Por Hugo Flores

En los últimos días, el gobierno de Perú ha demostrado ser uno de los más activos en América Latina en lo referente a la implementación de medidas para afrontar el coronavirus, afección que ya registra 22 casos en el país sudamericano.

Ante esto, el presidente de la república, Martín Vizcarra, anunció ayer nuevas acciones ante esta compleja coyuntura.

A nivel del sector salud, hubo varias novedades. Para empezar, Vizcarra anunció la postergación del inicio de clases de institutos técnicos y universidades hasta el día 30 de marzo. Dicha medida se oficializa a solo unos días de haberse anunciado la suspensión del inicio de clases escolarestambién hasta el 30 de marzo.El mandatario peruano también dispuso la prohibición de todos los espectáculos donde haya concentraciones de más de 300 personas.

Para Patricia Garcia, exministra de Salud y profesora de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), las medidas son pertinentes y correctas. Según la catedrática, ante la aparición de un nuevo virus o agente, lo que se requiere es contener los casos. Ello ha llevado a que se ejecuten acciones, primero, para atender los casos esporádicos. Según García, ya estamos entrando a una etapa en la que es necesario tomar medidas para evitar el contagio entre grupos de personas.

“Una de las acciones más efectivas es el distanciamiento social. Es decir, tratar de evitar que la gente tenga contacto con más personas. Ello incluye acciones como cierre de escuelas, cierre de universidades y cancelación o postergación de eventos en los que haya concentración de personas”, explica García.

Además de las disposiciones anunciadas por Vizcarra, al final de la tarde del jueves, la Comisión Multisectorial de Alto Nivel contra el coronavirus del Gobierno peruano acordó suspender desde el próximo lunes la llegada de vuelos procedentes de Europa y Asia. “Es una medida que han implementado algunos países y tiene sus costos asociados. Probablemente disminuirán en algo el flujo y el riesgo de casos importados. Sin embargo, no hay que bajar la guardia, ya que aún podrían llegar casos de estos países a través de rutas no directas, lo que volvería más difícil detectarlos”, dice García.
 

Lupa económica

La economía peruana ha sido muy afectada por el coronavirus. Los problemas registrados en China, uno de los principales socios comerciales del país sudamericano, han generado una afectación en las exportaciones. Solo en enero, según ADEX, el principal gremio de exportadores peruanos, los envíos al gigante asiático sumaron US$ 3,668 millones en enero de 2020, un 16% menos que en el mismo mes del año pasado.    

A ello se suma la caída en la demanda y en el precio del cobre, uno de los minerales que más relevancia tiene para la economía local. Adicionalmente, el sector turismo, como sucede en el resto del mundo, registraría una fuerte contracción, lo que golpearía principalmente a varios distritos y regiones que dependen de dicha actividad.

Ante el efecto económico negativo del coronavirus, Vizcarra anunció ya algunas medidas. Una de ellas es la prórroga del plazo que tienen las micro y pequeñas empresas para realizar la declaración jurada de su impuesto a la renta. Según Pablo Lavado, profesor de economía de la Universidad del Pacífico, el impacto de dicha medida es marginal, ya que muchas de esas empresas operan en la informalidad.

Lavado considera más adecuado en esta coyuntura dinamizar el gasto público en dos sectores puntuales. “El estimulo más importante en economía que puede dar el Gobierno es aprovechar la disponibilidad de presupuesto público en educación y salud”, resalta. En el sector educación, Lavado propone, por ejemplo, invertir en el aseguramiento de las condiciones sanitarias de los colegios. En salud, según el catedrático, podría acelerarse la compra de los kits que permiten identificar el coronavirus.

De acuerdo con Lavado, también es importante que la declaratoria de emergencia de 90 días decretada por el Gobierno peruano debido al coronavirus esté acompañada por facilidades para las adquisiciones públicas de los kits. “Puedes hacer una declaratoria de emergencia, pero los procesos de compra todavía pueden ser engorrosos”, manifiesta.

Para las empresas golpeadas por esta coyuntura, Lavado recomienda paciencia. “Debería darse una recuperación en el mediano plazo. Eso lo podemos afirmar a partir de experiencias pasadas con otros virus”, dice el catedrático. Por lo pronto, Patricia García, de la UPCH, señala que varias compañías pueden aplicar medidas que les permitan contribuir con la contención, como utilizar el teletrabajo y evitar el uso de grandes comedores. “Las acciones del Estado y de los individuos, de manera conjunta, nos van a permitir afrontar esta situación de la mejor forma”, dice.