EFE.- Guatemala se alista para la “inminente” llegada del COVID-19 a su territorio entre la apatía de sus ciudadanos y la emisión este martes de multas para empresas especuladoras con productos de higiene.

Las autoridades sanitarias guatemaltecas han dicho que consideran “inminente” la llegada del coronavirus al país, especialmente después de los casos confirmados en México, por lo que mantienen los protocolos de seguridad en el aeropuerto internacional La Aurora de Ciudad de Guatemala.

La nación centroamericana también reforzó sus controles internos para evitar especulación en precios de mascarillas y otros productos de limpieza, y este martes multó a dos comercios de la misma firma en la capital de la nación, por publicidad engañosa y obstrucción a la acción verificadora.

Las sanciones económicas fueron de 29.000 y 17.000 dólares a una empresa comercial de productos farmacéuticos, según detalló el Gobierno a través de sus canales oficiales.

CON APATÍA

En uno de los principales puntos de circulación de Ciudad de Guatemala, la terminal de autobuses Central de Transferencias del Sur (Centrasur), a unos quince kilómetros del centro histórico de la capital guatemalteca, la vida sigue como cualquier día.

Allí no ha llegado la alerta amarilla institucional decretada por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social el pasado domingo. La gente transita sin mayor cuidado: no hay mascarillas, los usuarios tocan las manijas y molinetes de acceso al Transmetro (sistema de autobús de tránsito rápido) y se suenan la nariz en total impunidad.

Para Micaela, una mujer de 40 años y que desde hace 14 años, cuando se inauguró Centrasur, vende cada día los diarios locales, el coronavirus “no va a llegar aquí (a Guatemala), con la ayuda de Dios”, a pesar de que “se oyen muchos rumores de ese virus”.

La propagación del virus aún no ha sido declarada como pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se mantiene vigilante al respecto, pues el paso del virus por 71 países ya ha infectado a 90.000 personas y elevó el número de muertos a 3.200 en todo el mundo, la gran mayoría en los dos casos en China.

Los países más afectados tras el gigante asiático son Corea del Sur (4.212 casos, 476 de ellos diagnosticados en las últimas horas), Italia (1.689 casos, 561 nuevos), Irán (978 casos, 385 nuevos) y Japón (254 casos, 15 nuevos).

El virus también está en México, vecino país de Guatemala, una de las razones por las cuales las autoridades guatemaltecas creen que el ingreso del virus al territorio es cuestión de tiempo.

EL PROTOCOLO

El coordinador de la Unidad del Ministerio de Salud en el Aeropuerto Internacional La Aurora, el epidemiólogo Guillermo Orozco, aseguró a Efe que, hasta este lunes por la noche, no ha habido ningún caso sospechoso de portar el virus en la terminal aérea.

Aclaró que, en caso de haberlo, este se traslada a un área de aislamiento del Aeropuerto a la que tuvo acceso Efe, en la cual hay algunos sillones y televisores. Luego se realiza la coordinación interinstitucional y, de ser determinado así, se envía hacia el Hospital Nacional Especializado de Villa Nueva, inaugurado en diciembre de 2018.

SATURACIÓN DE SERVICIOS

Para el infectólogo Mario Melgar, el virus es para Guatemala “un reto para el que nos estamos preparando en este momento” y que, desde su punto de vista, “no creo que habrá problemas para manejarlo”.

“Como en otros virus respiratorios, el mayor reto para atender el coronavirus será la saturación de los servicios de salud”, reiteró a Efe.

Las autoridades podrán “diagnosticar, manejar los casos y abordar el tipo de brote, pero el mayor problema es la saturación”, pues, consideró que “vamos a tener muchos casos, dado que no tenemos inmunidad al virus. Todos somos susceptibles, así que lo más probable es que sean miles de contagios, aunque en su gran mayoría de consecuencias leves”.