EFE.- El representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), José Vicente Troya, destacó en una entrevista con Efe la necesidad de Costa Rica de redoblar esfuerzos hacia una economía verde, como medida de protección social para enfrentar los efectos de la pandemia del COVID-19.

En el análisis del PNUDEvaluación económica inicial de los efectos de COVID-19 y alcance de las opciones de política en Costa Rica“, los expertos afirman que el país deberá proteger a los grupos más vulnerables de la población y evitar el riesgo de afrontar problemas futuros ante la falta de sostenibilidad de sus finanzas públicas, ahora más transgredida por el coronavirus.

“Se trata de introducir una economía circular y preservar nichos de mercado (…) parte del renacimiento va a estar muy vinculado por una modificación sustancial en los hábitos de consumos a nivel global, las preferencias de los consumidores van a estar dictadas por el grado de resiliencia, de daño mínimo a la naturaleza“, manifestó Troya.

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En el caso de Costa Rica, Troya indicó que el país no necesita reinventarse totalmente, ya que tiene una ruta marcada a través del Plan de Descarbonización de la economía, que planifica el desarrollo hasta el 2050, pero advirtió que las autoridades “deben perseverar en esa idea y avanzar en esa dirección”.

El estudio resalta en este tema, la necesidad de que esa economía verde implique a múltiples sectores como el agrícola, forestal y otras actividades que se hacen de buena forma, pero que pueden adquirir una trayectoria más resiliente si se hace desde una perspectiva más integrada y de la sostenibilidad en el manejo de los recursos naturales.

“Me parece que casi no existe excusa para no ir por la ruta de unas finanzas que tienen que ser verdes, que tienen que acompañar todos esos esfuerzos, y es por eso que se tiene que colocar en los mercados internacionales productos financieros que atraigan capital hacia inversiones que cumplen con este triple beneficio de preservar la naturaleza y construir resiliencia económica, social y ecológica“, expresó Troya.

El PNUD destaca que la rutas de desarrollo con uso intensivo del carbono han demostrado una particular vulnerabilidad ante los impactos de la pandemia global y el derrumbe de los precios internacionales.

Según la investigación del PNUD, el compromiso de Costa Rica y los Objetivos de Desarrollo Sostenible -comprometidos también en extremo ante los efectos globales de la pandemia-, son instrumentos que pueden ser un importante faro para orientar el impulso en definitiva de la transición a una economía verde durante el impostergable proceso de recuperación de la economía.

ACCIONES ECONÓMICAS

Troya explicó que los países necesitan de acciones económicas que incluyan, en el corto plazo, la condonación y moratoria de la deuda -de algunos casos-, la reestructuración de la deuda en el mediano plazo y una total reformulación de lo que son las finanzas internacionales, reconociendo que después de “salir de este proceso de hibernación de la economía” va a ser muy fuerte.

“Habrá que hacer una especia de amnistía, de amnesia, de olvido, olvidarse de las finanzas del pasado y resetear. Es algo que para no producir comportamientos de oportunismo, debe ser analizado de forma muy franca y de buena fe”, dijo.

El representante del PNUD agregó que “no solo es necesario el proceso de condonación de deuda, o moratoria de deuda por los temas de protección social, sino también de protección de empleo, de micro, pequeñas y medianas empresas, porque ahí es donde la crisis está golpeando con mayor fuerza a la población”.

A pesar de que la situación de las finanzas del Gobierno Central se vio favorecida en 2019 por el efecto de las medidas de ajuste fiscal, el déficit financiero alcanzó el 6,9 % del Producto Interno Bruto, mientras que el saldo de la deuda llegó a un 58,5 % del PIB.

Según el informe, proyecciones conservadoras a raíz de la pandemia indican que el déficit fiscal será cercano al 8,0 %, la deuda superaría el 65 %, y la tasa de desempleo cercana al 20 % en el 2020.

“El punto central a la situación es el tema de las finanzas, de qué forma el país y los países, van a ser capaces de llegar a acuerdos sobre una nueva arquitectura financiera internacional en tono al manejo de la deuda. Es una crisis sin precedentes, luego de la gran depresión hubo casi que refundar las economías y mucho me temo que aquí habrá que hacerlo”, dijo Troya.