EFE.- La Policía Nacional de Panamá no censurará la vestimenta de las mujeres durante las fiestas públicas del carnaval, como había anunciado el miércoles un alto funcionario policial desatando así una ola de rechazo y de denuncias de misoginia contra la institución de seguridad.

“Nosotros no vamos a entrar a definir cuál es el tipo de vestimenta, cada persona es consciente de cómo debe de comportarse, hay normas sociales reconocidas por cada uno de nosotros”, dijo el director de la Policía Nacional, Jorge Miranda, en unas declaraciones difundidas este jueves por la institución.

El mensaje de “aclaración” de Miranda se produce después de que el subdirector de la Policía Nacional, Alexis Muñoz, dijera el miércoles que entre las “prohibiciones” establecidas en las áreas de las fiestas públicas por el carnaval estaba vetar el ingreso de muchachas con “vestimentas sugestivas”, es decir, que “muestran mucho”.

“Hay que cumplir con esto, sobre todo por su seguridad, sobre todo lo que son los actos inmorales se van a restringir totalmente en lo que son las tarimas y predios”, dijo Muñoz en una entrevista con la cadena Telemetro de la televisión local.

Esas declaraciones generaron una lluvia de críticas contra la Policía en las redes sociales, donde se diseminó el “hastag” #policiamisogina.

La presidenta de la Fundación para la Equidad de Género (Fundagénero), Gilma de León, tildó en declaraciones a Efe de “inadmisible” lo anunciado por el subdirector de la Policía.

Nuevamente la mujer es una “víctima social” porque se le acusa de ser la “provocadora” de delitos contra su dignidad y de índole sexual, lo que es una muestra de los “resabios de misoginia que tenemos en esta sociedad patriarcal”, afirmó De León.

La intención de limitar solamente a la mujer es “una discriminación” y de ninguna manera encuentra justificación en el supuesto interés de prevenir actos violentos en su contra, explicó la también vicepresidenta la Asociación Panameña de Abogados de Familia.

“La sola vestimenta no puede determinar que se va producir un acto contra ella. No hay víctimas provocadoras, menos en este tipo de delitos contra el pudor y la integridad sexual. Los responsables de estos delitos son personas que padecen una compulsividad que entra en parámetros patológicos y no tiene nada que ver con buenas costumbres y moralidad”, explicó De León.

El diputado independiente Juan Diego Vásquez criticó con dureza a la Policía panameña por, a “discreción, decir a las mujeres cómo van a ir vestidas en carnavales”.

Lo que tienen que hacer es evitar que sean violadas y matadas en la calle, antes de decir cómo se van a vestir y cómo van a entrar al carnaval. Pido que seamos firmes como Asamblea (Nacional) y establezcamos posturas claras”, dijo Vásquez.

El carnaval es la fiesta más esperada en Panamá y sinónimo de agua, fiesta y desenfreno. Calles de la capital y otras localidades del país son cerradas para que se presenten en tarimas artistas y se den los “culecos” o “mojadera” con mangueras, que transcurren a pleno sol con gente que viste ligero.

Las autoridades gubernamentales llevan semanas pidiendo a la población disfrutar con mesura, los curas han recordado que después del carnaval la vida sigue, y el Ministerio de Salud recomendó que se “utilice adecuadamente los preservativos, no solo para prevenir los embarazos no deseados sino también las enfermedades de transmisión sexual”.