Por Rosa María Bolaños

En abril el 41% de personas encuestadas mencionaron que estaban saliendo a trabajar, ya sea a una empresa o por cuenta propia, sin embargo, esa cifra se disparó en mayo y alrededor de 6 de cada 10 encuestados (58%) indicaron que están saliendo a trabajar.

El relajamiento de las medidas de restricción o la necesidad de obtener ingresos para el sostenimiento han influido en esta decisión, según los consultados. En las primeras semanas las limitaciones fueron más drásticas, se fortalecieron durante Semana Santa, pero posteriormente se redujeron.

El 17 de marzo del 2020 el gobierno estableció la suspensión de labores del sector público y privado, exceptuando servicios esenciales.

La primera encuesta elaborada por ProDatos para Prensa Libre, fue en la primera semana de abril, es decir dos semanas luego de haberse emitido esas restricciones, y una antes de la Semana Santa.

Para ese entonces ya regía el toque de queda que decretó el gobierno a partir del domingo 22 de marzo, con horarios de las 16 horas a 4 horas del día siguiente.

La segunda encuesta, y que marca el drástico crecimiento del porcentaje de personas que salen a trabajar, se efectuó el 5 y 7 de mayo.

El 4 de mayo se autorizó que empezaran a operar plazas de conveniencia. Unos días antes de eso, el 20 de abril el gobierno redujo el toque de queda dos horas, y corrió el inicio a las 18 horas. También se quitó la prohibición de locomoción interdepartamental (excepto de algunos departamentos con repunte de casos).

Diversas entidades entre estas la SAT y los bancos ampliaron sus horarios y empezaron a reanudar servicios que habían suspendido.

A consideración de Amador Carballido, director ejecutivo de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport) las medidas de restricción emitidas por el gobierno no se han relajado, incluso, dijo, se volvió a instalar esta semana la prohibición de locomoción interdepartamental.

“Se percibe relajamiento porque las decisiones de las personas, ante la necesidad de ingresos, han sido de retomar el trabajo, necesidades que se vuelve más fuerte cada vez”, agregó el directivo de Agexport.

Expuso que no se debe ver como que no hay preocupación de las personas por su salud, pero también son necesarios los ingresos.

Es posible que el número de personas que salen a trabajar aumente en las próximas semanas por esa misma necesidad, pero esperan que se respeten los protocolos tanto por parte de los empleados como de las empresas, añadió.

Varía comportamiento

Los segmentos altos son en los que más ha crecido en el número de personas que se han reincorporado a trabajar fuera de casa, según el estudio, pasando de un 23% en abril a 65% en mayo en los grupos B y C1.

El segmento C2 y C3 pasó de 39% a 56%. Mientras que el D (de menores recursos) ha sido en el que más personas han reportado que debieron salir de casa desde el inicio de las limitaciones laborales (47% en abril) y llegó a 60% en mayo.

Al respecto Luis Linares, analista de temas laborales en la A Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes) ese incremento  obedecería a varias razones, una es la eliminación de ciertas restricciones como comercios individuales y más recientemente en las plazas comerciales, así como la incorporación de servicios de agencias bancarias en algunos centros comerciales.

Comparte con Carballido que la gente se ha ido reincorporando al trabajo porque dos meses de inactividad no se aguanta dese el punto de vista económico.

Linares y Jonathan Menkos, director ejecutivo del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) expusieron que segmentos como el D, con menor poder adquisitivo, son de los más vulnerables por eso se refleja que un alto número de personas siguió saliendo a trabajar desde el inicio de las restricciones.

Son personas que viven al día con sus ingresos, no tienen ahorros, ni seguro u otra cobertura, añadió Menkos. Aparte de no tener ahorros algunos segmentos, incluyendo el mencionado puede estar en la actualidad recargándose de deudas, agregó Linares.

En el caso de los segmentos socioeconómicos altos, incluso en algunos medios, no solo se trata de personas asalariadas, sino ejecutivos de empresas, propietarios de pequeños negocios y otros que vieron la necesidad de reactivar operaciones en sus empresas, añade Amador.

Aunque en algunos se note más que en otros el crecimiento en el número de personas que salen a trabajar, la crisis ha impactado a todos, mencionó Carballido.

“Para personas en relación de dependencia o un negocio propio, con casi dos meses de encierro, es obvio que empiecen las preocupaciones porque no retomamos actividades, regresan a ver cómo trabajan, la preocupación va llegando en oleadas y no respeta niveles de ingresos económicos, aunque es obvio que el que vive al día tiene que salir más rápido a trabajar” expuso el director ejecutivo de Agexport.

Refiere que la organización es de la idea que regreso a actividades debe ser de forma ordenada y en el momento adecuado a las actividades, siguiendo los protocolos necesarios.

Más informalidad y más pobreza

El Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien) que proyectó un crecimiento de alrededor del 10% en la informalidad, la cual llegaría a representar 80% del total de trabajadores, derivado de la crisis por la emergencia.

Menkos mencionó los más vulnerables inmediatamente están quienes no poseen un trabajo fijo o quienes viven al día o de menores ingresos, se corre el riesgo de que aumente la pobreza.

La reducción de ingresos de las personas en el corto plazo tiene un efecto devastador según el análisis del Icefi, explicó el directivo.

En la actualidad la tasa de pobreza se registra en 57.1%, que representa 8 millones 491 mil 768 personas. Pero con la pérdida de ingresos por un mes puede llegar a 59.27%, es decir 314 mil 914 personas más.

Si la pérdida de empleo es por cuatro meses, crecería a 65.47% la pobreza, es decir 1 millón 236 mil 131 personas más en situación de pobreza, agrega el análisis.

Linares comentó además que las remesas también tendrán un impacto que para las familias en Guatemala. Citó el estudio de Cepal al respecto que refiere que el número de personas en pobreza crecerá alrededor de 2% en Guatemala ante caída en las remesas, y la pobreza general llegaría a 59.9%.

Datos técnicos

  • La encuesta fue realizada a hombres y mujeres, comprendidos en edades de 15 a 70 años de edad, de los niveles alto, medio y bajo del área metropolitana de Guatemala (Distrito Central (25 zonas de Capital), San José Pínula, Santa Catarina Pínula, Fraijanes, Mixco, Villa Nueva, Villa Nueva, Petapa).
  • Consiste en una investigación cuantitativa por medio de entrevistas por teléfono con el uso de un cuestionario estructurado.
  • La muestra fue de 205 entrevistas. El margen de tolerancia de + – 6.9% a 95% de certeza.
  • La recolección de datos se efectuó del 5 al 7 de mayo del 2020.

*En alianza con Prensa Libre