Investigadores del Tecnológico de Costa Rica (TEC) generaron el diseño de una careta protectora de bajo costo y fácil de fabricar, para resguardar la salud del personal médico, para evitar un contagio de COVID-19.

Este diseño fue evaluado y aprobado por la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), asimismo se está coordinado con el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), para su respectiva producción en serie.

El proyecto fue liderado por el equipo humano del Laboratorio de Ergonomía Aplicada (ErgoTEC) de la Escuela de Diseño Industrial y de Ingeniería en Producción Industrial, en colaboración multidisciplinaria con otras escuelas y profesionales del TEC, reportó HOY EN EL TEC.

Puedes leer: COVID-19 ‘esfuma’ las buenas perspectivas de crecimiento para América Latina

La careta protectora diseñada por el TEC consta de tres partes que son: el cobertor frontal, una banda transparente que se apoya sobre la frente y una banda elástica de ajuste a la cabeza.

Este diseño, además de proteger el rostro (frente y mejillas), lo que busca es la facilidad de uso para que los trabajadores en salud no experimenten limitaciones e incomodidades en sus respectivas labores, ya que en este momento tienen una carga física y mental muy alta.