El coronavirus surgido en China se expande poco a poco a otros y ha llegado ya a a unos 29 países y territorios, con brotes particularmente preocupantes en Irán, Italia y Corea del Sur.

En China, unos 80,000 residentes se han enfermado de Covid-19, denominación oficial del padecimiento, y 2,663 personas han muerto.

“Estamos cerca de una pandemia pero aún hay esperanza”, dijo Raina MacIntyre, jefe del programa de bioseguridad en el Kirby Institute de la Universidad de Nueva Gales del Sur, utilizando el término para una epidemia de alcance global.

Irán ya se ubica como el país con más defunciones sin considerar a China, con 16 reportadas hasta este martes. En tanto, naciones afectadas por la epidemia desde Corea del Sur a Italia aceleran sus medidas de emergencia para frenar los contagios.

Te puede interesar: Coronavirus, ‘potencial pandemia’: más de 2,700 muertos y casi 81,000 contagios

Incluso, el viceministro de salud iraní, Iraj Harirchi, confirmó hoy su infección con Covid-19.

El brote en este país, el cual afronta unas paralizantes sanciones económicas de Estados Unidos, amenaza con dejar aún más cercado al país respecto a la comunidad internacional. Varias naciones suspendieron sus vuelos debido a casos de pasajeros procedentes de la república islámica hacia Canadá, el Líbano, Emiratos Árabes Unidos e Irak.

Algunos países vecinos cerraron también sus fronteras, mientras que el puerto omaní de Khasab detuvo las exportaciones e importaciones de bienes desde y hacia Irán.

“Es un visitante poco auspicioso y sin invitación. Con la ayuda de Alá (…) superaremos el virus”, dijo el presidente iraní, Hassan Rouhani, en un discurso transmitido por televisión.

Irán canceló conciertos y partidos de fútbol en todo el país, mientras que escuelas y universidades fueron cerradas en numerosas provincias. Muchos iraníes acudieron a la redes sociales para acusar a las autoridades de ocultar una crisis.

Te puede interesar: Coronavirus amenaza la economía global

De Asia a Europa

Corea del Sur presenta la mayor cantidad de contagios fuera de China, 197, y 10 fallecimientos, en su mayoría vinculados a la Iglesia Shincheonji de Jesús en la ciudad de Daegu, donde se cree que habría empezado el brote con el contagio de una mujer de 61 años.

Las autoridades sometieron a evaluaciones médicas a todos los miembros de esa iglesia, estimada por los medios en 250.000 personas. El presidente Moon Jae-in reconoció que la situación era “muy grave”.

En Europa, Italia se transformó en la nueva primera línea, al presentar 260 casos y siete muertes, en su mayoría en las regiones norteñas de Normandía y Venetto pero con un contagio registrado en Sicilia, el primero al sur de Roma.

La industria del turismo de Italia, que representa alrededor de 13% de la economía, teme una debacle de la actividad debido a las restricciones sobre eventos públicos que involucran partidos de fútbol, cines y teatros.

Las aerolíneas han comenzado a limitar sus vuelos a Italia.

Scott Rosenstein, ejecutivo de la consultora Eurasia, dijo que las noticias procedentes de Irán, Corea del Sur e Italia han mermado la esperanza en que la propagación por contacto directo entre humanos podría limitarse a China.

“Este empeoramiento de la situación, en el que se pensaba que había una contención, ha ensombrecido el optimismo cauteloso generado en torno a China”, declaró.

Con decenas de eventos deportivos que se han visto afectados, Japón, que ha reportado cuatro muertes y 850 casos, dijo que era prematuro hablar sobre una cancelación de los Juegos Olímpicos de Tokio, que comienzan el 24 de julio.

Estados Unidos ha comprometido 2,500 millones de dólares para combatir la enfermedad, incluyendo más de 1,000 millones de dólares para el desarrollo de una vacuna.

China reportó un aumento en los casos de coronavirus en la provincia de Hubei, el epicentro de la epidemia. Pero excluyendo estos contagios, sólo había detectado nueve infecciones nuevas al lunes, la menor cifra desde el 20 de enero.

Con información de Reuters y Notimex