EFE.- Un hombre cayó muerto mientras caminaba este martes por un mercado del este de Managua lo que desató alarma entre comerciantes y clientes, quienes se mostraron temerosos de que estuviera infectado con COVID-19.

Los temores, fundados en la escasa y confusa información que brinda el Gobierno sobre la pandemia, se avivaron cuando un equipo de especialistas del Instituto de Medicina Legal llegó a recoger el cuerpo, cada uno vestido con trajes especiales de color blanco y cubiertos de pies a cabeza.

El hombre, de identidad desconocida, supuestamente había comentado que tenía fiebre antes de desplomarse, sin embargo esto no fue confirmado por los familiares ni por los especialistas, quienes se negaron a dar declaraciones.

La muerte ocurrió este mediodía en el mercado Roberto Huembes, el más frecuentado por los turistas extranjeros.

Te puede interesar: Daniel Ortega es el gran ausente durante crisis del COVID-19 en Nicaragua: Oposición

El fallecimiento del desconocido ocurre 20 días después de que el Gobierno de Nicaragua anunció el primer caso de COVID-19 en el país, y justo cuando los expertos creen que la curva de infestados debería empezar a elevarse, a pesar de que las autoridades niegan que el coronavirus SARS-coV-2 esté diseminado en territorio nicaragüense.

DATOS CONTRADICTORIOS

Según datos oficiales, en Nicaragua solamente hay seis casos confirmados de COVID-19, “todos importados”, de los cuales uno murió, tres se encuentran en estado “delicado pero estable”, y dos fueron dados de alta.

De acuerdo con el Observatorio Ciudadano COVID-19, que trabaja de forma independiente, las autoridades nicaragüenses han ocultado por lo menos 144 casos sospechosos desde mediados de marzo, de los cuales se desconoce cuáles dieron positivo al coronavirus.

El Gobierno del presidente Daniel Ortega sostiene que en Nicaragua no hay “contagio comunitario”, por lo cual promueve eventos multitudinarios y visitas de los sandinistas casa por casa, no ha establecido ningún tipo de restricciones, ni ha anunciado medidas de prevención social frente a la pandemia.

Las autoridades locales sostienen que están en una etapa de “vigilancia y monitoreo” del coronavirus, por lo que no ven necesario tomar medidas sociales recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Te puede interesar: Patronales de Nicaragua piden a Ortega y rivales unirse contra la pandemia

OPS PREOCUPADA

Esta mañana la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne se mostró “preocupada” por la actitud del Gobierno nicaragüense, por lo que consideró es “una prevención y control de infecciones inadecuados”.

La actitud del Gobierno ha llevado a los nicaragüenses a tomar sus propias medidas de prevención, en las que incluyen el distanciamiento social, cuarentenas voluntarias, higiene personal y solidaridad con quienes no pueden comprar alcohol en gel, mascarillas o alcohol líquido, cuyos precios se han disparado.

La confianza de una aparente mayoría de nicaragüenses en el Gobierno de Ortega desapareció en 2018, cuando cientos de personas fueron arrestadas, murieron o desaparecieron, y miles resultaron heridas, en ataques armados contra protestas antigubernamentales.