relevantes que nunca. Por el otro, comienza una inercia positiva de emprendimientos y empresas conscientes con modelos de negocios innovadores y de calidad internacional, así como actores, instrumentos y dinámicas dentro de la industria de la Inversión de Impacto. Crucial es entonces para este potente sector naciente accionar desde la articulación y el diálogo.

Desde 2015, Alterna, plataforma de innovación social, reúne año con año a líderes de sectores clave dentro de la industria, tales como inversionistas de impacto, empresas sociales, directivos corporativos, emprendedores y agencias de desarrollo, a través de la organización del Foro Latinoamericano de Inversión de Impacto Centroamérica y el Caribe FLII CA&C. En su quinta edición, FLII CA&C 2019 congregará a más de 500 participantes de la región y del resto del mundo para discutir tendencias, crear sinergias, generar inversiones y de esta manera tejer sistemas de prosperidad sostenible. Más información en: http://www.inversiondeimpacto-ca.org

Daniel Buchbinder / @danbuchbinder

Fundador y Director de Alterna