Por Urías Gamarro

El flujo de remesas familiares a Guatemala, Honduras, El Salvador y República Dominicana contribuyó en la reducción de la pobreza en cada uno de esos países, según reveló el informe “Panorama Social de América Latina 2019” que presentó la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

El informe califica que las remesas se han convertido en un pilar fundamental con el paso de los años para los países de origen y el fenómeno migratorio aumentó del 2010, cuando se registraron unos 30 millones de migrantes en América Latina y el Caribe hasta los 40.5 millones en 2019.

El informe de la Cepal señala que, aunque la relación entre pobreza y migración es heterogénea, los envíos desempeñan un papel importante “en el alivio” de situaciones de pobreza de numerosas familias en varios países de la región, sobre todo para Centroamérica y el Caribe.

“Las remesas tienen un gran peso como porcentaje del PIB o de las exportaciones e importaciones, particularmente en Centroamérica y varios países del Caribe”, resalta el documento.

Efecto de las remesas en Guatemala

Para el caso de Guatemala, el estudio señala que la tasa total de pobreza en Guatemala es de 50.5% (2014), pero en un escenario sin remesas hubiera sido de 52%, es decir, con una diferencia de 1.5%.

Además, de la tasa de pobreza para la población en hogares que reciben remesas del total, que es 39.5%, en un escenario sin remesas sería de 57.2%, con una diferencia del 17.7%, respectivamente.

El comportamiento es muy similar para El Salvador y el total de pobreza con 37.8% (2017), sin remesas sería de 39.9%, con una diferencia 2.1%.

Para Honduras, del total de pobreza 53.1% (2016), en escenario sin remesas, alcanzaría el 55.5% y la diferencia es de 2.4%.

Finalmente, para República Dominicana, con un total de pobreza de 25% (2017), la cifra sin remesas se situaría en 27.2%, con una diferencia de 2.2%, indica el informe.

Brechas

Para el economista Juan Alberto González Jacobo, especialista en temas de territorialidad e integración Centroamericana, existe un patrón en estos países que explica este comportamiento y es la estructura productiva y la falta de oportunidades laborales, sobre todo de jóvenes. Este segmento al no integrarse al mercado laboral formal decide migrar a los Estados Unidos.

“Al no encontrar trabajo las personas salen de sus países de origen y en lo que pueden, ayudan a sus familiares evitando que caigan en la pobreza”, afirmó.

Aseguró que el fenómeno de la migración ya no es para los estratos pobres, si no que también se observa para las personas de clase media, que estaría asociado al factor del desempleo.

Recalcó que, aunque hay un aporte al desarrollo, existe también costos altos en costos sociales y humanos.

Ahora habría que enfrentar las estrategias y capacidades productivas por las masivas deportaciones que podrían elevar los índices de pobreza.

“Los países están en vilo porque las economías pueden desplomarse si existen expulsiones masivas, en temas laborales, sociales y financieros”, advirtió.

Proyección

De acuerdo con las más recientes cifras oficiales, la balanza de pagos de Guatemala registrará este año un ingreso de divisas por US$10 mil 500 millones, que representará un crecimiento del 14% con respecto al año pasado.

En octubre último, el ingreso mensual fue de US$1 mil millones y representó una cifra histórica.

El monto similar se espera para noviembre y diciembre por efecto estacional.

Hasta el 14 de noviembre, el ingreso de divisas por remesas alcanza los US$9 mil 101 millones.

Guatemala lidera el ingreso de los flujos en Centroamérica.

*En alianza con Prensa Libre