Por Kurt Badenhausen

Michael Jordan atrajo ratings de oro para las cadenas de televisión durante sus días de gloria. Apareció en las cuatro finales de la NBA clasificadas como las mejores de todos los tiempos, alcanzando un tope de audiencia de 29 millones de televidentes por juego en 1998.

Cuando dejó los Chicago Bulls para siempre en su segundo retiro, la audiencia de las finales cayó un 45%. En las dos décadas que siguieron, la NBA ni siquiera se acercó a aquellos registros, atrayendo a 20 millones de espectadores tanto en 2016 como en 2017 a las finales mejor calificadas de los Golden State Warriors contra los Cleveland Cavaliers.

Esta semana, con el mundo deportivo apagado, Jordan está regresando. La tan esperada serie documental de diez episodios ‘The Last Dance’, que hace seguimiento a la última temporada de Jordan en los Bulls, se estrenó la noche del domingo en los Estados Unidos en ESPN y ya está disponible en Netflix en el resto del mundo, habilitando dos capítulos por semana.

‘The Last Dance’ se estrenó en Netflix por fuera de Estados Unidos, donde lo lanzó ESPN. Foto: Netflix.

La serie estaba programada para lanzarse originalmente a finales de junio, pero ESPN, que sufre de una escasez de programación causada por la cuarentena del coronavirus, lo reprogramó después de que los fanáticos inundaran las redes sociales con súplicas para que se adelantara el lanzamiento. Esa efusividad, reveló la profundidad de la historia de amor del público con la estrella de 57 años, quien tras su retiro ingresó al Salón de la Fama en 2009, desencadenó un legendario meme de Internet y se convirtió en el atleta más rico de todos los tiempos.

Para conmemorar la ocasión, Forbes desglosó el negocio de ser Michael Jordan.

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Fortuna

Si bien la mayoría de los multimillonarios perdieron dinero en los últimos 12 meses, el patrimonio neto de Jordan aumentó US$300 millones gracias a un mayor valor de los Charlotte Hornets, el equipo de la NBA en que posee aproximadamente el 70% de las acciones y US$ 145 millones en ganancias, en gran parte de Nike. Su participación en los Hornets tiene un valor de US$ 940 millones netos de deuda. Jordan ocupó el puesto número 1.001 el mes pasado en la cuenta anual de la lista Forbes World’s Billionaires con una fortuna estimada de US$2.100 millones. Jordan se unió al club en 2014.

Tiger Woods le sigue entre los atletas más ricos con US$ 800 millones.

Único

Las ganancias anuales de Jordan cayeron después de su segundo retiro de los Bulls de la NBA en 1998, pero se dispararon durante la última década en ventas robustas en la marca Jordan de Nike.

Salario de juego

En total, Jordan ganó US$94 millones antes de impuestos durante 13 temporadas con los Chicago Bulls y dos años con los Washington Wizards, más los US$ 4 millones que los Bulls le pagó cuando estuvo fuera de la temporada 1993-94 de la NBA para jugar en las ligas menores de beisbol.

Para poner ese salario en perspectiva, el primer contrato de Jordan en 1984 representó US$2.8 millones durante cuatro años. Eso es alrededor de US$7 millones después de ajustar la inflación, o US$1.75 millones al año.

Con su primera selección en 2019, Zion Williamson ganará US$44 millones en sus primeros cuatro años. No fue hasta su duodécima temporada, con cuatro títulos de la NBA y un número igual de premios MVP a su nombre, que Jordan recibió el salario más alto de la liga de US$30.1 millones. Volvió a hacerlo al año siguiente con US$33.1 millones antes de retirarse en 1998. Pasarían 16 años más antes de que otro jugador de la NBA (Kobe Bryant) ganara US$30 millones, gracias a un límite en los salarios individuales implementado en 1999.

Jordan regresó como jugador activo en 2001 con los Wizards, donde era copropietario y presidente de operaciones de baloncesto, donando su salario anual de US$1 millón para ayudar a las víctimas de los ataques del 11 de septiembre.

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Patrocinios

La NBA hizo famoso a Jordan, pero fueron sus patrocinadores los que lo hicieron rico. Durante casi cuatro décadas, ha ganado US$1.700 millones (antes de impuestos) fuera de la cancha con marcas como Nike, Coca-Cola, McDonald’s, Wheaties, Chevrolet y otras, mientras todavía sigue con Nike, Hanes, Gatorade y Upper Deck.

Nike

Nike siempre ha sido el mayor patrocinador de Jordan. Su contrato inicial de Nike por cinco años firmado en 1984 valía US$500.000 anuales (alrededor de US$1.2 millones en dólares de hoy), más regalías. En cambio, el año pasado tomó US$ 130 millones según cálculos de Forbes, cuatro veces más que la de LeBron James, quien tiene el segundo mayor contrato de calzado de la NBA.

Nike convirtió a la marca Jordan en un negocio independiente masivo con US$3.100 millones en ingresos mayoristas en el año fiscal que finalizó en mayo de 2019, un 10% más que el año anterior. Incluso con el impacto del coronavirus, las ventas en el año fiscal actual probablemente serán mayores, según informes recientes de Nike. La compañía dijo que la marca tuvo su primer trimestre de mil millones de dólares a fines de 2019 y destacó a Jordan como un impulsor del crecimiento en los últimos resultados trimestrales.

