EFE.- Un proyecto de ley que busca impulsar la industria cinematográfica en Costa Rica ha abierto una polémica en círculos políticos y en redes sociales del país, debido a que contiene un impuesto del 1,5 % a las tarifas de la televisión por cable y plataformas digitales como Netflix.

En los últimos años la industria del cine de Costa Rica ha tenido un apogeo, pero existen grandes dificultades para conseguir los recursos económicos que se requieren para el rodaje y la postproducción de una película.

Los opositores a la ley argumentan que tras la aprobación de una reforma fiscal en diciembre pasado mediante la cual se creó el Impuesto al Valor Agregado (IVA), los consumidores no deben ser cargados con más impuestos.

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EL “IMPUESTO A NETFLIX”

La iniciativa de ley contiene un impuesto de 1,5 % a las plataformas digitales de video y a la televisión por cable y por satélite, el cual está siendo llamado popularmente como “el impuesto a Netflix”.

En realidad, el proyecto de Ley de Cinematografía y Audiovisual lo que hace es modificar un impuesto creado en 1957 en la Ley de Espectáculos Públicos que grava con un 6 % las entradas a las salas de cine.

La iniciativa reduce el tributo a un 1,5 % pero amplía la base a las plataformas que exhiben cine, ya no únicamente las salas tradicionales, dinero que será utilizado para impulsar las producciones de cine.

La directora del Centro de Cine del Ministerio de Cultura, Ana Xóchitl Alarcón, publicó una opinión en la que explica que este proyecto de Ley se construyó de un consenso entre el consorcio audiovisual, el de animación, los distribuidores y exhibidores de cine, los productores independientes y el Gobierno.

“Es un muy buen ejemplo de un acuerdo público-privado para la formulación de política pública. En este caso se trata de fortalecer y desarrollar una industria creativa y está más que probado que invertir en estas industrias se traduce en reactivación económica, dada la inmensa posibilidad de generar encadenamientos productivos”, aseguró.

La ley pretende apoyar todas las etapas del proceso creativo, la distribución, exhibición y conservación de las películas, así como impulsar la educación cinematográfica, los emprendimientos, entre otros puntos.

UNA INDUSTRIA EN CRECIMIENTO

Según datos oficiales del Ministerio de Cultura y el Banco Central, la producción audiovisual viene en crecimiento y para el 2016 representaba cerca del 1 % del PIB del país.

Estos datos indican que entre 2010 y 2016 en los cines se exhibieron un total de 35 películas costarricenses.

Además, las cifras del Centro de Cine señalan que desde 2007 más de 60 proyectos han recibido apoyo de los programas estatales y de cooperación internacional.

“Costa Rica tiene la infraestructura, la capacidad técnica y creativa, el talento joven, la formación académica y técnica y lo que falta es una meritoria decisión que le dé sustento jurídico al cine y audiovisual costarricense para que también otras industrias a nivel mundia vean con seguridad la idea de coproducir con Costa Rica”, afirmó Alarcón.

EL CINE COSTARRICENSE SE ABRE PASO

La película “El despertar de las hormigas” es el caso más reciente de éxito de una producción costarricense.

La cinta contó con un apoyo de 37.000 dólares del Centro de Cine y atrajo una inversión extranjera de 150.000 dólares. Fue filmada casi en su totalidad en una comunidad costarricense y empleó a más de 100 personas.

La película estrenó en el Festival Internacional de Berlín y ha recorrido más de 30 festivales internacionales acumulando hasta la fecha más de 20.000 espectadores en todo el mundo, ventas internacionales y 8 diferentes reconocimientos.

Otro ejemplo es “Ceniza negra”, una película que atrajo inversión extranjera por 450.000 dólares y que fue filmada en el Caribe costarricense.

Esta fue la primera película costarricense en estrenarse en el Festival de Cine de Cannes y posteriormente participó en más de 40 festivales alrededor del mundo.

LA OPOSICIÓN A UN IMPUESTO

El proyecto de ley será discutido en el Plenario, en donde han surgido voces de diputados que rechazan el cobro de más impuestos tras la aprobación en diciembre pasado de una reforma tributaria que creó el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Por ejemplo, el diputado Jonathan Prendas, del bloque opositor Nueva República (evangélico) aseguró que al Gobierno “solo le falta ponerle un impuesto al aire que respiramos”.

“Sin capacidad para implementar medidas reales para reactivar la economía para que todos vivamos mejor, insiste en la vieja y gastada receta de seguir imponiendo cargas impositivas que hunden al país cada vez más”, expresó el legislador.

El proyecto ya fue dictaminado de manera afirmativa por una comisión del Congreso y ahora le tocará al Plenario decidir si lo aprueba.

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