Por Felivia Mejía e Ismael Jiménez

La actividad comercial generada por hoteles, bares y restaurantes representó 7.6% del Producto Interno Bruto (pib) en 2018, según estadísticas del Banco Central de la República Dominicana; mientras que los ingresos en divisas por turismo, alcanzaron 7,561 millones de dólares (mdd) el año pasado, mismos que se suman a los aproximadamente 45,000 mdd que fueron percibidos en los últimos siete años, según la entidad bancaria.

Se trata de la industria que más actividades productivas encadena y de mayor impulso de desarrollo de negocios en diversos renglones, opina Paola Rainieri de Díaz, presidenta de la Asociación Nacional de Hoteles y Turismo (Asonahores), gremio que reúne a alrededor de 355 actores relacionados con el sector turístico.

“Todo lo que se produce de calidad en el país, el sector turismo, de una forma u otra, es uno de los principales consumidores; quizás no lo sabe en el campo quien produce los alimentos, sólo lo sabe la persona que al final termina la cadena y es quien vende; pero es así: usualmente alimentos locales, salami, frutos, legumbres y huevos, entre otros muchos productos, los compra el sector”, expresa la ejecutiva.

Por ejemplo, el sector agropecuario es uno de los más beneficiados por el turismo. Alrededor de 860,000 dólares anuales compra la industria sin chimenea a los productores agropecuarios del país para cubrir la demanda de alimentos de los viajeros que llegan a República Dominicana, según cifras del Ministerio de Agricultura.

El turismo representa la segunda fuente de generación de divisas en el país, luego de las exportaciones de bienes. Los ingresos por ese concepto pasaron de 33.9% de las divisas recibidas por exportaciones de bienes y servicios durante 2010, a 37.4% en 2018, según el Banco Central.

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LA JOYA DEL CARIBE

Las cifras anteriores no son otra cosa sino el resultado de un programa de desarrollo y promoción turística que el gobierno de República Dominicana ha venido impulsando desde hace al menos ocho años con un objetivo central: el aprovechamiento de los recursos y riquezas naturales que posee la isla para ubicarse como uno de los principales destinos turísticos de toda Latinoamérica.

Al cierre de 2018, se registró la visita de 6.6 millones de viajeros, ubicando a República Dominicana como líder en recepción de visitantes no residentes en el Caribe insular, y el tercero, si se incluye Centroamérica y Sudamérica, únicamente superado por Argentina y Brasil, de acuerdo con el análisis El turismo dominicano en la coyuntura económica actual, publicado en julio pasado por el Banco Central.

El 94% de los vacacionistas extranjeros elige un hotel para pernoctar: la mayoría de ellos proviene de Norteamérica (59%), seguido de Europa (24%), Sudamérica (13%), Centroamérica y el Caribe (4%) y Asia y el resto del mundo (0.3%). El informe revela que el gasto promedio de los extranjeros fue de 136.5 dólares por día con una estadía de entre ocho y nueve noches.

República Dominicana es reconocida por sus famosas playas en Punta Cana, pero la riqueza turística que posee este país no se concentra en un sólo punto, pues cuenta con al menos 15 playas que están siendo exploradas para desarrollar nuevos proyectos hoteleros que, en algunos casos, ya se encuentran en proceso de construcción con el objetivo de fortalecer la infraestructura turística para atraer un mayor número de visitantes a la isla.

República Dominicana se encuentra trabajando en un intenso proceso para desarrollar su oferta, la cual no sólo está encaminada a los destinos de playa; parte de la estrategia es colocar a este país también como un destino de ecoturismo y turismo de aventura, modalidades donde se ofrecen opciones que van desde caídas de agua y zonas de bosque frío, hasta diversa regiones desérticas, una de ellas conocida como las Dunas de Baní.

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La capital, Santo Domingo, también se está concentrando en desarrollar su maquinaria turística y para ello, desde 2017, el gobierno cuenta con un programa de inversión de 90 mdd para recuperar la zona colonial de la ciudad con el objetivo de convertirla en un punto vital y atrayente, además de promover a la ciudad como uno de los mejores destinos de turismo de reuniones (eventos, ferias y expos) de la región.

El país posee una ventaja competitiva que la diferencia de otras naciones del Caribe, pues cuenta con siete aeropuertos que están situados muy cerca de destinos de playa como Samaná, Puerto Plata, Isla Saona, Barahona y Higuey, entre otros enclaves.

El mismo aeropuerto de Santo Domingo está a dos horas de las playas de Samaná o de Punta Cana. Es decir, la conectividad aérea de la isla es la causa principal del auge de visitas a República Dominicana: de acuerdo con datos del Banco Central, durante 2018, arribaron a sus tierras 5.6 millones de visitantes por la vía aérea.

DESTINO DE INVERSIONES

A la par de la avalancha de turistas aumentan las nuevas construcciones hoteleras. El Consejo Nacional de Fomento Turístico (Confotur) aprobó este año 15 proyectos turísticos que representarían una inversión total de 1,446 mdd, los cuales aportarán 7,852 nuevas habitaciones e impactarán las provincias de La Altagracia, Puerto Plata, Samaná y Barahona, según consta en el informe Barómetro Turístico enero-junio 2019, que elabora el Ministerio de Turismo.

