Una de las redes de emprendedores más importante en Colombia, ANDI del Futuro (ADF), se ha concentrado en la calidad de los emprendedores y no en aumentar la cantidad de las personas. El emprendimiento de alto impacto y las conexiones con las que trabajan, ha formado que varias empresas que iniciaron como startups  estén creciendo aceleradamente, ya sea unas skillups con necesidades particulares.

En entrevista con Forbes Centroamérica, Juan Andrés Duarte, miembro de la Junta Directiva de la ANDI del Futuro, comentó que actualmente hay alrededor de 350 emprendedores de alto impacto en Colombia, los cuales son seleccionados y distribuidos en siete regiones del país.

Cabe resaltar, que el  emprendimiento de alto impacto, hace referencia a que los emprendedores no solo van en busca de condiciones económicas, sino que usan iniciativas empresariales para generar un impacto social y contribuir positivamente con el medio ambiente; de acuerdo con la página Negocios y Emprendimiento.

Duarte señaló que la gran mayoría de las empresas, entre 70 y 80% son de base tecnológica. “Gran parte del sector empresarial se está quedando muy tradicional”, agregó. Puesto que hay otras empresas que están apostando por la innovación de los procesos, “nos están transformando hacia la economía digital muy rápido”.

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Para Duarte, Latinoamérica se está acostumbrando al emprendimiento, como unos jóvenes con ideas innovadoras o lo que deben hacer apenas salen de la universidad. “No estamos entendiendo el potencial de esta nueva economía digital que permite que nuevas empresas crezcan aceleradamente y se conviertan en Skillups, con necesidades muy diferentes. Empresas dinámicas que comiencen a expandirse por varios países”, añadió.

Como bien refirió Duarte, el tejido empresarial colombiano se está empezando a dar cuenta que la velocidad con la que van las startups de alto impacto es demasiado rápido, las cuales se interesan a trabajar más de la mano y hacer equipo con los otros. “Tanto así, que la ANDI del Futuro se ha vuelto un referente del ecosistema emprendedor de Colombia y estamos iniciando un proceso de transformación”, dijo.

Ante el planteamiento sobre qué podrían aprender los países centroamericanos acerca de lo que está haciendo Colombia  para apoyar a las startups; Duarte dijo que los gobiernos pueden empezar a interesarse un poco más por conocer la diferencia de un emprendimiento de subsistencia a uno de alto impacto.

“Este gobierno actual de Colombia, a través de iNNpulsa, lo ha hecho muy bien con su director Ignacio Gaitán, [que] ha generado programas encaminados a potencializar el emprendimiento de alto impacto”, señaló.

iNNpulsa Colombia, es la Unidad de Gestión de Crecimiento Empresarial del Gobierno Nacional, creada en febrero de 2012  para promover el emprendimiento, innovación y la productividad como ejes para el desarrollo empresarial y la competitividad de Colombia.

Por otro lado, sobre los desafíos que la ANDI del Futuro ha encontrado al momento que se están generando proyectos de startups de alto impacto en Colombia, Duarte respondió que uno de ellos es la regulación, ya que van más rápido de lo que el legislador y el estado colombiano son capaz de regular.

“Hay tecnologías y dinámicas, en las cuales nos toca  ver de qué forma las enmarcamos en las reglas actuales porque no hay reglamentación; no hay un marco jurídico estable  el cual nos permita operar, muchas veces estamos en un entorno gris”, resaltó.

El segundo es el talento malo calificado, la educación que están impartiendo las universidades. Refirió que es muy costoso para ellos  contratar una persona, entrenarla y al ser millennials, cada año y medio quieren cambiar de compañía. Por lo que les toca pasar por un proceso de reentrenamiento de otra persona, lo que implica muchos costos.

Con relación a si todos los países de América Latina tienen las bases para que los emprendimientos de necesidad pasen a ser de alto impacto, Duarte resaltó que los gobierno han hecho esfuerzos puntuales. Pero referente a Colombia, dijo que tiene un nivel importante de brechas sociales, “aún nos falta mucho por entender un emprendimiento de alto impacto y sus necesidades, [así como] políticas de emprendimiento para entender de subsistencia o microempresas”.

Por último, el codefector empresarial de Duarte, se inclina sobre la Alianza del Pacífico, quien determina que si la iniciativa de integración regional se independizara, fuera la octava economía más grande del mundo al ser más de 220 millones de personas juntas. Sin embargo, mencionó que la penetración del comercio entre los países miembros no es muy  profunda.

La Alianza del Pacífico nació como una iniciativa económica y de desarrollo entre cuatro países de América Latina: Chile, Colombia, México y Perú. La cual se ha convertido en la base de una nueva manera de hacer negocios en el continente. Además, cuenta con 59 países observadores, como Costa Rica, Panamá, Guatemala, entre otros.

“Una de las grandes apuestas de los gobiernos de la Alianza del Pacífico es incrementar el comercio entre la [iniciativa] como tal y los potenciales aliados. Yo creo van a empezar a presentarse varias dinámicas dentro de la alianza con los emprendedores”, indicó.