EFE.- Nicaragua ya se encuentra en una “fase exponencial” de contagios del COVID-19, a pesar de que esta ha sido negada por las autoridades del Gobierno, afirmó este martes el exministro de Salud, Lombardo Martínez (1997-1999).

“Naturalmente que en este momento estamos viviendo la fase exponencial de la transmisión del contagio”, dijo a EFE Martínez, quien recientemente se unió con cuatro exministras de Salud para informar de la situación a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Aunque el Gobierno reconoció este martes nuevos casos de COVID-19, para alcanzar los 25 confirmados, con ocho muertos, Martínez dijo dudar de la información oficial, al igual que las exministras de Salud Lea Guido (1980-1985), Dora María Téllez (1985-1990), Martha McCoy (1999-2000) y Margarita Gurdián (2004-2007).

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Las dudas se deben a la forma en que el presidente Daniel Ortega ha manejado la pandemia, sin establecer restricciones, ni medidas de prevención y, al contrario, promoviendo aglomeraciones, en clara contradicción con las recomendaciones de la OMS y la OPS.

“Nos parece que esta política del Gobierno puede ser como estrategia para que la enfermedad se difunda hasta llegar a una inmunidad colectiva, pero es un enorme precio en vidas humanas”, advirtió Martínez.

ESTRATEGIA EQUIVOCADA

Datos del independiente Observatorio Ciudadano COVID-19 indican que al menos 188 personas han muerto por síntomas relacionados con el padecimiento en Nicaragua, y 1,003 han sido infectadas.

El exministro sostuvo que la llamada “inmunidad de rebaño” sí se puede hacer en países con suficientes recursos para atender oportunamente a la población, “pero aquí puede hacer colapsar el sistema, con menos de mil camas y aparatos para asistir a un paciente de COVID-19, el Gobierno no está en capacidad de desarrollar esa estrategia”.

La carta enviada por los exministros a la OMS y a la OPS busca que “de alguna manera puedan persuadir al Gobierno de que su política está poniendo en riesgo la morbilidad y letalidad en Nicaragua”, explicó.

Martínez sostuvo que Nicaragua representa una amenaza para Centroamérica, ya que si no controla la pandemia en su territorio los otros países no van a poder detener a los inmigrantes enfermos que crucen por puntos ciegos.

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La OPS y la Organización de los Estados Americanos (OEA) ya han mostrado su preocupación por el manejo de la pandemia en Nicaragua, mientras que la oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han pedido a Ortega que garantice el derecho a la salud.