De acuerdo con datos de la propia dependencia, durante 2018 la Inversión Extranjera Directa destinada a este sector fue de 854 mdd, una cifra 21.3% superior a la registrada un año antes.

Lo anterior es un reflejo del interés que ha despertado la isla entre las principales marcas hoteleras a nivel mundial, las cuales están comenzando a dirigir sus proyectos hacia este país.

España y Estados Unidos encabezan las banderas con el mayor monto de inversión turística en República Dominicana. De España se registra gran parte de la inversión, estimándose que en los últimos cuatro años ha apostado alrededor de 1,412 mdd en infraestructuras turísticas. Pero los inversionistas mexicanos también han volteado hacia este destino caribeño, y en los últimos años han comenzado a sacar la cartera para empezar a posicionar sus firmas en proyectos hoteleros. El primero en llegar fue el grupo mexicano Palace, el cual tiene los derechos de la marca Hard Rock, para desarrollar un hotel bajo este sello en Punta Cana, en 2012.

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A partir de ahí, más empresarios mexicanos comenzaron a invertir en nuevos hoteles en República Dominicana, y al primero se unieron Grupo Posadas que invirtió 130 mdd en Punta Cana, en 2017. Por su parte, en noviembre de 2018, Grupo Palace Resort anunció la construcción del primer hotel Moon Palace con una inversión de 600 mdd, también en Punta Cana. De hecho, recientemente este grupo anunció una extensión de esa inversión para su proyecto que contempla un hotel de 2,150 habitaciones.

Pero no son los únicos: Original Group, un grupo hotelero mexicano liderado por Rodrigo de la Peña, su ceo, inciará en el mes de octubre bajo su marca Temptation la construcción de un hotel all inclusive en la región de Miches, a 45 minutos del aeropuerto de Punta Cana; la inversión estimada es de 110 mdd y se calcula que el complejo esté terminado en 2021.

En Miches están en proceso los proyectos ecológicos Tropicalia y el hotel Four Seasons, del grupo venezolano Cisneros Real Estate; y el Club Med, en construcción por el fondo de inversiones Pioneer; así como hoteles de la cadena Viva Wyndham Resorts, entre otros.

Pero no sólo los empresarios foráneos están invirtiendo en la evolución turística de la isla; el grupo dominicano Nader Enterprises, propietario de un terreno de ocho millones de metros cuadrados en Miches tiene planeado iniciar este año un proyecto de siete etapas. La primera, con una inversión de 200 mdd, consiste en un hotel de 800 habitaciones all inclusive con distintas amenidades, el cual estará en operación en dos años.

La segunda fase contempla un hotel boutique de 200 habitaciones, y más adelante incluirá un campo de golf, centros comerciales, parque de atracciones y también residencias.

George Nader, ceo de esa empresa familiar, explica que en Miches ocurre que todos los jugadores se han puesto de acuerdo para desarrollar el destino en armonía, con propuestas que cumplan estándares mundiales de calidad y sean amigables con el medioambiente. En el proyecto, Nader Enterprises estará aliado con una cadena internacional cuyo nombre no quiso revelar.

El empresario indicó que Miches está despuntando ahora porque hace apenas tres años que se concluyó el circuito vial que conecta Bávaro-Uvero Alto-Miches, para comunicar esa localidad con el Aeropuerto Internacional de Punta Cana, el más próximo a ella.

Actualmente en República Dominicana están en construcción 13,000 habitaciones que este año se sumarán a las casi 80,000 unidades de alojamiento que ya existen, las cuales registran una tasa de ocupación promedio de 78% anual, según Asonahores.

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Estas nuevas inversiones significarán también la creación de puestos de trabajo. Hasta ahora el sector genera más de 330,000 empleos directos e indirectos, lo cual representa cerca de 7% de la población ocupada del país. Los 15 proyectos aprobados este año se calcula que generarán 11,500 plazas de trabajo directas e indirectas, además de las que se formen en la fase de construcción en un periodo de tres años.

Entre los proyectos que iniciaron este año está la inversión de Central Romana Corporation, con un hotel de 800 habitaciones (playa Bayahíbe, La Romana); la cadena MAC Hoteles con una propuesta boutique de 300 habitaciones (Uvero Alto, La Altagracia), así como los grupos Velutini e IEMCA con una oferta de 1,012 habitaciones (Playa Dorada, Puerto Plata). La zona Bávaro, provincia La Altagracia, ha dejado de ser la que tradicionalmente acapara las grandes inversiones hoteleras, y se observa un mayor interés de los desarrolladores por explorar y asentarse en otros destinos como Playa Esmeralda, en Miches, y provincia El Seibo, a 126 kilómetros del Aeropuerto Inter- nacional de Punta Cana y 177 kilómetros al noreste de Santo Domingo.

