EFE.- El expresidente de la Asamblea Legislativa de El Salvador Norman Quijano llegó este viernes a una sede de la Fiscalía General de la República (FGR) para declarar sobre los señalamientos de un testigo que lo vincula con la compra de votos en las elecciones presidenciales de 2014.

El Ministerio Público compartió en sus redes sociales una fotografía en la que supuestamente Quijano se encuentra en una oficina de la institución en San Salvador.

Un testigo bajo criterio de la oportunidad dijo en un juicio masivo contra miembros de la Mara Salvatrucha (MS13) que Quijano negoció un millón de dólares a cambio de votos en la segunda vuelta de los referidos comicios.

Quijano compitió como candidato de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y finalmente perdió ante el expresidente Salvador Sánchez Cerén, del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

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El legislador ha negado en reiteradas ocasiones estos señalamientos del testigo, identificado únicamente como “Noé” y supuesto exmiembro de la estructura nacional de dirección de la MS13.

“Nunca participé en reuniones con pandillas y nunca ofrecí un millón de dólares”, publicó el político en sus redes sociales.

El 23 de octubre pasado, El fiscal general, Raúl Melara, sostuvo que el Ministerio Público investigará a “todos” los funcionarios vinculados con negociaciones con las pandillas señalados por “Noé”.

Otro de los políticos salvadoreños salpicados por las supuestas negociaciones de dinero a las pandillas es el actual alcalde de San Salvador, Ernesto Muyshondt, también de Arena y a quien “Noé” atribuyó la entrega de 69.000 dólares en 2015.

Muyshondt, vinculado a los pactos con pandillas desde 2016 por publicaciones periodísticas, dijo recientemente que no entregó dinero a las estructuras criminales y aseguró que está dispuesto a colaborar con la Fiscalía en las investigaciones.

Las pandillas, un fenómeno considerado como herencia de la guerra civil (1980-1992) y que se fortaleció con la deportación de pandilleros de Estados Unidos, han resistido a diferentes planes de seguridad de encarcelamiento masivo, confrontación directa y diálogo de los últimos cuatro Gobiernos.