Foto: Nike

Hornets

Jordan esperaba regresar a su papel de ejecutivo y propietario del equipo de baloncesto de los Washington Wizards cuando se retiró definitivamente en 2003, pero fue expulsado por el entonces propietario de los Wizards, Abe Pollin. Tres años más tarde regresó, comprando una participación minoritaria en los Charlotte Bobcats, a quienes se les ha cambiado el nombre a Hornets. Tomó el control mayoritario del equipo en 2010 en un acuerdo valorado en US$ 175 millones que se financió en gran medida con deuda. Finalmente aumentó su participación al 90%.

Su inversión fue justo a tiempo para una explosión en los valores del equipo provocada por tres eventos principales: un nuevo acuerdo de negociación colectiva que redujo la participación de los jugadores en los ingresos del 57% al 50% en 2011; el golpe de Ballmer, que se produjo después de que el exCEO de Microsoft Steve Ballmer pagara US$2.000 millones en 2014 por Los Angeles Clippers, tres veces más el precio récord de la NBA que lo antecedía y un nuevo acuerdo televisivo de la NBA con ESPN y TNT que triplicó el valor del pacto anterior.

Jordan cobró parte de su patrimonio de Hornets en septiembre cuando acordó vender aproximadamente el 20% del equipo con una valoración de US$1.500 millones a los gestores de fondos de cobertura Gabe Plotkin y Daniel Sundheim con sede en Nueva York.

Inversiones

Si bien los Hornets son, con creces, la mayor inversión de Jordan, participó individualmente en rondas de financiamiento para Sportradar, un proveedor de datos deportivos con sede en Suiza; a la marca de auriculares Muzik; Gigster, un marketplace con sede en San Francisco para talento tecnológico independiente; y aXiomatic. Jordan se unió a su compañero de Salón de la Fama de la NBA Magic Johnson en 2018 como inversionista en aXiomatic, que es la compañía matriz del equipo de esports Team Liquid, recientemente valuado en US$ 320 millones.

Jordan y tres compañeros propietarios de la NBA, Jeanie Buss de Los Angeles Lakers, Wes Edens de Milwaukee Bucks y Wyc Grousbeck de Boston Celtics, lanzaron una marca de premium de tequila, Cincoro, el año pasado. La botella más cara de la línea, Extra Añejo, se vende por US$1.600.

Además se unió al grupo de inversores que compró Miami Marlins de la MLB por US$1.200 millones en 2017. Derek Jeter, un viejo amigo de Jordan, es el CEO del club y posee el 4% del equipo, mientras que Jordan posee menos del 1%. Marca un regreso al béisbol para Jordan, quien pasó un año jugando béisbol de ligas menores con la organización Chicago White Sox en 1994. (Se unió a los Bulls al año siguiente con un memorable comunicado de prensa de tres palabras: “Estoy de regreso”).

Jordan también posee un concesionario de automóviles y es socio del Cornerstone Restaurant Group, que administra cinco restaurantes con la marca Jordan.

Chicago Bulls

Michael Jordan no solo tiene el ‘toque Midas’ cuando se trata de su propia cuenta bancaria, sino que su magia también ha ayudado a otros a construir su propia fortuna de mil millones de dólares.

En 1985, un año después del reclutamiento de Jordan, Jerry Reinsdorf dirigió un grupo de inversión que pagó US$16 millones por los Bulls. Ese año se vendieron cuatro equipos de la NBA, incluso en Milwaukee, Denver y Utah, y los Bulls fueron los más baratos del grupo. Cuando Jordan se retiró por segunda vez después de la temporada 1997-98, los Bulls eran el equipo más valioso de la NBA, y aunque el equipo ha llegado a las Finales de Conferencia de la NBA solo una vez desde entonces, su valor ha seguido aumentando, aunque en la ausencia Jordan, los Bulls han sido superados en valor por los New York Knicks, Los Angeles Lakers y Golden State Warriors. Los Bulls ocuparon el cuarto lugar en la NBA con US$3.200 millones en las valoraciones anuales de franquicias de Forbes en febrero, produciendo un rendimiento anual para Reinsdorf del 17% frente al 6.7% para el S&P 500 antes de los dividendos.

Filantropía

La participación multimillonaria de Jordan de los ingresos de la serie documental The Last Dance irá a organizaciones benéficas, incluida la organización sin fines de lucro Friends of the Children en apoyo de la expansión y el trabajo del grupo en Charlotte y Chicago, así como otros beneficiarios aún no identificados.

Jordan se unió a la mayoría de los otros propietarios de la NBA con la promesa de pagar a los trabajadores de los estadios por los juegos perdidos durante la interrupción del coronavirus, y el club ha donado a los esfuerzos de ayuda en las Carolinas. En los últimos años, escribió cheques de siete cifras para los esfuerzos de ayuda por huracanes tanto en las Bahamas como en las Carolinas, y ha estado involucrado con la fundación Make-A-Wish durante tres décadas como donante y otorgante de cientos de deseos.

La primera de las dos clínicas médicas familiares de Novant Health Michael Jordan se abrió en octubre para atender a miembros desfavorecidos de la comunidad de Charlotte. Jordan contribuyó con US$7 millones al proyecto. La clínica ha cesado sus operaciones normales durante la pandemia de coronavirus y está sirviendo como un centro de evaluación para pacientes con síntomas respiratorios o la derivación de un médico.