LOS CIMIENTOS DEL DESARROLLO

La presidenta de Asonahores, Paola Rainieri, resalta el impacto positivo que la actividad turística genera en las cifras de banca y la construcción, con las millonarias edificaciones hoteleras que han venido levantándose cada año.

Asimismo, destaca que el trabajo en conjunto que realizan los empresarios y las autoridades gubernamentales ha sido clave para avanzar con una misma visión de desarrollo: “Algo muy bueno que tenemos en este país, y que otros no tienen, es que hay mucha comunicación e interacción entre las partes públicas y privadas”, agrega.

Un factor clave en todo el programa de desarrollo turístico en República Dominicana ha sido el objetivo de convertirse en un país competitivo para los inversionistas. En este sentido, la Ley 158-01, diseñada para el “fomento al desarrollo turístico para los polos de escaso desarrollo y nuevos polos en provincias y localidades de gran potencialidad”, vigente desde 2001, exonera del pago de impuesto en 100% por 15 años a los proyectos hoteleros, resorts y complejos turísticos. Adicionalmente, elimina impuestos a las maquinarias que se importen para equipar los complejos hoteleros como hornos, plantas de tratamiento y laboratorios para análisis bacteriológico del agua para consumo humano y de las piscinas, entre otros activos.

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En este sentido, Rodrigo de la Peña menciona que éste es uno de los estímulos que más ha llamado la atención de los grupos hoteleros internacionales, pues el esquema permite desarrollar la inversión en aras de mantener sus proyectos en este país.

Así mismo, menciona el empresario mexicano, BanReservas, que es una institución de fomento e inversión en República Dominicana, está colaborando para el otorgamiento de créditos que apoyan la inversión en el sector turismo. Agrega que las facilidades y apertura por parte de las autoridades locales ayuda en la facilitación de la tramitología, lo que hace más ágiles los procesos para el arranque de los proyectos.

En este sentido, Banresevas ha otorgado créditos por 300 mdd de dólares para la construcción y renovación de hoteles, acción que ha generado casi cinco mil empleos. Así mismo, la institución reporta que otorgó 26 mdd en créditos para la promoción de diversos negocios que apoyarán y fortalecerán el desarrollo del sector turístico del país.

La institución está enfocada en promover esta industria en República Dominicana, y hacia el futuro el banco tiene una cartera aprobada de créditos por 85 mdd destinados a la construcción de nuevos proyectos hoteleros que se estima sumarán 700 cuartos de hotel más a la infraestructura ya existente y la que se está desarrollando.

De hecho, los ingredientes anteriores, junto con los factores de crecimiento económico y cumplimiento de la legalidad en República Dominicana, se han convertido en los elementos primordiales de competitividad; es por ello que la isla está posicionada en el tercer lugar de entre los países de Latinoamérica y el Caribe con mejor reputación.

No obstante, República Dominicana aún debe superar diversos retos que le permitan consolidarse como el destino turístico que está llamado a ser en los próximos años. El primero de ellos será mejorar su infraestructura carretera y aeroportuaria, pues conforme aumente el número de visitantes, la capacidad actual de sus aeropuertos irá quedando rezagada.

Lo mismo sucede con su red carretera, que aunque actualmente cumple con la demanda de los flujos de viajeros en auto, ésta requerirá en el futuro de ampliaciones y nuevas rutas que permitan mantener el actual flujo de movilidad que demandarán los turistas. Y aunque ya existe infraestructura en término de casinos, centros nocturnos y de espectáculos, ésta deberá acrecentarse para cubrir las futuras demandas, así como incentivar la construcción de parques temáticos y centros comerciales, entre otros negocios alternos que se deberán detonar al 100% para fortalecer el turismo nacional.

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La mano de obra calificada y el servicio al cliente serán dos factores importantes a consolidar dentro del gran proyecto de desarrollo turístico dominicano, pues no sólo se requieren profesionales bilingües para atender al visitante, sino que también habrá que buscar las fórmulas para agregarle valor a la estancia de los viajeros en temas de servicios dentro de los complejos hoteleros.

Al respecto, el ceo de Original Group menciona que trabajan ya en un concepto de hotel-escuela en  el que se capacitarán desde un año antes de entrar en funcionamiento a los 1,100 empleados que colaborarán en el Temptations de Miches. El reto, además de dotar de caminos a los principales destinos de playa en República Dominicana, está asociado a la implementación de servicios públicos como agua potable, electrificación, urbanización y escuelas, pues en la mayoría de los desarrollos costeros de la isla las poblaciones aún son pequeñas y presentan importantes carencias de servicios urbanos.

En conjunto, las cuatro principales provincias en donde actualmente se están desarrollando proyectos hoteleros suman poco más de 987,000 habitantes.

Ante tales necesidades, la tarea de inversión pública jugará un papel relevante para consolidar un proyecto de nación que está llamado a colocar a la isla en los primeros planos del turismo mundial. La presidenta de Asonahores indica que siempre habrá oportunidades de mejorar, pero que hasta ahora se están haciendo todos los esfuerzos para mantener el liderazgo en la región.

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