EFE.- El Gobierno de Costa Rica ha expresado en los últimos días su preocupación por el abordaje que Nicaragua le está dando a la pandemia, pues va en contra de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y de las medidas tomadas por los países a nivel global.

“Como institución hemos ejecutado el cierre de fronteras, tomando todas las medidas de fortalecimiento en la vigilancia de puestos fronterizos, pasos no habilitados, y revisión de la documentación de todas las personas que salen del país. La salida de personas extranjeras no está restringida, sí su ingreso y en ello hemos enfocado nuestros esfuerzos”, afirmó al directora de Migración costarricense Raquel Vargas.

Desde mediados de marzo Costa Rica suspendió el curso lectivo y eventos masivos, incluidas las actividades religiosas de la Semana Santa.

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La Dirección de Migración del gobierno de Costa Rica recordó que desde el 19 de marzo pasado el país cerró sus fronteras al ingreso de extranjeros y que en la actualidad se mantiene un reforzado control migratorio.

Los extranjeros con estatus legal en Costa Rica pueden salir del país, pero se les impondrá un impedimento de ingreso por el tiempo que dure la emergencia nacional causada por el coronavirus.

La Dirección de Migración indicó que el reforzamiento de los controles es importante pues usualmente en Semana Santa se registra un pico en la cantidad de personas que salen del país, especialmente hacia Nicaragua.

En promedio, durante la Semana Santa aproximadamente salen del país 130,000  personas, de las cuales alrededor del 10 % son nicaragüenses.

Además, ordenó el cierre de sitios como bares, discotecas, parques, parques nacionales, playas, entre otros.

El Gobierno no ha establecido una cuarentena obligatoria, excepto para la gente que regresa del exterior, pero sí ha ordenado una restricción para la circulación de vehículos de acuerdo al número de placa en el día y total para las noches.