Por Nohelis Ruiz Arvelo*

Estamos viviendo momentos en los que se nos exige instaurar el liderazgo desde una perspectiva individual, y desde ahí unirnos a proyectos, grupos, nodos o comunidades, con el fin de dar respuestas y soluciones, no solo buenas y satisfactorias, sino experiencias fascinantes, gracias a que cada persona, habiendo retomado su liderazgo, se una a diferentes proyectos o equipos en los que todos son líderes realizando un “rol”.

En ninguno de los ámbitos de la vida, individual y profesional, sea cual sea el sector; en este nuevo mundo que estamos diseñando, ya no se necesita de un líder, lo que se requiere es que formemos equipos de líderes, en los que cada uno ejerza su función específica, gracias a la auto gestión de su liderazgo y sabiendo impactar con formas de actuar verdaderas, responsables y honestas.

Para lograrlo, cada una de las personas, deben retomar su liderazgo y gestionarlo, y será necesario:

  • Identificar sus fortalezas
  • Identificar sus debilidades y gestionarlas, que no eliminarlas
  • Desarrollar la capacidad de aprender y desaprender
  • Desarrollar habilidades relacionales
  • Colaboración y colaboración remota
  • Comunicación digital en entornos internacionales
  • Agilidad y adaptabilidad
  • Creatividad para hacer propuestas innovadoras y disruptivas

Retomar y gestionar su liderazgo, tendrá un impacto directo en el acceso a más oportunidades profesionales y hasta en la posibilidad de obtener mejores ingresos. El éxito en la toma de decisiones, personal, profesional y de negocios, no sólo ocurre gracias al liderazgo asumido de forma individual, sino a su gestión y el saber transmitir y aportar en equipos conformados por líderes. Lo que tendrá un impacto directo en este nuevo mundo que estamos diseñando.

El mundo, la vida, los sistemas, los grupos, equipos, redes, nodos, comunidades; se han trasformado y ha tomado una forma esférica y redárquica. En la imagen (1) puedes observar, que cada uno de nosotros, forma parte a esos diferentes espacios, laborales, sociales, familiares, etc. Una de las cosas más interesantes que han ocurrido, gracias a que nos estamos relacionando de forma redárquica y esférica, es que no hay jerarquías, se acabaron las jerarquías, aunque aún haya muchos que quieran seguir imponiéndolas. Todos somos líderes ejerciendo roles en diferentes espacios y proyectos.

Imagen 1: La red es Esférica y Redárquica. Nohelis Ruiz

¿Qué importancia de esta forma y como nos relacionamos?

Lo mejor de este momento es que todo está centrado en el SER humano y que cuando nos ubicamos, identificamos y sabemos dónde estamos dentro de esta gran red:

  • Todos tenemos valor, el que nos corresponde y el que vamos aumentando gracias a nuestros pasos y decisiones
  • Podemos aportar valor real a los otros, a los grupos y a la red
  • Relaciones entre pares, entre iguales. Mejoran las relaciones porque no hay superioridad, ni jerarquías, somos todos iguales
  • Todos somos líderes, nos auto lideramos, ejercemos nuestro rol y compartimos en grupos, equipos, comunidades, nodos con otros líderes
  • Se activa la co creación, creatividad y la innovación
  • Ganamos todos y el equipo se expande y se retroalimenta
  • La supervisión y control no son necesarios, por tanto, los antiguos jefes o líderes no tendrán que invertir tiempo en controlar ni supervisar
  • Los antiguos jefes y líderes serán más productivos, gracias a lo expuesto en el punto anterior
  • Serán equipos de alto rendimiento gracias a la rapidez y agilidad que aportan cada uno de los líderes que conforman esos equipos

Tenemos la gran oportunidad de arrancar el “Nuevo Mundo” desde otro lugar, con nuevas formas ricas y disruptivas y no caer en las trampas de seguir intentando hacerlo desde sistemas ya obsoletos.

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