Por Urías Gamarro

Reconoció que nadie estaba preparado para enfrentar los efectos del coronavirus y el daño económico a las empresas.

Además, confirmó de un plan que estarán presentando a las autoridades para reiniciar, de manera paulatina y ordenada, las actividades productivas a un corto plazo con los debidos protocolos de salud.

Esta es parte de la conversación que Leporowski sostuvo con Prensa Libre, quien sustituyó el pasado lunes 13 de abril a Juan Carlos Tefel en la presidencia del Cacif.

Asume la presidencia del Cacif en un momento complicado por la emergencia sanitaria. ¿Cuál es su visión?

Muy preocupado, ya que para esta pandemia nadie estaba preparado, ni nadie calculó los efectos que podía tener tanto en la salud como en la economía. Yo sé que esta enfermedad la vamos a sobrepasar, y habrá que trabajar muy duro, levantar la economía del país y para eso necesitamos trabajar juntos, sector privado y gobierno.

¿Cuáles son las mayores preocupaciones?

Vemos una caída muy fuerte de muchas de las actividades económicas del país, en especial el sector comercio que lleva ya un mes sin poder abrir. En el sector construcción muchas obras están paralizadas y hay más de cien mil albañiles trabajando solo en el área de la ciudad y en este momento todos están desocupados.

En el sector agro hay una caída en los precios de algunas materias primas para algunos insumos que se producen como del hule o el aceite de palma.

El impacto económico es a todo nivel y el que está saliendo más afectado es el pequeño empresario que no tiene reservas para seguir pagando planillas.

Muchos tienen la necesidad de recurrir a los despidos e incluso ya se ven algunos negocios que están cerrando y eso es muy preocupante.

¿Qué complejidades observa para el aparato productivo en medio de esta emergencia?

Lo más importante es resguardar la salud y la seguridad de los trabajadores y estamos cumpliendo con todas las disposiciones que el gobierno ha establecido para contener este virus.

Por otro lado, tenemos el dilema de que necesitamos producir, seguir pagando las planillas y seguir teniendo las empresas abiertas.

Entonces es un dilema muy grande, pero siempre anteponiendo la salud y seguridad de los trabajadores de la empresa privada.

¿Existe algún plan o propuesta más reciente del sector privado para mitigar el impacto a la producción nacional?

Mantenemos buena comunicación con el gobierno y tenemos un plan muy bien establecido de las medidas que se deben tomar para mitigar, en lo posible, el impacto en la economía del país, y las autoridades están realizando su trabajo.

Sacaron este programa de los Q11 mil millones, que así lo llamamos nosotros, en los cuales Q6 mil millones van para la economía informal. Este es un sector que nos preocupa mucho, ya que la venta del día es lo que les permite comer ese mismo día y en un mes de no ventas estas personas son las que están sufriendo mucho y estamos de acuerdo con el apoyo a la economía informal, pero no sabemos cómo funcionarán los listados de los alcaldes. Esperemos que bien.

Ahí vienen otros Q2 mil millones que el gobierno destinó para el pago de las suspensiones a los trabajadores del sector privado y ayudará mucho; pero el problema es cómo se van a operativizar para que lleguen a los trabajadores que se suspendan.

Y los Q3 mil millones que van de apoyo a las pymes que serán préstamos blandos que está muy bien, pero operativizar a través de un banco como el Crédito Hipotecario Nacional (CHN) con poca infraestructura puede ser cuesta arriba.

En general el plan está bien, pero el reto es operativizar todas estas medidas.

¿Cree que el plan es corto, conservador o hay que ampliarlo en una primera fase?

Mucho dependerá de cuánto se extienda la suspensión de las actividades económicas. Nosotros quisiéramos y estamos trabajando mucho en eso, en los protocolos de seguridad para poder comenzar a trabajar en algunos sectores y se hablaba del sector comercial.

Hay protocolos muy bien hechos para comenzar a abrir los centros comerciales, los restaurantes y donde se contarán con todas las medidas de seguridad para que no existan contagios, pero que hay que comenzar poco a poco.

Repito, manteniendo protocolos muy estrictos para poder mantener el control del virus.

Hay que comenzar, pero todas estas medidas van a funcionar dependiendo cuánto más uno podrá estar sin poder operar.

¿Cómo sería ese proceso de reactivación?

Estamos por presentar cabalmente un plan de reactivación económica a las autoridades de la presidencia basados en protocolos estrictos de seguridad para los trabajadores y los consumidores y la idea es comenzar, poco a poco, a abrir los negocios, pero restringir el número.

Por ejemplo, en un centro comercial la cantidad de personas que pueden ingresar, dentro de las tiendas, restaurantes, el uso de la mascarilla, dispensadores de gel o alcohol para la limpieza de las manos y comenzar poco a poco.

Inclusive con el mismo transporte público, si una unidad de Transurbano movilizaba 100 pasajeros, deberá comenzar con 20 o 30 personas respetando distanciamientos indicados, el uso de las mascarillas.

Pero para comenzar con eso necesitamos estar bien abastecidos de pruebas para que en un momento dado exista algún contagio, se pueda determinar de dónde vino y el círculo cercano al contagiado para poder actuar en este momento y comenzar con la actividad económica.

Reitero que debemos estar provisionados de las pruebas.

Es decir, ¿contar con una focalización?

Exactamente y por decir que, si saliera algún trabajador contagiado de coronavirus de alguna empresa, contar con las pruebas para podérselos hacer a él y a todos los trabajadores, amigos, familia y otras personas que estuvieron cercanas para poder determinar cuántas personas están contagiadas y responder rápidamente, tal como lo hizo Singapur o Corea del Sur, que fue el éxito de ellos en controlar la enfermedad rápidamente, pero para ello se necesita contar con las pruebas.

Al momento de abrir las actividades comerciales, ¿estaríamos hablando de qué áreas?

El 85% de los casos los tenemos en Guatemala, Sacatepéquez y Chimaltenango y el resto está muy disperso, pero, por supuesto, hay que contar con las pruebas suficientes para todo el país y no solo el casco urbano.

Recientemente se presentaron los resultados de una encuesta sobre los efectos del coronavirus en las empresas. ¿Qué evaluación hay hasta ahora?

Cada día que se extiende este paro de labores está complicando a muchas empresas, otras están trabajando a mediana capacidad y otros que pueden hacer trabajos desde casa. Las empresas están trabajando con lo esencial.

¿Qué lección deja esta crisis para el sector privado?

Nos cambia la manera de trabajar, nos volverá más eficientes en temas de reuniones, el estilo de trabajo, en utilizar un gobierno electrónico, más trabajo remoto y traerá cosas buenas, pero el daño económico que nos va a dejar será tremendo para muchas empresas.

*En alianza con Prensa Libre