Por Urías Gamarro

El Grupo Monterrey también fabrica cemento —con su marca Cemento Regional, ahora están en el negocio de blocks e incursionarán en la división de construcción de vivienda popular.

Monterrey es una de las compañías que solicitará un préstamo a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) por US$30 millones (Q231 millones) en la iniciativa América Crece para frenar la migración.

Roberto Díaz-Durán, presidente del referido grupo empresarial confirmó que la idea es aprovechar los recursos que está ofreciendo el Gobierno de los Estados Unidos por medio de la DFC para proyectos que generen impacto económico, empleo y así reducir la migración.

“Sabemos cómo gestionar estos créditos trabajarlos y lo estamos gestionando para un proyecto de construcción de mil viviendas”, afirmó el empresario.

El proyecto de construcción de estas unidades de vivienda rondaría los Q240 millones que equivalen a los US$30 millones.

El empresario, dijo que uno de los requisitos para poder acceder a estos préstamos blandos, es que generen impacto en la ciudadanía y que reduzca la migración, por lo que se espera trabarlo en conjunto con la Asociación Nacional de Municipalidades (Anam) en San Marcos, Huehuetenango, Quetzaltenango, que según Díaz-Durán son las áreas que más migración tienen.

La solicitud de los recursos al DFC será por medio de Blocasa, para la construcción de las viviendas, con precios más asequibles. La cuota para tener acceso a la unidad de vivienda social dijo no pasaría de más de Q1 mil mensuales y las personas a quienes va dirigido el proyecto cuentan con un familiar migrante que aporta.

Si se confirma esta operación, sería el primer préstamo para una empresa guatemalteca dentro de la iniciativa América Crece, que ofreció una línea de crédito por US$1 mil millones en enero pasado.

La inversión de la planta Blocasa es de Q54 millones y pertenece al Grupo Monterrey y la fábrica está ubicada en el kilómetro 32 ruta al Pacifico, Amatitlán. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández Ovalle)

Fábrica automatizada

La innovación de la nueva planta de Blocasa es la automatización de sus procesos la cual será controlada por un solo operario la isla industrial.

La fábrica está ubicada en el kilómetro 32 ruta al Pacifico Amatitlán, parque industrial Rancho Grande, en un espacio de nueve manzanas, pero las instalaciones en un área de cuatro mil metros cuadrados.   Cuenta con una máquina megablocks poyatos de tecnología europea y una bodega controlada en temperaturas para el secado del block.

Frank Bickford, gerente general de Blocasa, expresó que la planta operará las 24 horas y aseguró que es lo más moderno en la tecnología en la industria de la fabricación de blocks.

“Todo el proceso es a través de robots”, indicó el ejecutivo, quien resaltó que la mayor producción será el block de 14 pulgadas y tendrá una capacidad de producir 5 mil 700 unidades por hora, que equivale a 136 mil por día y unos cuatro millones por mes.

En Guatemala el 70% del consumo del block es de 14 pulgadas y en cada turno de trabajaran 14 personas.

Toda la producción de block será para atender el mercado interno que está dividido en varias regiones en los canales directos o en centros de distribución.

Andrés Rivera gerente de comercialización de Aceros Arquitectónicos, expresó que la habilitación de esta planta significa que hay espacio para que entre un competidor más en el mercado, lo que significa que el volumen y el consumo en la construcción está creciendo. “Se viene a llenar un espacio para el suministro de estos productos y a ratificar que el sector está en un momento importante”, resaltó.

Antonio Malouf, ministro de Economía, precisó que la construcción se mantiene en auge que está dinamizando la producción generando mayor empleo y productividad al país.

La planta de block cuenta con un sistema de producción automatizado que fue importado de Europa, según Frank Bickford, gerente general de Blocasa. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández Ovalle)

Díaz-Durán explicó que en los próximos días pondrán en funcionamiento una planta de cemento Regional en el Puerto Acajutla, El Salvador.

La inversión, dijo, responde al proceso de integración económica de Centroamérica y la planta tendrá una capacidad de producción de 120 mil toneladas de cemento, al igual de la fábrica en Guatemala, instalada en la autopista a Puerto Quetzal, Escuintla.

“Es capital nacional y cada planta tiene una inversión de Q150 millones”, subrayó.

Díaz-Durán también dijo que interpondrá una denuncia al Ministerio de Economía, para que se investigue la importación de cemento, ya que el producto tiene un máximo de 60 días de caducidad y los tiempos de comercialización en el mercado local sobrepasan esos días.

Los directivos de Blocasa anunciaron el interés de solicitar una línea de crédito al DFC de US$30 millones para la construcción de mil viviendas en el programa América Crece. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández Ovalle)


*En alianza con Prensa Libre