EFE.- Un grupo de “presas políticas” fueron engañadas por las autoridades de Nicaragua para que suspendieran una huelga de hambre, con la que exigían atención médica a una rea que sufrió dos preinfartos, informaron este miércoles los familiares de la enferma, Neyma Hernández.

“Desde el jueves, cuando sufrió el primer preinfarto, los oficiales (carceleros) no llamaron a los médicos ni hicieron nada, las muchachas (reas) amenazaron con la huelga de hambre, después otra vez, el lunes, se la llevaron al hospital para que ellas dejaran la huelga, pero fue un engaño, porque hasta ayer martes no la atendieron”, dijo a EFE Amanda Hernández, hermana de la afectada.

Neyma Hernández es considerada una “presa política” del Gobierno del presidente Daniel Ortega, cuyo país atraviesa una crisis sociopolítica que ha dejado cientos de opositores presos, muertos o desaparecidos, miles de heridos, y decenas de miles en el exilio, desde abril de 2018.

Hernández, quien sufre problemas de tiroides y parálisis, fue capturada por la Policía en noviembre pasado, junto con otros 15 opositores, mientras llevaban agua a unas mujeres sitiadas por agentes en una parroquia, y luego acusados por la Fiscalía de tenencia ilegal de armas de fuego y municiones.

Según su hermana, los carceleros trasladaron a Hernández hacia un hospital con la promesa de ver a su mamá, a quien también habían citado para verse con su hija, pero el encuentro no ocurrió.

Puedes leer: Invertir en revertir: cómo incentivar la descarbonización

“Mi hermana, al notar que no iba a ver a mi mamá, logró quitarse el pantalón sin usar las manos, porque estaba esposada a la cama, y amenazó con ahorcarse si no la llevaban a la visita, la llevaron con mi mamá, pero antes pasó por el Hospital de Medicina Legal, allí la desnudaron y le tomaron fotos a sus partes íntimas”, detalló Amanda Hernández.

Tanto la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), han responsabilizado al Gobierno de Ortega, de practicar torturas, ejecuciones extrajudiciales, violaciones sexuales, y otros abusos contra los opositores.

Ortega, quien se mantiene en la Presidencia desde 2007, alega que se defiende de un “golpe de Estado fallido”.

Actualmente hay más de 160 opositores encarcelados en Nicaragua, de acuerdo con la Asociación de Familiares de Presos Políticos (AFPP).

La AFPP ha denunciado que la negación de la atención médica para los opositores encarcelados es otra forma de “tortura”.

Las “presas políticas” que estuvieron en huelga de hambre por al menos 24 horas son Ivania Álvarez, Olga Valle, Wendy Juárez, Olama Hurtado y la belga nicaragüense Amaya Coppens.

La crisis ha dejado al menos 328 muertos, según la CIDH, aunque organismos locales cuentan hasta 651 víctimas, y el Gobierno admite 200.

Puedes leer: ¿Qué es un “impeachment”?