EFE.- El populoso Mercado Oriental de Managua, considerado el más grande de Centroamérica, fue desinfectado por primera vez, para prevenir la propagación de la pandemia del COVID-19, informó este miércoles el Gobierno de Nicaragua, que ha sido fuertemente criticado por no tomar medidas ante el coronavirus SARS-coV-2.

Un contingente de 400 trabajadores de la Alcaldía de Managua, ataviados con bombas fumigadoras y gafas de protección, desinfectaron anoche unas 42 de las 106 hectáreas de extensión del Mercado Oriental, con una solución en base de cloro, según la información oficial.

“Hemos visto que en muchos países del mundo se han hecho jornadas similares a partir de los puntos donde más se concentra la población, y en el caso de nuestro país, el Mercado Oriental es una referencia, no sólo para Managua sino para todo el país”, dijo el secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno.

El Mercado Oriental, que también destaca por su poca salubridad, atrae diariamente a más de 100.000 personas, entre comerciantes y compradores. Cuenta con más de 20.000 establecimientos y 2.000 vendedores ambulantes, genera unos 50.000 empleos y ofrece 100.000 platos de comida por día, según la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema).

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La ciudad de León (Pacífico), una de las más importantes de Nicaragua, también reportó la desinfección de su mercado central.

MEDIDAS NUEVAS

El Gobierno del presidente Daniel Ortega decidió tomar medidas de prevención del COVID-19 ayer martes, luego de que aumentaron los informes no oficiales sobre personas que sufren o han muerto por el padecimiento, pese a que las autoridades únicamente reconocen 13 casos confirmados, incluyendo tres muertos.

La decisión del presidente, cuya administración sostiene que “no hay transmisión local comunitaria”, llegó seis semanas después de que el Ministerio de Salud anunció el primer caso confirmado de COVID-19, y luego de insistentes llamados del Comité Científico Multidisciplinario y de la Asociación Médica Nicaragüense, que aglutinan a los médicos más prestigiosos de Nicaragua.

El Gobierno de Ortega también anunció que permitirá el uso de mascarillas, siempre que las personas lo necesiten, así como el distanciamiento social.

Para grupos opositores las medidas gubernamentales llegan un poco tarde, ya que por un lado los expertos consideran que el COVID-19 está diseminado en Nicaragua desde hace semanas aunque las autoridades se nieguen a admitirlo, y por otro, la sociedad nicaragüense tomó sus propias medidas de prevención desde que fue reconocido el primer caso, a mediados de marzo pasado.

Antes del anuncio de prevenciones sociales del Gobierno, algunas instituciones habían empezado a implementar sus propias medidas al margen de la posición de Ortega, a la vez que aumentó la frecuencia de las denuncias de desvanecimientos súbitos de personas en las calles, con imágenes incluidas.

El manejo de la pandemia por parte de Ortega ha causado preocupación en entidades como la Organización Panamericana de la Salud y la Organización de los Estados Americanos (OEA), en tanto la CIDH y la oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) lo ven como violaciones a los derechos humanos.