Honduras dejaría de percibir hasta 60 millones de dólares por la determinación de Costa Rica de impedir el libre tránsito del comercio como medida para evitar la propagación del COVID-19, estimaron directivos de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT).

El director ejecutivo de esa organización empresarial, Rafael Medina, refirió que a septiembre del año anterior se registraban 7,400 millones de dólares en comercio intrarregional, un 40 por ciento de ese movimiento transita por Costa Rica.

“En estos momentos de emergencia sanitaria y comercial lo que más necesitamos es un comercio fluido”, expuso la fuente. En ese contexto las federaciones de cámaras de comercio de Centroamérica han urgido al gobierno de Costa Rica que se pueda restablecer la actividad para pilotos de furgones de otras nacionalidades.

“Creemos que hasta el momento el impacto en el comercio oscila entre 50 y 60 millones de dólares”, indicó Rafael Medina.

El gobierno de Honduras ordenó el sábado restringir el ingreso de camioneros costarricenses a su territorio en atención al “principio de reciprocidad” y fijó en un máximo de 72 horas el plazo de permanencia de estos en el país.

Desde hace más de una semana se mantienen bloqueos en la frontera de Panamá y así como el cierre de la nicaragüense en rechazo los dos decretos que aprobó Costa Rica después de que detectara el COVID-19 en medio centenar de conductores extranjeros, a los que se impidió el ingreso al país.

Con la entrada en vigor de las restricciones Costa Rica dejó de aplicar la prueba del COVID-19 en sus fronteras, un proceso que comenzó el 5 de mayo y que contribuyó a la aglomeración en Nicaragua de más de 1,000 camiones, incluidos los conductores con COVID-19, en condiciones de insalubridad, según han denunciado los gremios.

Los empresarios acusan pérdidas millonarias por los bloqueos y cierres, que pueden aumentar porque mucha de la carga varada en las fronteras es perecedera.

*En alianza con La Tribuna