La multinacional de alimentos Nestlé aumenta el uso de ingredientes locales en la elaboración de los productos culinarios que comercializa en la isla, entre los que están sazonadores y lácteos. Esto, como una estrategia para conectarse con el consumidor del país.

Por ejemplo, reformuló la preparación de su sazonador para comidas marca Maggi para poder utilizar orégano cultivado en los campos de Quisqueya, el cual es único en el mundo, con la intención de agregar un sabor más acorde con el gusto local y una mayor calidad a su propuesta en ese competitivo mercado, afirma Pablo Wiechers, ceo de Nestlé para el Caribe latino. Actualmente la multinacional de alimentos utiliza al año más de 39 toneladas de este insumo.

De este modo, la compañía trata de volverse más competitiva en el mercado de sazonadores, el cual, en su subsegmento de caldos (cubos, polvo o líquido) registró en 2018 un valor de 105 millones de dólares (mdd), mientras que a nivel Latinoamérica asciende a 1,478 millones, de acuerdo con la agencia Euromonitor International.

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Por otro lado, esta consultora especializada en mercados calcula que el nicho de hierbas y especies registró en la isla un valor de 2 mdd el año pasado, contra 697 mdd de todo el continente.

En el segmento de sazones en polvo, Nestlé lidera el mercado dominicano, mientras que en el de sopitas (caldos de pollo) ocupa el segundo lugar, indica Wiechers, un mexicano que lleva 16 años trabajando en la corporación con sede en Suiza.

En el mercado de cubitos, que según estimaciones de Nestlé tiene un valor de aproximadamente 100 mdd en la isla, el consumidor local cada vez busca más insumos saludables y que contengan ingredientes de su tierra.

“Uno de los segmentos de sopitas que pasa por su mejor momento es Maggi Mi Sabor, que está basada en productos naturales, como dicen las cocineras de acá, verduritas, que son fundamentalmente cilantro, un poco de orégano, pedazos de ajo y cebolla, y esta propuesta el consumidor la reconoce y la valora”, opina Wiechers.

Actualmente, la empresa compra orégano, harina de arroz y bija (achiote) al agricultor criollo, pero le ha sido complicado agregar otros más a su fórmula de sazonadores, ya que la agricultura local no cuenta en muchos rubros con la tecnología necesaria para proveer lo que demanda Nestlé.

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Wiechers cree que lograr alianzas público-privadas que empujen la inclusión de más tecnología en el campo favorecerá a que la agricultura deje de ser una actividad tan artesanal como hasta ahora.

Indica que exploran junto con el Ministerio de Agricultura qué otros alimentos pueden utilizar, como el ajo, la cebolla y la sal, y que quienes los cultivan puedan proveerlos ya deshidratados.

“El reto está en que nosotros necesitamos esos productos más de corte deshidratado que fresco y parte del trabajo con el Ministerio de Agricultura es hallar la forma de que eso pase”, comenta puntual el ejecutivo.

Al año Nestlé fabrica alrededor de 285 millones de sazonadores, sopitas y sopas en polvo, de los cuales 40% se destina al mercado local y el resto lo exportan hacia el Caribe británico, Estados Unidos y Cuba.

El segmento de condimentos representa 40% de los negocios de Nestlé Dominicana, una empresa con 62 años de existencia. Por su parte los lácteos generan 30%, la nutrición infantil 20%, y el 10% es de otros renglones, detalla Wiechers.

Nuevos mercados

A la par de su plan de incorporar ingredientes locales, Nestlé buscar afianzar su posicionamiento en otros mercados en los que tiene presencia, como son los segmentos de lácteos y café.

La producción nacional de leche en República Dominicana es de 1.5 millones de litros diarios (584 millones de litros al año), registra el Consejo Nacional para la Reglamentación y Fomento de la Industria Lechera (Conaleche).

Nestlé adquiere alrededor de 36 millones de litros al año de unos 1,000 productores pequeños y medianos locales para procesarlos en su planta de San Francisco de Macorís (al norte del país), lo que representa alrededor de 6% del total nacional.

Sus propuestas de leche evaporada Carnation y leche condensada La Lechera se mantienen entre las favoritas del consumidor, asegura Wiechers, aunque reconoce que se ha sentido el impacto de que varias cadenas de supermercados ofrezcan sus propias marcas a precios muy competitivos.

“La evaporada está pasando por un buen momento. Es cierto que ha habido nuevos productos, yo más bien diría que son productos ‘tipo leche evaporada’ porque la única leche evaporada hecha en un evaporador es la que hacemos aquí en Nestlé”, explica.

