EFE.- Asociaciones de desarrollo indígena y el Gobierno de Costa Rica hicieron este domingo un llamado a la no violencia tras el aumento de las tensiones en el marco de un conflicto por la recuperación de tierras ancestrales en el sur del país que ha dejado un dirigente asesinado.

Las asociaciones de desarrollo indígena de los territorios de Boruca, Cabagra, Rey Curré, Salitre y Ujarrás coincidieron con el Gobierno en que la vía institucional para la devolución de tierras es la ruta necesaria para mantener un clima de paz, indicó Casa Presidencial en un comunicado.

Durante una reunión entre las autoridades y la comunidad, los indígenas señalaron la necesidad de ejecución del Plan de Recuperación de Tierras Indígenas y fortalecerlo para disminuir los tiempos de medición de propiedades, amojonamiento, levantamiento topográfico, notificaciones y demás deberes del Poder Ejecutivo.

“Queremos que nuestras comunidades vuelvan a la tranquilidad. Ojalá que toda la población piense que necesitamos el desarrollo de nuestras comunidades sin violencia a ningún compañero ni a otro poblador“, afirmó el presidente de la Asociación de Desarrollo Indígena de Salitre, Salomón Ortiz.

Las tensiones han aumentado en las últimas semanas, en el marco de un conflicto por la recuperación de tierras ancestrales en el sur del país, que provocó el asesinato del dirigente indígena Jehry Rivera.

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Rivera murió la noche del pasado lunes cuando otro hombre le disparó en varias ocasiones en medio de una riña en la que participaron unas 20 personas, entre indígenas y no indígenas, en el conflicto por la recuperación de tierras en el pueblo indígena Térraba (sur), de la etnia teribe.

Allí, grupos de indígenas suelen recuperar terrenos ancestrales por su propia cuenta, pues afirman que se han cansado de esperar a que el Gobierno lo haga. Esto ocasiona hechos violentos con las personas no indígenas, e incluso algunos indígenas, que dicen ser propietarios legales de los terrenos.

“El respeto a los derechos humanos de los pueblos indígenas, el apego a las vías de entendimiento de los territorios y el Gobierno son vías que garantizan la paz y la hermandad entre comunidades. La ruta será siempre la comprensión de los demás, a partir de la tolerancia y la humildad para reconocer vacíos y construir soluciones en los territorios“, dijo el viceministro de la Presidencia, Randall Otárola.

Los representantes de los territorios indígenas visitarán Casa Presidencial en las próximas semanas con el fin de determinar los resultados y la agenda que en conjunto las comunidades y las instituciones públicas se comprometen en el corto y mediano plazo.

En el año 2015 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dictó medidas cautelares en favor de las comunidades indígenas de Salitre (etnia bribri) y Térraba (etnia teribe), ubicadas en el sur del país en la provincia de Puntarenas, y que han sido escenario de disputas violentas por tierras entre indígenas y no indígenas.

Con estas medidas el Gobierno está en la obligación de garantizar la seguridad de las personas de la zona y de trabajar por solucionar el problema. El Gobierno asegura que en los últimos años ha recuperado algunos terrenos y los ha entregado a la Asociación de Desarrollo Integral de las comunidades, pero los indígenas consideran que esto no ha sido suficiente.

La Ley Indígena de 1977 establece que los territorios indígenas son inalienables e imprescriptibles, no transferibles y exclusivos para las comunidades, pero los finqueros no indígenas afirman que las tierras les fueron vendidas por indígenas y en muchos casos antes del año en que se aprobó la ley.