Por Edwin Pitán E Irving Escobar

Sandra Torres, excandidata presidencial de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) procesada por dos delitos, dejará la prisión preventiva al recibir el beneficio judicial de arresto domiciliario mediante fianza de Q800 mil.

La defensa argumentó que Torres ha pasado cuatro meses en prisión preventiva, de esos ha estado 83 días en sanatorios.

Por su parte, la Fiscalía Especial contra la Impunidad (Feci) del Ministerio Público (MP) esgrimió que existiría obstaculización de la averiguación de la verdad si Torres sale de prisión porque hay testigos que fueron sus subordinados y podría irlos a buscar.

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Al final, Eva Recinos, jueza de Mayor Riesgo E, consideró que las condiciones que motivaron la prisión ya cambiaron. Sobre la obstaculización de la averiguación de la verdad, Recinos dijo que las circunstancias variaron y que si bien la fiscalía señala que hay cinco testigos más no ha dado un medio de investigación para que el juzgado determine que las circunstancias variaron.

Luego de la resolución, hubo quema de cohetillos afuera de la Torre de Tribunales.

“Le doy gracias y confió en Dios y confío en la justicia. No le debo nada a nadie”, se limitó a decir Torres en rueda de prensa.

Ahora, Torres deberá permanecer dentro del departamento de Guatemala -la defensa pidió sin éxito que ella pudiera movilizarse en todo el país- y deberá presentarse en la sede del MP registrar su huella dactilar.

Torres está procesada por los delitos de asociación ilícita y financiamiento electoral no reportado por Q5.9 millones de la campaña de 2015.

Según el Juzgado de Mayor Riesgo A, la exaspirante presidencial consintió al menos siete aportes de dinero para la la UNE y que no fueron reportados al Tribunal Supremo Electoral (TSE), por lo que la ligó a proceso el 16 de octubre último.

*En alianza con Prensa Libre

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