Por Gabriela Andrade

¿Sabes del potencial transformador de las Fintech para innovar e impactar en la vida de los usuarios? Según el último levantamiento del BID y Finnovista de 2018, en Latinoamerica se identificaron más de 1.100 empresas del sector, muchas de ellas en etapas avanzadas de desarrollo y operando más allá de sus fronteras. Descubre el estado de la industria en la región y participa de nuestro nuevo estudio Fintech 2020.

En el medio de la última crisis financiera global en 2009, Paul Volcker, quien dirigió la Reserva Federal de Estados Unidos entre 1979 y 1987, dijo que “la única cosa útil que han inventado los bancos en los últimos veinte años es el cajero automático”. Para Volker, tal afirmación se debía a que el cajero automático sí representó una innovación que benefició directamente a las personas, les ayudó a ahorrar tiempo, les aportó un mayor valor y conveniencia. Y es que, si bien la innovación en los servicios financieros no es nueva, pocas innovaciones habían representado una transformación con impacto directo en la vida de los usuarios de los servicios financieros.

Este nexo entre la innovación financiera y su impacto directo en las personas es precisamente una de las claves para entender por qué en los últimos años se habla tanto del potencial transformador y disruptivo del sector Fintech, a pesar de que la innovación en los servicios financieros no es nueva per se.

Según el Consejo de Estabilidad Financiera, Fintech se refiere al “proceso de innovación en el sector financiero facilitado por la tecnología, que resulta en el desarrollo de nuevos modelos de negocio, aplicaciones, procesos, productos o servicios que conllevan un efecto material en los mercados e instituciones financieras y la prestación de servicios financieros”. Si bien este tipo de innovación puede ser llevada a cabo por instituciones financieras tradicionales o establecidas, la primera ola de innovaciones Fintech a nivel global ha sido principalmente liderada por las nuevas empresas o startups Fintech, tendencia que también se ha observado en América Latina y el Caribe (ALC).

Una de las razones por las que las nuevas tecnologías son tan poderosas en estimular cambios en la industria financiera tiene que ver con la manera en que estas reducen los costos de entrada y de operación. Además, permiten el surgimiento de nuevos modelos de negocio, generando una mayor competencia y oferta de servicios.

Oportunidades para la innovación Fintech en ALC

Para los países latinoamericanos, la combinación de altas tasas de exclusión financiera (solo 54% de la población adulta en la región tenía acceso a una cuenta bancaria en 2017, según la encuesta Findex), sumado a una alta penetración de la telefonía móvil (68% en 2018, según la GSMA), así como innovaciones tecnológicas recientes, suponen una gran oportunidad para el sector Fintech, dada su capacidad de hacer llegar los servicios financieros a través de la tecnología a una parte de la población que hasta ahora no se ha visto adecuadamente atendida por los servicios financieros tradicionales.

Ante este contexto y con el crecimiento este tipo de startups en la región en la última década, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Finnovista llevaron a cabo durante 2016 y 2017 el mayor levantamiento de información realizado sobre el estado de la industria Fintech en América Latina y el Caribe. El resultado de esta investigación, que incluyó también la implementación de una encuesta a empresas Fintech de 18 países, se publicó en 2017 en el informe “Fintech: innovaciones que no sabias que eran de América Latina y el Caribe”.

Se trató del primer y más exhaustivo esfuerzo para describir de manera sistemática la actividad relativa a las empresas Fintech en la región, generando un alto interés en gobiernos y empresas. En este primer levantamiento, 703 emprendimientos Fintech fueron identificados en 15 países, con una oferta de soluciones que incluían todos los segmentos de negocio y las tecnologías que se observan a nivel global, ilustrando el surgimiento de una industria de servicios financieros digitales más innovadora e inclusiva en la región.

Considerando la necesidad de seguir midiendo y analizando la evolución de esta dinámica industria, el BID y Finnovista volvieron a juntar esfuerzos en 2018 para realizar una nueva encuesta y actualizar la investigación, produciendo la publicación “Informe Fintech en América Latina 2018: Crecimiento y Consolidación”, que identificó a 1.166 empresas Fintech en 18 países de la región, reflejando un aumento del 66% frente a la primera medición.

En dicho informe se describe una importante evolución del ecosistema. Por ejemplo, dos de cada tres emprendimientos Fintech ya estaban en estados avanzados de desarrollo y una de cada tres empresas ya había expandido sus operaciones más allá de sus fronteras nacionales. Además, examina dimensiones clave, como el énfasis que tiene el ecosistema por servir a aquellos segmentos desatendidos o subtendidos por el sistema financiero tradicional, así como el papel que las mujeres están teniendo en esta revolución.

*Este texto se publicó originalmente en la sección de Blogs del BID