EFE.- Costa Rica se estancó en el Índice de Desarrollo Humano durante el 2018 tras alcanzar un 0,794, igual a 2017, y refleja una alta desigualdad, especialmente de género, según el informe revelado este lunes por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El índice ubica a Costa Rica de número 68 entre 189 países mientras que en el contexto de América Latina y el Caribe, se encuentra en el puesto número ocho.

“Costa Rica aparece en la región en el puesto 8 de 25 países y es una cifra relativamente buena, pero no es buena en el momento en que analizamos que se ha estancado desde 2017, tampoco es buena cuando la vemos desde el factor de género, ni el factor de desigualdad”, explicó a Efe el representante de PNUD en Costa Rica, José Vicente Troya.

El Índice de Desigualdad de Género de Costa Rica presenta una puntuación de 0,285 que lo ubica en el sitio 61 de 162 países.

Además, pese a que las mujeres tienen más años de educación, permanece una brecha del 80 % en el ingreso nacional bruto per cápita entre hombres y mujeres.

“Es un país que tiene sólidas instituciones democráticas, longevidad en su democracia y un Estado de derecho, sin embargo, tiene estas excepciones que se convierten en serias preocupaciones y se están encontrando en serios aprietos para financiar los servicios sociales que son propios de un estado de bienestar”, destacó Troya.

El índice de desigualdad de género de Costa Rica se encuentra por debajo de la media de América Latina (0,383).

Entre otros datos, el Índice de Desarrollo Humano ajustado por la desigualdad refleja una baja a 0,645, lo que implica una desmejora en la posición con respecto a 2017 cuando era de 0,651.

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Según la información de las autoridades, para el 2018 el 40 % de la población más pobre tenía una participación del 12,8 % de los ingresos, mientras que el 10 % de la población más rica tiene una participación del 37 % de los ingresos.

Otro de los desafíos del país tiene que ver con los años efectivos de educación para personas mayores de 25 años, que es solamente de 8,7 años, y según el informe, compromete las posibilidades de ese grupo de población de encontrar empleo de calidad, así como un ingreso estable y suficiente.

“Hay una paradoja, mientras la expectativa de escolaridad es adecuada y dentro del promedio, si analizamos cuál ha sido la escolaridad real de las personas de 25 años la cifra cae a 8,7 años y eso inmediatamente se convierte en dificultades que tiene esa población para avanzar al mercado laboral”, dijo Troya.

Entre las recomendaciones del PNUD a Costa Rica se encuentra trabajar integralmente más allá del nivel de ingresos de las personas más necesitadas, y mejorar el cuido y desarrollo infantil, fortalecer la educación técnica e incorporar a las mujeres al mercado laboral.

Además, de fortalecer capacidades de los sistemas de información y desagregar datos de población y territorio, así como reconocer y actuar con acciones concretas y ejecutadas a la medida contra las desigualdades del país.