Por Paula Maria Ozaeta

En 1998, Maritza de Martínez y su esposo compraron una porción de tierra con la ilusión de iniciar una finca de café. Poco a poco compraron los terrenos aledaños y lograron tener una finca de 25 manzanas en San Pedro Pinula, Jalapa.

Se dedicaban específicamente a vender el café maduro, pero con el tiempo se convirtieron en las víctimas de los precios internacionales con lo que su venta y sus ganancias bajaron.

“Hace tres años, nosotros pensamos en la posibilidad de abandonar la finca y, platicando con mi hijo Josué, él nos dijo que viéramos cómo procesábamos el café. Porque primero hay que procesarlo, de ahí traerlo a la tostaduría para aquí hacer el otro proceso que es el tostado y vender el café ya con una marca” dijo Maritza.

Chica Bean
Actualmente Chica Bean exporta entre 100 y 500 libras mensuales y se paga alrededor de US$15 cada libra. (Foto Prensa Libre: Paula Ozaeta)

Con esta idea, identificaron que también podía ser un proyecto para apoyar a otras mujeres productoras de café, y empezaron a comprarles sus granos. Así nació la marca Chica Bean con la que ayudan a 20 mujeres de Mataquescuintla y San Pedro Pinula en Jalapa.

“Ellas procesan el café en sus hogares o en sus fincas, nosotros nos encargamos del transporte, nosotros nos encargamos de la parte financiera y la responsabilidad ante el estado y de ahí para adelante somos expertos en tostar café, empacarlo y ponerlo en una bolsa para llegar al destino” mencionó Josué Martínez, confundador de Chica Bean.

Chica Bean
Actualmente Chica Bean trabaja con 20 mujeres productoras de café en Jalapa. (Foto Prensa Libre: Paula Ozaeta)

Una de las trabajadoras de Chica Bean es Evelyn Tupul, que empezó trabajando con los fundadores como niñera, pero luego paso a ser tostadora de café, convirtiéndose en una de las únicas mujeres del país en hacer ese trabajo.

“Prácticamente la mayoría son hombres, entonces al nacer Chica Bean siento yo que se le está dando la oportunidad a la mujer de empoderarse y también de generar ese ingreso para sus hogares” dijo.

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Evelyn trabajaba como niñera con los fundadores de Chica Bean. Ahora es una de las únicas tostadoras mujeres de café del país. (Foto Prensa Libre: Paula Ozaeta)

Primeros en vender de puerta a puerta

Actualmente Chica Bean llega a Estados Unidos. Ellos son la primera marca guatemalteca de café en vender en línea su café y enviarlo, de Guatemala, a la puerta del consumidor final en cualquier parte de Estados Unidos.

“Cuando tu ingresas a nuestra página web puedes entrar a shop y en shop encuentras 6 diferentes tipos de café. Estos tipos de café no solo se diferencian por el proceso de lavado, honey o natural, sino por el tipo de tueste y por último escoges en la página si lo quieres en grano o lo quieres molido” agregó Josué Martínez.

Las presentaciones que venden son de 14 onzas para hogares y la de 5 libras para supermercados de especialidad locales o Coffe Shops en Estados Unidos.

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Chica Bean es la segunda marca de café de Centroamérica en vender su producto de puerta a puerta en Estados Unidos. (Foto Prensa Libre: Paula Ozaeta)

Actualmente Chica Bean exporta entre 100 y 500 libras mensuales y se paga alrededor de US$15 cada libra. De las utilidades, las productoras reciben el 10% el cual pueden invertir o usar como ellas prefieran.

Chica Bean este año, estará abriendo las puertas de su Coffe Shop en Santa Lucía Milpas Altas, donde además de hacer cataciones se podrá hacer un recorrido para conocer su proceso de tostado.

*En alianza con Prensa Libre