Por José Caparroso

El ambiente ardiente que, en promedio, supera los 30 grados centígrados, convive con la brisa y con los 3 o 5 motocarros que cada minuto pasan por la plaza de Soledad, una municipalidad colombiana ubicada en el norte del país, en la que habitan más de 700,00 personas y aunque esta pegada a la ciudad de Barranquilla, su propio casco urbano es el sexto más poblado de la nación, por encima de otras ciudades capitales.

El ambiente ardiente que, en promedio, supera los 30 grados centígrados, convive con la brisa y con los 3 o 5 motocarros que cada minuto pasan por la plaza de Soledad, una municipalidad colombiana ubicada en el norte del país, en la que habitan más de 700,00 personas y aunque esta pegada a la ciudad de Barranquilla, su propio casco urbano es el sexto más poblado de la nación, por encima de otras ciudades capitales.

Los motocarros son visibles casi que desde cualquier esquina, por lo que las autoridades reportan que hay más de 6,000 circulando en sus calles, lo que convierte a Soledad en la población en la que mas motocarros transitan en Colombia.

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A media hora de esa urbe, a la altura de una vía principal de Barranquilla, el conglomerado centroamericano Grupo Uma instaló estratégicamente hace unos meses una planta ensambladora de vehículos del fabricante indio Bajaj, con la que piensa apalancar su expansión a Colombia, a la que, según sus cifras, le invertirá 10 millones de dólares.

“Lo que más motiva es el impacto que estos vehículos tienen en la comunidad, porque de estos mucha gente depende. Es una moto con tres ruedas que se transporta de una forma muy barata. Antes de venir a Colombia vimos que había bastante inversión extranjera y un mercado muy grande del que queríamos participar”, le dijo a Forbes el empresario guatemalteco Richard Campollo, socio y director general del Grupo Uma.

De entrada, la India se está tomando, a través de estos inversionistas, las calles de Colombia. Cada mes ingresan, provenientes del Puerto de Mumbai, contenedores con 200 y a veces 300 cajas con las piezas de los motocarros de Bajaj, que arriban a los puertos de Cartagena y Barranquilla.

En la planta de Barranquilla los ensamblan a un ritmo con el que prevén que por lo menos 2.500 motocarros de los modelos Torito, que es el de pasajero o Máximo Cargo para transporte de carga de hasta 500 kilogramos, saldrán a rodar en distintas poblaciones del territorio colombiano. No obstante, estiman que tienen la capacidad de ensamblar más de 4.500 unidades si el mercado lo demanda.

El talento que reclutan proviene de la institución estatal Sena y tras el inicio de operaciones en agosto de 2019, reportan haber despachado más de 522 vehículos Torito, generando cerca de 60 empleos directos y 150 indirectos.

El empresario dominicano Tony Lama, otro de los dueños de Grupo Uma, refiere que el motocarro es una solución de última milla y por cada motocarro que sale a las calles, se podrían estar alimentando, según él, hasta 5 familias.

“Entramos con la división de vehículos comerciales de Bajaj, si lo podemos comunicar correctamente podría dar una solución sostenible y una fuente de empleo bastante importante a más de 100.000 personas si tenemos el éxito de penetración en el mercado colombiano”, le explicó Lama a Forbes.

En el parque automotor de Colombia están matriculados 24,000 motocarros, de los cuales el 80% son de la marca Bajaj. El popular Torito era antes comercializado por Auteco, pero la compañía dejó de hacerlo para vender la línea italiana Piaggio, dejando libre el espacio de comercialización que ahora entra a acaparar el Grupo Uma.

El 60% de los motocarros del territorio colombiano están en la región Caribe en el norte del país y el 90% de los usuarios los usa como transporte público en los pueblos operando con permiso del alcalde, aunque también se usa para transporte de niños, mensajería, carga y venta ambulante de alimentos.

No obstante, a nivel nacional es un transporte no regulado y por ende, su tránsito se limita a las jurisdicciones en los que los alcaldes lo permitan. Ese es un asunto pendiente para el Ministerio de Transporte y el Congreso de la República, que han dejado también en zona gris la prestación del servicio público en vehículos como las patinetas eléctricas.

Entre tanto, Tatiana Alfaro, de la agencia local de promoción de inversiones Probarranquilla, destaca que en el departamento del Atlántico la industria automotriz representa 59 millones de dólares en importaciones y 12 millones de dólares en exportaciones.

El Grupo Uma abarca el 64% del mercado de Centroamérica en vehículos de tres ruedas y cuenta con más de 2.000 puntos de venta en Guatemala, Honduras, Costa Rica, El Salvador y Nicaragua. En esos mercados también comercializan motos y el Bajaj Qute, un motocarro de 4 ruedas que no alcanza a entrar en la categoría de carro, sino que se clasifica a nivel tributario como cuatriciclo.

Con una fortuna de 5,600 millones de dólares, el indio Rahul Bajaj, quien preside el Grupo Bajaj, aparece entre los 500 más ricos del mundo en el listado de Forbes y su familia, la mayor accionista del fabricante, se consolida como una de las 30 más valiosas de Asia.

*Este texto se publicó originalmente en Forbes Colombia