Por Alex Fernando Rojas

El cierre o apertura del país depende de cuántos contagios se detecten al día, y este número está estrechamente ligado con el cumplimiento de las normas de distanciamiento social y prácticas sanitarias adecuadas, explicó el presidente Alejandro Giammattei ayer, frente a unos 12 periodistas de igual número de medios de comunicación, en el Salón de Gabinete de la Casa Presidencial.

El mandatario respondió, durante más de dos horas, a las dudas planteadas que abarcaron desde el manejo de las restricciones durante la pandemia hasta los protocolos para recibir a guatemaltecos retornados de EE. UU. y las acciones penales contra una maquila, ya presentada, y de otras dos que aún se analizan, por no haber protegido a sus trabajadores y convertirse en foco importante de contagio del covid-19.

Giammattei también ofreció que, de ser posible, una vez al día el ministro de Salud pueda sostener conferencias con reporteros para informar detalles del trabajo relacionado con el manejo de la pandemia. El número de contagios diarios se seguirá dando a conocer exclusivamente en las cadenas nacionales.

Hasta ahora no se daba información regionalizada de las víctimas, como de qué departamento o municipio de residencia, para evitar la estigmatización de las comunidades. Sin embargo, “prácticamente ya hay por lo menos un caso en todos los municipios”, por lo que, refirió Giammattei, se podrá ampliar la información demográfica, aunque siempre se respetarán datos sensibles como nombre y dirección.

Otros temas, como la violencia social en el Norte de Huehuetenango, preocupan al Ejecutivo, reconoció el gobernante, así como los guatemaltecos retornados de México y que se resisten a cumplir con la cuarentena.

“México es nuestro principal dolor de cabeza”, expresó Giammattei al referirse a la impotencia de controlar el tránsito desde ese país por las decenas de pasos no controlados a lo largo de la frontera con Guatemala.

Gobernabilidad

La estigmatización de las personas o comunidades donde hay casos positivos de covid-219 es un tema que preocupa al Ejecutivo y el presidente Giammattei señaló que ya se avanza con las investigaciones de seguridad y se han identificado, por ejemplo, que en San Mateo Ixtatán hay tres familias que en los últimos meses han adquirido mil 200 armas de fuego. Otro problema, como el de los connacionales retornados de México y que han, incluso, pretendido atacar a la Policía Nacional Civil, son otros focos de violencia en los que se centra la estrategia de seguridad.

El retorno de guatemaltecos desde México es complicado, según el mandatario, porque de allá “eran mareros todos” los que regresaron en un grupo el fin de semana, todos positivos de covid-19. “México es nuestro principal dolor de cabeza”, señaló el mandatario que recordó que ese país no suspendió vuelos y hay uno de Tijuana a Tapachula donde “todos vienen contagiados” y entran y salen de Guatemala por puntos sin control.

Ministerio de Salud

El presidente Alejandro Giammattei insistió que “hay suficientes insumos para tres meses” disponibles para el sistema de salud pública y reconoció que las compras de artículos de bioseguridad para uso de hospitales se habían atrasado por ocho semanas por “compras caídas” por aspectos “tontos”. El mandatario amplió que se detectó que las compras no avanzaban en los procesos normales de adjudicación, mientras que se hacían adquisiciones de baja cuantía de los materiales, por lo que fue necesaria la intervención de la Comisión Presidencial contra la Corrupción, quien durante el último fin de semana identificó que en las tres juntas de licitación participaban nueve personas que “atrasaban” los procesos, por lo que fueron removidas y los eventos fueron adjudicados. Los artículos de protección hospitalaria, explicó el mandatario, son distribuidos, principalmente, en médicos que están en riesgo directo en hospitales públicos donde se atienden casos de covid-19.

Retornados

La atención médica no se ha negado a ningún guatemalteco, incluso extranjeros de distintas nacionalidades han sido atendidos en la red pública de salud, explicó el presidente Alejandro Giammattei, de esta manera, el mandatario guardó distancia de las declaraciones del asesor del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre que el país se negaba a recibir a guatemaltecos retornados de ese país. Según Giammattei, el problema no es recibir retornados, sino que en EE. UU. hacen pruebas que son “falsos negativos”, por lo que los grupos de connacionales llegan al país infectados y podría generar problemas de logística para el manejo y resguardo del grupo. Según el mandatario guatemalteco, con EE. UU. se han establecido tres protocolos de atención a migrantes y “EE. UU. no ha cumplido con el protocolo”.

Pruebas eficaces

El mandatario descartó que las pruebas serológicas o pruebas rápidas para detectar anticuerpos en la sangre no son útiles para detectar infecciones de coronavirus, ya que estas pruebas dan muchos falsos negativos y no se puede garantizar su certeza, en cambio, el país utiliza de manera oficial las pruebas CPR o moleculares que son procesadas en termocicladores, que en el país hay 6 en uso por el Ministerio de Salud y, además, la Universidad del Valle de Guatemala y la Universidad de San Carlos de Guatemala tienen otros dos que, de ser necesarios se podrían utilizar. Actualmente la capacidad de procesamiento de pruebas que se tiene es de 3 mil 600 pruebas diarias y estos equipos están descentralizados, incluso, en el hospital de Petén, donde se habilitó el último en una instalación móvil del Instituto Nacional de Ciencias Forenses. El país espera una certificación de otro tipo de pruebas alemanas que, de ser aprobadas, podrían ofrecer un procesamiento portátil de las pruebas, lo que significaría que se podrían establecer cordones sanitarios y masificar en esos lugares los exámenes.  Cada prueba de las que actualmente se utilizan tiene un costo de US$63 cada una -unos Q470-

*En alianza con Prensa Libre