Por José Caparroso

En un edificio inteligente, el responsable del ascensor es el de tecnologías operativas (OT, por sus siglas en inglés) y el que maneja el centro de datos es el de sistemas (IT, por sus siglas en inglés). Al ser inteligente el ascensor, recolecta datos a través de sensores, que van a parar al centro de datos. Esa combinación es lo que se concibe como el tan rememorado internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés).

“El internet de las cosas es la confluencia entre IT y OT y la clave para digitalizar los negocios”, expone Marcelo Bertolani, gerente general de Intel para las Américas (América Latina y Canadá), la firma que tiene casi un cuarto del mercado mundial de la transformación digital.

Lo comenta porque conoce de cerca el poder de los sensores inteligentes que están irrumpiendo en la recolección de información en sectores como el agro, petróleo y gas, y minería.

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“La transformación digital no va a esperar a nadie, pero hay que entender dónde voy a generar valor y ser más eficiente. Inicialmente se invierte en tecnología para bajar costos, pero se termina por generar nuevos modelos de negocios”, dijo Bertolani a Forbes, al explicar que para él los datos “son como el agua, si no están puros pueden hacer mucho daño, sino están refinados no generan valor”.

Compañías como Cisco, IBM e Intel están entre los jugadores clave del internet de las cosas para las industrias, un mercado que espera pasar de un tamaño de US$64.000 millones en 2019, a US$91.400 millones para 2023, según previsiones de MarketsandMarkets.

De los US$ 72.000 millones que Intel obtuvo en ingresos el año pasado, el negocio centrado en recolección de datos aportó niveles récord. Esto porque tienen desde dispositivos hasta centros de datos. Más allá de los procesadores de computadores por los que se conoce a la empresa, sobre su plataforma corren las mayores nubes del mundo, como Amazon Web Services y Microsoft Azure.

“Es un proceso de ida y vuelta, en el que la inteligencia artificial es la que permita analizar esa explosión de datos que se generan por la cantidad de máquinas”, cometa Bertolani, quien prevé que con la llegada de las redes 5G, vendrá una tarea trascendental para virtualizar las funciones de las redes.

“Somos la plataforma sobre la que se desarrolla toda la transformación digital desde el Edge (dispositivos), hasta el Cloud (nube)”, resume Bertolani.

En el último año los ejecutivos de la compañía han tenido que salir a pedir disculpas públicas más de una vez por los retrasos que han tenido en la fabricación de varias líneas de procesadores, que han generado retrasos, particularmente en computadoras de compañías como HP y Lenovo.

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Para Bertolani esto es reflejo que de que la transformación se está dando y la demanda ha superado las expectativas. “No hemos llegado a cumplir la demanda, lo cual nos deja mal porque estamos limitando el crecimiento de nuestros clientes, pero es por que no teníamos la capacidad instalada. Así que trabajamos, pusimos las inversiones y habrá mejores dispositivos”, explica Bertolani.

Entre tanto, ve que en las megaciudades de América Latina, hay problemas como el tráfico, el parqueo, la gestión de residuos y la gestión de energía, a los que se le podría aplicar tecnología para mejorar la vida de los ciudadanos. “Hay que buscar cuales son las industrias que hay que acelerar”, añade.