Dos restaurantes de Tegucigalpa atenderán desde hoy como parte de un programa piloto bajo estrictas medidas de bioseguridad, los negocios son La Crepería y Coco-baleadas, de Tegucigalpa y operan gracias a un acuerdo entre las autoridades y la Asociación Gastronómica de Honduras y Pequeños Restaurantes, producto de las mesas de trabajo integradas por el Gobierno y diversos sectores para enfrentar los efectos económicos de la pandemia de coronavirus.

De acuerdo con el comunicado dado a conocer por la presidencia de Honduras, la iniciativa de experimentar con la apertura de restaurantes surge con el fin de proteger el empleo de miles de hondureños que han sido afectados por la crisis económica que atraviesa Honduras a raíz de la emergencia sanitaria por el coronavirus, que produce la enfermedad covid-19.

El personal y los empresarios de los restaurantes tendrán que cumplir con un estricto protocolo de bioseguridad para evitar los contagios de covid-19 de los empleados y clientes.

Los negocios elegidos por el Gobierno para hacer el ensayo son La Crepería y Coco-baleadas, de Tegucigalpa, los cuales comenzarán a funcionar a partir de este jueves, solo mediante autoservicio y entregas a domicilio y tomando todos los protocolos de seguridad establecidos por los expertos, que se aplicarán en cada área del restaurante.

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Activan medidas de bioseguridad

La propietaria del restaurante La Crepería Honduras, Keren Valle, manifestó estar consciente de que para abrir los negocios se tienen que acatar todas las medidas establecidas por las autoridades, a fin de garantizar la salud de sus clientes.

“Estamos haciendo pruebas en base al protocolo de bioseguridad que se ha dado a través del Ministerio de Trabajo, la Asociación Gastronómica y los demás entes involucrados. Ya estamos listos para abrir nuestras puertas” expresó Valle.

Recordó que el próximo 15 de mayo se cumplirían dos meses de haber suspendido las labores a nivel nacional, lo que representa millonarias pérdidas en el rubro, y es por ello que se busca recuperar en un 30 por ciento los ingresos, para cumplir con el pago de planilla y alquiler.

La empresaria recalcó que “esto ha sido un trabajo arduo, pero hemos estudiado los protocolos; es por eso que les digo junto a mis colaboradores que les garantizamos la seguridad, para que podamos reactivar la economía en el país”.

En cuanto a las medidas de bioseguridad que deberán cumplir todos los colaboradores de los pequeños restaurantes, Henry Alvarenga, ayudante de cocina en La Crepería, explicó cada uno de los protocolos que implementarán para garantizar la seguridad de sus clientes.

Son 25 reglamentos que cumplirán los restaurantes, en cuanto al transporte del personal y productos, cuidado en las instalaciones, limpieza del personal, preparación de alimentos y para la venta.

Los empleados entregarán a su clientes una hoja de trazabilidad, donde se indicará la hora en que se elaboró su orden, quién lo preparó y qué empleado entregará el pedido.

“Estamos conscientes por la situación que estamos pasando y, pese que a siempre hemos mantenido las medidas de bioseguridad, sabemos que tenemos que reforzarlas en este momento, para brindarle respaldo y tranquilidad a nuestros clientes”, dijo Alvarenga.

Por su parte, Geovanny Maldonado, gerente administrativo de Coco-baleadas, expresó estar listo para ofrecer a los hondureños sus productos mediante autoservicio y servicio a domicilio, tomando como prioridad las reglas establecidas, para atender con responsabilidad.

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Apertura de dos negocios diarios

El presidente de la Asociación Gastronómica de Honduras y Pequeños restaurantes, Kenneth Rivera, manifestó su satisfacción por la oportunidad que le brinda el Gobierno al reactivar el rubro, con todas las medidas de bioseguridad, para prestar los servicios de comida a los hondureños y que estos se puedan quedar en casa.

“Estamos abriendo parcialmente. Iniciamos solo con los restaurantes pequeños, con servicio a domicilio, luego de una ardua negociación con el Gobierno, en donde se estableció un protocolo de seguridad muy exigente”, remarcó Rivera.

Agregó que las medidas aprobadas las puede revisar el público en general en la plataforma digital de la Secretaría de Trabajo.

El representante de los pequeños negocios explicó que los restaurantes en la lista para esta apertura fueron certificados en las principales ciudades del país, incluyendo Tegucigalpa, San Pedro Sula, Comayagua y La Ceiba, entre otras.

En la actualidad existen más de 300 establecimientos capacitados para su apertura; además, tienen prioridad los que cuentan con certificación SICS o ServSafe y que operan formalmente en Honduras que sí pueden cumplir con las medidas de bioseguridad.

El proceso de certificación comenzó la semana anterior; sin embargo, se realizan certificados adicionales a través de la Cámara Nacional de Turismo de Honduras (Canaturh), la plataforma de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el Instituto Hondureño de Turismo (IHT).

Rivera agregó que también se cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop), el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) y la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), entre otros agentes.

“Hoy (miércoles) estamos haciendo esta prueba piloto, pero vamos a arrancar para mañana (jueves), otros dos el viernes, con todas las medidas para que la población pueda comer tranquilamente”, indicó.

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Datos de interés

La industria de restaurantes genera a nivel nacional más de 100.000 empleos directos y unos 400.000 indirectos, entre ellos, proveedores alimentarios, de maquinaria y transporte.

La industria de restaurantes de comidas rápidas compra el 30 por ciento de la producción a los agricultores hondureños, convirtiéndose en el segundo comprador más importante de este sector, después de los supermercados.