Ese sector ofrece una significativa oportunidad de expansión, tomando en cuenta el bajo consumo per cápita de leche en el país, que alcanza los 110 litros por año, según la Asociación Dominicana de Productores de Leche (Aproleche), cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el consumo per cápita anual debe rondar los 160 litros.

Del total de la producción nacional de este insumo, 54.1% se utiliza para la fabricación artesanal de quesos, alrededor de 16% se destina a las grandes procesadoras, 19.9% para el autoconsumo, 5.5% para el consumo fresco, y 4.4% en las fábricas de yogurt y dulces, indica Conaleche.

Viendo esa oportunidad Nestlé invirtió 10 mdd el año pasado en una nueva línea de producción en su planta de San Francisco de Macorís, que tiene capacidad para elaborar 12,000 envases por hora de productos ultra pasteurizados. La nueva línea está dirigida a los lácteos de envases flexibles listos para tomar, de las marcas Carnation, Nesquik e Impulso, entre otras opciones.

La multinacional de alimentos pretende invertir 133 mdd en el periodo 2016-2020 en República Dominicana, tanto en la mejora de la infraestructura de sus plantas, como en el fortalecimiento de sus marcas en el mercado nacional.

En el negocio de las fórmulas infantiles participa con Nestogeno, Nan y Nido, además de Nestum, cereal para bebés, “con un liderazgo consolidado”, apunta Weichers.

“En los infantes el consumo de leche es todavía pequeño; en los niños que están en edad escolar yo creo que ha habido un antes y un después del programa [del Estado] de la alimentación escolar; eso ha ayudado bastante a que vaya mejorando, pero muchos niños sólo tienen acceso a esa porción de leche en el desayuno escolar”, opina.

Colando café

En el consumo de café fuera del hogar, Nestlé identifica un crecimiento de la demanda, el cual aprovecha para impulsar sus negocios con Nescafé Professional y Dolce Gusto, aumentando el servicio de esas máquinas dispensadoras de la bebida en tiendas de conveniencia, hoteles, oficinas y restaurantes.

El consumo de café fuera del hogar en República Dominicana ha aumentado alrededor de 11% en los últimos cinco años, pasando de 10,494 toneladas en 2013 a 11,638 en 2018, de acuerdo con estimaciones de Euromonitor International.

Wiechers destaca que hay una tendencia por preferir lo que en el mercado denominan “la taza blanca”, al referirse a cafés tipo capuccino, macchiato, entre otros, y por agregar crema a “la taza negra” (café expreso), que aprovechan con su marca Coffee Mate, la cual se vende en polvo, pero que evalúan elaborarla pronto en formato líquido.

Además, señala que cada vez son más los consumidores que eligen el café de origen y se inclinan por personalizar su bebida, sobre todo entre la población millennial, lo cual les presenta también una oportunidad de expansión en el negocio.

“Es una tendencia que vemos en todo el mundo, que el consumidor quiere algo que sea más propio y romper con la generación de antes”, dice el ejecutivo.

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Al hablar de “café de origen”, Wiechers se refiere a que la gente se interesa por variedades específicas como el colombiano, el brasileño, el hondureño y, por supuesto, los premium dominicanos, cosechados en las montañas del norte y del sur de la isla.

En cuanto a la posibilidad de preparar la bebida a elección personal, Nestlé presenta Dolce Gusto, una máquina que permite al consumidor obtener variantes de café cómo capuccino o mocaccino.

“Hoy tenemos café en granos que se tuesta en nuestras máquinas. La aceptación ha sido súper buena, ese negocio viene viento en popa y tiene un potencial importante”, señala Wiechers.

En septiembre de 2018 el directivo tomó las riendas de las operaciones de Nestlé en República Dominicana, luego de trabajar por cinco años en la casa matriz en Suiza, como responsable de la operación de América del Norte (Estados Unidos, México y Canadá).

Antes de irse a Suiza estuvo en la isla como parte del equipo de mercadeo: “A mi regreso me encontré un país y una organización muy diferentes a lo que eran antes; una organización 15 años en promedio más joven y sustancialmente más liviana”, recuerda.

Habiendo visto la sofisticación digital en Europa, Wiechers concluye que en ese aspecto falta mucho por desarrollar en el Caribe, no sólo en cuanto a mejoras tecnológicas de los procesos, sino también en lo que respecta al uso de los medios de comunicación digitales para lograr una mayor cercanía con el consumidor.